martes, 25 de noviembre de 2014

La mentira piadosa.



Ella caminaba a duras penas, no podía ni siquiera trotar, ni en una suave cuesta abajo, de esas de las de dejarse llevar por la ley de la gravedad. Con la respiración agitada, y el cuerpo tambaleante, subía una nueva pendiente, a cortos y torpes pasos.......se la veía mal.
Llegó al avituallamiento mareada, a punto de echarse a llorar, y se sentó en el suelo. Tomó un inhalador de su mochila, he hizo uso de el.
Le pregunté con tacto si pensaba continuar, tan solo para asegurarme que había algo de sensatez en su cabeza, y su voz, temblorosa y sin fuerzas, confirmó el abandono.
Le acerqué un vaso de agua, para que no se levantara, y viendo que apenas podía masticar lo que tenía en la boca, le ofrecí uno de mis geles de caramelo con cafeína.
A cada palabra mía, a cada gesto de ayuda, salía de su boca un "gracias". Y cuando probó el gel de caramelo me dijo: - ¡ es el gel mas bueno que he probado en mi vida !
Le comenté que en las noches de ultra trails, solía tomar algún gel de esos, por el efecto de la cafeína, cuando aparecía el sueño, y ella contestó: -yo este año, en los 101, me pasé "toda la noche" tomando geles con cafeína....

En el momento del abandono, estábamos en el kilómetro 15 del Maratón Alpino Jarapalos 2014, y llevábamos desde el kilómetro 10 caminando detrás de la chica, ejerciendo una vez mas como "corredor escoba" de esta prueba.

Mi primera conclusión fue, que si necesitas toda la noche para completar los 101, eres de correr poco o nada. Y la segunda es que , no se que regla de tres habría utilizado la chica para llegar a la conclusión de que podría completar esa prueba.

Eran dos figuras caminando, juntas.....el uno rondaría los treinta, el otro pasaba de largo los sesenta. Recordaba haberlos pasado varias veces aquella mañana, corriendo desde atrás, parando para atender a un lesionado, y al rato volverlos a pasar.
Pasaron el corte de las dos horas "rozando el larguero"......pero muchos lo hicieron .....y algunos llegaron a meta en tiempo.
Cuando nos volvimos a topar con ellos, faltaba poco para llegar al avituallamiento del kilómetro 25, donde el corte de tiempo estaba en cinco horas, y ellos ya llevaban 45 minutos fuera del corte.

Al llegar al control se les comunica que han de entregar el dorsal por estar fuera de carrera, y el señor mayor comenzó a despotricar, negándose a abandonar la carrera, argumentando que jamas le habían obligado a abandonar una prueba.
El encargado del control le explica cariñosamente los motivos, el reglamento, los peligros de continuar por un recorrido donde nosotros vamos a ir quitando marcas, la caída de la noche que le va a pillar a ese ritmo tan lento....etc.
Pero el señor solo hace quejarse de la organización, y concluye que jamas volverá a una prueba donde lo obligan a abandonar.......
Así que no me puedo resistir, y comienzo a increpar a aquel señor antipático, preguntándole si le da por leer los reglamentos cuando se inscribe en una prueba, si no sabe diferenciar entre una marcha y una carrera, si no le parece raro que en esta prueba no ponía aquello de "tiempo límite 24 horas" que siempre suele leer....

Lo siguiente fue exigir que lo llevaran de vuelta en coche......a lo cual se le contestó que ya estaba allí el coche esperándolo......y preguntó con sarcasmo si podía comer y beber algo o si tampoco tenía derecho, a lo cual todo el mundo respondió que por supuesto podía comer lo que quisiera, que para eso estaba el avituallamiento.

Aquella mañana vi a cantidad de gente "perdida", fuera de lugar.

Yo soy el primero que defiende que la mayoría de pruebas de 100 millas por montaña, pueden ser completadas por simples montañeros, no acostumbrados a correr, pero con soltura en el terreno y en los desniveles.
También defiendo aquel "Catecismo de los que no corren una mierda", del que hablaba en aquella entrada antigua llamada "Salvaje" (pinchar para ver la entrada).
Es mas, siempre he defendido aquello de enfrentarse a la incertidumbre, a aquello que no tenemos la certeza de poder doblegar........pero "un poquito de por favor !! " .....

Todos somos culpables. La mentira piadosa, esa que todos usamos por no molestar, por no ser tu el que quede mal, cuando todos están pensando lo mismo que tu. La mentira piadosa, esa que usamos para consolar al que ya sabíamos que no llegaría a meta.....y ese "solo ponerte en la salida ya muestra tu valentía"......a veces pienso que nuestra hipocresía no tiene límites.

Sumamos a la mentira piadosa el creciente y apabullante negocio del Trail, plagado de mercaderes, ágiles en la filosofía del "paga y jódete", del  "..ya te dije que era extremo....".
No es de extrañar el reciente caso del avituallamiento fantasma, con una garrafa de agua y un tapper de macarrones helados en mitad de la noche, sin mesa, ni nadie a quien decir "menuda mierda", acaecido en la Sierra de las Nieves.

Otro gran imputado es el bajo nivel de cálculo matemático, donde se emplean números enteros, sin signo , .....cifras a las cuales no se aplican variables, donde se eliminan las incógnitas de un plumazo, y todo se reduce a la socorrida "regla de tres" del : - si en 100 kilómetros tardé 23 horas, en 73 tardaré "X".........voy sobrado....

No pretendo ser agrio, pero parece que algunos la única carrera que pegan es para llegar al teclado a pinchar la pestaña "inscripción" en la madrugada de apertura de plazo......y tras publicarlo en la red, "que corra Rita la Cantaora"....

No estoy diciendo que lo sienta, como dice la canción que he pegado aquí abajo, pero solo espero que nadie se tome esta entrada demasiado mal.