Pues aquí me encuentro, a un día de la que iba a ser mi primera ultra trail del año 2013, postrado en un sillón, aquejado de una lumbalgia. Como decía la madre de Forrest Gump: -Tonto es el que hace tonterías.
Y es que, así me siento, como un tonto, después de tanto entrenar, y de cuidarme para evitar lesiones, y un absurdo accidente casero me ha apartado de lo que tanto esperaba, repetir el Ultra Trail Sierras del Bandolero (150km).
Fue el Domingo. Había pasado unos días con toda la familia en Disneyland Paris, y regresé el sábado de madrugada. Al despertarme el Domingo me fui a la ducha, y redordé que tenía que cambiar la bombona de butano, así que al sacar la nueva bombona del hueco donde estaba......una postura forzada.....el cuerpo en frío.....y "chask" , un pinchazo agudo, como una especie de calambre que fue de menos a mas.....hasta dejarme helado, inmóvil, y jodido.
Y aquí estoy, recibiendo el ánimo de los amigos, y mil palabras de consuelo, de esas que yo acostumbro a dar a los demás, pero que yo no asimilo. Por mucho que te digan, la rabia no es fácil de ahogar.....pero lo que no puede ser, no puede ser, y punto.
Así pues, pacientemente espero que el calor de esta manta eléctrica, el efecto antinflamatorio del ibuprofeno, y la relajación muscular que conlleva el Myolastan, hagan desaparecer el dolor y la merma física a la que estoy sometido........y que sea lo antes posible.
Y dicho esto, espero que los que siempre dejais comentarios en el blog, os ahorreis las condolencias, que se agradecen........peeeeeerooooooo, prefiero que me deis vuestra opinión sobre si será Kilian capaz de batir este año el record del Cervino de Bruno Brunod, porque a mi se me antoja imposible.......o por lo menos me conteis un chiste.......mucho mejor que las palabras de ánimo. Gracias de todos modos.
jueves, 7 de marzo de 2013
martes, 5 de marzo de 2013
viernes, 15 de febrero de 2013
La Roca, los marines y el desayuno con diamantes.
Lo que a continuación voy a relatar, es una de las anécdotas que mas me gusta recordar, y que siempre me reservo para esas reuniones en las que se acaban contando batallitas. Por muy surrealista que parezca, se trata de una historia real, o como diría un famoso humorista andaluz: “ esto es verídico”.
Desde que tengo uso de razón, cada despertar ha tenido el mismo “fondo de pantalla”: el mar al frente y, un poco a la izquierda, el Peñon de Gibraltar. Son las vistas que tengo desde casa, un sexto piso orientado al sur, que un buen día, fruto de la “ley de vida” y el apego, acabé comprando a mis padres.
Pues érase que se era, que una ociosa tarde del mes de Octubre de 2006, ojeando internet, me topo con la noticia de que ,tan solo unos días mas tarde ,se iba a celebrar una carrera en Gibraltar, consistente en subir al punto mas alto del Peñon. Leyendo leyendo…..me entero que aquello es algo así como la final de un campeonato mundial organizado por la W.M.R.A. (World Mountain Running Association, o Asociación Mundial de Carreras por Montaña) miembro de la IAAF , ósea, algo serio.
Para colmo, no hace falta estar federado, y la inscripción es gratuita, así que al instante envío un e-mail con mis datos, y al día siguiente me contestan confirmando la inscripción.
Tantos años contemplando el Peñon, y por fin voy a subirlo, y de la mejor manera que se me ocurre hacerlo: corriendo.
Por aquel entonces, ya tenía en mis piernas algunas carreras por montaña, y otras tantas pruebas de ultrafondo…….incluido un reciente fracaso en el Ultra Trail du Mont Blanc. Así que aquella carrera de 12,5km , se me hacía algo así como un “sprint”, y no pensaba “apretar el culo” para correr contra el crono, sino tratar de disfrutar de la carrera y de las vistas desde la cima del Peñon.
Aquella mañana de Sábado, 28 de octubre de 2006, me levanté ilusionado, desayuné, cogí una mochila pequeña ,con una toalla y una camiseta, me puse el mp3, y me fui trotando desde casa hacia la frontera.
El día era gris, con viento fuerte de levante, y la cima del peñon estaba totalmente cubierta…..de esos días que decimos que el Peñon tiene “montera”.
Ya de entrada me dio algo de rabia, al saber que me iba a perder las vistas del estrecho y del Campo de Gibraltar desde la cima.
Cuando llego a la zona de salida, me llevo una desoladora sorpresa: ¿Dónde esta todo el mundo?
Después de mirar bien, me fijo en una solitaria furgoneta con el maletero abierto, y me acerco a curiosear. En efecto, eran los de la organización, retiro mi dorsal, y les dejo la mochila.
A todo esto, ni rastro de los participantes, y apenas faltaba media hora para la salida. Así que me siento en un bordillo a escuchar música con mi mp3, mientras veo como unos recién llegados comienzan a instalar el arco de salida.
¿Y esto se supone que es una final de la copa del mundo? Todo me parece muy raro. A los pocos minutos llega un microbus del que bajan una treintena de canijos y canijas, vestidos con sus chandals con banderitas de varios países: Nueva Zelanda, Inglaterra, Polonia, Alemania, Austria, Slovenia, Francia, Republica Checa, Irlanda, Portugal……..
Se quitan el chandal y empiezan a calentar…..pegando carreras como locos…..con menos carnes que una lagartija……y en mi mente me digo a mi mismo: “Pero, ¿Dónde cojones me he metido?….estoy jodido….hoy es el día en que estoy condenado a llegar el último……por primera vez en mi corta carrera como corredor……menudo ridículo voy a hacer!!”
Veo una cara que me resulta conocida….y no se de que… El tipo se acerca a los de la furgoneta y comienza a preguntarles algo en ingles….y yo le digo: Oye, no te esfuerces, háblales en español que te entienden a la perfección.
Así que comenzamos a charlar y resulta que se trata de Vicente Capitan, con razón me sonaba su cara….
Ha venido representando a España (menos mal, me acaba de quitar la presión, je je je) y le pregunto por esa costumbre suya de llevar una cinta en el pelo de las que llevaban los kamikazes japoneses.
Me cuenta que fue su amigo Fabián Roncero quien una vez se puso una y ganó un campeonato, y que le dejó esa misma cinta para una carrera muy importante para el…..y también el consiguió ganar…..así que desde entonces las usa de amuleto, y cada vez que algún amigo viaja a Japon le trae una diferente.
Esta historia me hizo emular a Vicente y a Fabián al año siguiente, y me dio por encargar una cinta a un compañero de trabajo que esta casado con una Japonesa…….me la puse en la salida del Ultra Trail du Mont Blanc 2007…..y conseguí acabar, lo que para mi era como ganar un campeonato.
(en la cinta ponía en japonés “Victoria Segura“, bueno, para mi fue algo así.).
Pero volviendo a la carrera en cuestión, Vicente me dijo si no pensaba calentar, y con una sonrisa le dije que ya calentaría por el camino.
Primero dieron la salida a la carrera de las chicas. Tan solo eran once máquinas de matar, y una chica de mi ciudad a la cual conocí en el Maratón del Homenaje a La legión de aquel año, y a la que reconocí por una gorra donde ponía “La Alcaidesa”, y porque su aspecto la diferenciaba de las demás, porque , aunque estaba delgada , tenía un aspecto mas saludable y menos enclenque.Para ellas la distancia era de 8km de continua subida.
Quince minutos mas tarde nos tocaba correr a nosotros. Yo me situé donde debía, justo al final del mini-pelotón compuesto por 38 corredores. Si, tan solo 38 corredores. Junto a mi aparecieron unos chicos de un club de atletismo de la costa malagueña, y pensé : ¡¡ que mala suerte, a estos tampoco los podré pillar !!……Y la última sorpresa, para completar los 38, ¡¡ unos militares del glorioso cuerpo de Marines de los Estados Unidos que habían venido de la Base Militar de Rota !!…¡¡ joder….joder, joder…. joder..!! ¿ pero solo van a venir tíos cargados de testosterona y adrenalina a esta puñetera carrera?
Así que ahí estaba yo, escuchando música al final de un grupo de corredores con la mirada inyectada en sangre. Mi destino estaba escrito: Hoy sería el último, si o si. Por lo tanto, asumí mi papel y mi destino, me relajé, y cuando sonó la señal de salida, comencé a correr entre la polvareda que acababan de levantar aquellos misiles humanos.
El pelotón despareció de mi vista de manera relámpago, y solo alcanzaba a ver a los del club de atletismo malagueño.
El recorrido era una sucesión de subidas zigzagueantes por una carretera asfaltada…..a veces mas suaves y otras mas empinadas. Así que básicamente me limitaba a jadear y mirar el piso….y poco mas.
En el kilómetro cinco nos dieron una botellita de agua, y en el kilómetro seis un puto mono me la intentó arrancar de la mano…..pero gané el forcejeo. ¿Un mono? Si, un mono. En Gibraltar los monos campan a sus anchas , y están protegidos por la ley, con multas y hasta pena de cárcel por atentar contra ellos. Así que los muy cabritos están acostumbrados a robar a la gente, y a apoderarse de todo lo que se les antoja.
Pasado el incidente del mono, me vi adelantando a alguien. Levanté la cabeza, y descubrí que era la chica de mi ciudad. Intercambiamos unas palabras, para descubrir que no era el único que tenía asumido el papel de “el último” en el día de hoy. Aunque con este adelantamiento me llevaba el premio de la clasificación local absoluta, je je je je…..
Cuanto mas subíamos, peor era el estado del pavimento, puesto que aquello eran antiguas carreteras militares que llevaban a las cuevas y polvorines ocultos en la roca. Según llegaba al km 8, me pasaron los primeros a velocidad de vértigo ¡¡ como subían aquellas bestias !! Y es que, resulta que para alargar el recorrido, y llegar a esos 12,5km, cuando ya estabas cerca de la cima, vuelves a bajar 2km para hacer un bucle y subir de nuevo. Así que, cuando me adelantaron los primeros, ellos ya venían de vuelta del bucle camino a meta.
Poco a poco bajo y vuelvo a subir, y consigo alcanzar a dos de los marines americanos, con los que charlo unos minutos, y en vez de adelantarlos “en plan perro traidor” , espero para entrar juntos a meta. De todos modos, me sentía como el último llegado a meta, así que no tenía sentido haberlos adelantado.
Llegamos a meta, con las nubes metidas en la cima y un viento ensordecedor. Nos ponen una medalla bastante chula y nos arropan con mantas térmicas para que no nos enfriemos. Unos minutos de charla y, cuando ya nos íbamos para la cafetería de la estación del funicular que llega a la cima, escucho aplausos y ¡¡ sorpresa !!……. ¡ aun quedan dos marines por llegar a meta ! ¡ no he sido el último ! . ¡¡ Le he sacado 8 minutos al penúltimo y un cuarto de hora al último !!
Nadie se hace una idea de cuanto di las gracias al “Glorioso Cuerpo de Marines de los Estados Unidos de America” aquella fría mañana. Mi culo salvado por un cuerpo de élite, como en las películas, pero en otro sentido.
Así que, a día de hoy, y gracias a los marines, aun no he llegado el último en ninguna carrera…….pero todo llegará…..estoy seguro.
Luego, en la cafetería, nos invitaron a desayunar mientras se hacía la entrega de trofeos.
Vicente Capitán me hizo señas para que me sentara con el a desayunar, en una mesita de cuatro que había reservado, pues había llegado en segundo puesto y llevaba allí muuuuuucho tiempo. En su mesa solo quedaba ya un asiento, y me lo había reservado, puesto que era el único español que conocía allí.
Me senté, le di las gracias por el detalle, y me presentó a los otros dos comensales: nada mas y nada menos que Jonathan Wyatt y Marco de Gasperi. Menuda cara de acelga se me quedó. ¿Sabéis los records y campeonatos del mundo que tienen entre estos dos personajes ?
Me pasé el desayuno haciendo fotos con la cámara de Vicente, cuando subieron al podium…..desayunando….junto a las personalidades de la WMRA….total, haciendo de reportero para el album de recuerdos personal de Vicente. Así que existen fotos en las que estoy amigablemente desayunando con estos extraterrestres, pero que nunca he logrado conseguir.
Cuando terminó la ceremonia, nos dieron un pase para bajar gratis en el funicular……mientras un mono arrancaba un coletero de la cabeza de una corredora y se daba a la fuga………(esos monos son como una mezcla de banquero y político)
Llegados al final del trayecto de bajada nos despedimos, nos dimos las gracias mutuamente, y me marche de nuevo a casa corriendo con mi mochilita y mi mp3.
¿Tiene moraleja toda esta historia? Bueno, la mía es que siempre hay alguien que lo hace peor que tu, y que cuando creas que lo tienes todo perdido…..aparecen los marines americanos para arreglarlo.
Clasificación de aquella carrera, como prueba de lo relatado: Gibraltar Rock Race 2006
Desde que tengo uso de razón, cada despertar ha tenido el mismo “fondo de pantalla”: el mar al frente y, un poco a la izquierda, el Peñon de Gibraltar. Son las vistas que tengo desde casa, un sexto piso orientado al sur, que un buen día, fruto de la “ley de vida” y el apego, acabé comprando a mis padres.
Pues érase que se era, que una ociosa tarde del mes de Octubre de 2006, ojeando internet, me topo con la noticia de que ,tan solo unos días mas tarde ,se iba a celebrar una carrera en Gibraltar, consistente en subir al punto mas alto del Peñon. Leyendo leyendo…..me entero que aquello es algo así como la final de un campeonato mundial organizado por la W.M.R.A. (World Mountain Running Association, o Asociación Mundial de Carreras por Montaña) miembro de la IAAF , ósea, algo serio.
Para colmo, no hace falta estar federado, y la inscripción es gratuita, así que al instante envío un e-mail con mis datos, y al día siguiente me contestan confirmando la inscripción.
Tantos años contemplando el Peñon, y por fin voy a subirlo, y de la mejor manera que se me ocurre hacerlo: corriendo.
Por aquel entonces, ya tenía en mis piernas algunas carreras por montaña, y otras tantas pruebas de ultrafondo…….incluido un reciente fracaso en el Ultra Trail du Mont Blanc. Así que aquella carrera de 12,5km , se me hacía algo así como un “sprint”, y no pensaba “apretar el culo” para correr contra el crono, sino tratar de disfrutar de la carrera y de las vistas desde la cima del Peñon.
Aquella mañana de Sábado, 28 de octubre de 2006, me levanté ilusionado, desayuné, cogí una mochila pequeña ,con una toalla y una camiseta, me puse el mp3, y me fui trotando desde casa hacia la frontera.
El día era gris, con viento fuerte de levante, y la cima del peñon estaba totalmente cubierta…..de esos días que decimos que el Peñon tiene “montera”.
Ya de entrada me dio algo de rabia, al saber que me iba a perder las vistas del estrecho y del Campo de Gibraltar desde la cima.
Cuando llego a la zona de salida, me llevo una desoladora sorpresa: ¿Dónde esta todo el mundo?
Después de mirar bien, me fijo en una solitaria furgoneta con el maletero abierto, y me acerco a curiosear. En efecto, eran los de la organización, retiro mi dorsal, y les dejo la mochila.
A todo esto, ni rastro de los participantes, y apenas faltaba media hora para la salida. Así que me siento en un bordillo a escuchar música con mi mp3, mientras veo como unos recién llegados comienzan a instalar el arco de salida.
¿Y esto se supone que es una final de la copa del mundo? Todo me parece muy raro. A los pocos minutos llega un microbus del que bajan una treintena de canijos y canijas, vestidos con sus chandals con banderitas de varios países: Nueva Zelanda, Inglaterra, Polonia, Alemania, Austria, Slovenia, Francia, Republica Checa, Irlanda, Portugal……..
Se quitan el chandal y empiezan a calentar…..pegando carreras como locos…..con menos carnes que una lagartija……y en mi mente me digo a mi mismo: “Pero, ¿Dónde cojones me he metido?….estoy jodido….hoy es el día en que estoy condenado a llegar el último……por primera vez en mi corta carrera como corredor……menudo ridículo voy a hacer!!”
Veo una cara que me resulta conocida….y no se de que… El tipo se acerca a los de la furgoneta y comienza a preguntarles algo en ingles….y yo le digo: Oye, no te esfuerces, háblales en español que te entienden a la perfección.
Así que comenzamos a charlar y resulta que se trata de Vicente Capitan, con razón me sonaba su cara….
Ha venido representando a España (menos mal, me acaba de quitar la presión, je je je) y le pregunto por esa costumbre suya de llevar una cinta en el pelo de las que llevaban los kamikazes japoneses.
Me cuenta que fue su amigo Fabián Roncero quien una vez se puso una y ganó un campeonato, y que le dejó esa misma cinta para una carrera muy importante para el…..y también el consiguió ganar…..así que desde entonces las usa de amuleto, y cada vez que algún amigo viaja a Japon le trae una diferente.
Esta historia me hizo emular a Vicente y a Fabián al año siguiente, y me dio por encargar una cinta a un compañero de trabajo que esta casado con una Japonesa…….me la puse en la salida del Ultra Trail du Mont Blanc 2007…..y conseguí acabar, lo que para mi era como ganar un campeonato.
(en la cinta ponía en japonés “Victoria Segura“, bueno, para mi fue algo así.).
Pero volviendo a la carrera en cuestión, Vicente me dijo si no pensaba calentar, y con una sonrisa le dije que ya calentaría por el camino.
Primero dieron la salida a la carrera de las chicas. Tan solo eran once máquinas de matar, y una chica de mi ciudad a la cual conocí en el Maratón del Homenaje a La legión de aquel año, y a la que reconocí por una gorra donde ponía “La Alcaidesa”, y porque su aspecto la diferenciaba de las demás, porque , aunque estaba delgada , tenía un aspecto mas saludable y menos enclenque.Para ellas la distancia era de 8km de continua subida.
Quince minutos mas tarde nos tocaba correr a nosotros. Yo me situé donde debía, justo al final del mini-pelotón compuesto por 38 corredores. Si, tan solo 38 corredores. Junto a mi aparecieron unos chicos de un club de atletismo de la costa malagueña, y pensé : ¡¡ que mala suerte, a estos tampoco los podré pillar !!……Y la última sorpresa, para completar los 38, ¡¡ unos militares del glorioso cuerpo de Marines de los Estados Unidos que habían venido de la Base Militar de Rota !!…¡¡ joder….joder, joder…. joder..!! ¿ pero solo van a venir tíos cargados de testosterona y adrenalina a esta puñetera carrera?
Así que ahí estaba yo, escuchando música al final de un grupo de corredores con la mirada inyectada en sangre. Mi destino estaba escrito: Hoy sería el último, si o si. Por lo tanto, asumí mi papel y mi destino, me relajé, y cuando sonó la señal de salida, comencé a correr entre la polvareda que acababan de levantar aquellos misiles humanos.
El pelotón despareció de mi vista de manera relámpago, y solo alcanzaba a ver a los del club de atletismo malagueño.
El recorrido era una sucesión de subidas zigzagueantes por una carretera asfaltada…..a veces mas suaves y otras mas empinadas. Así que básicamente me limitaba a jadear y mirar el piso….y poco mas.
En el kilómetro cinco nos dieron una botellita de agua, y en el kilómetro seis un puto mono me la intentó arrancar de la mano…..pero gané el forcejeo. ¿Un mono? Si, un mono. En Gibraltar los monos campan a sus anchas , y están protegidos por la ley, con multas y hasta pena de cárcel por atentar contra ellos. Así que los muy cabritos están acostumbrados a robar a la gente, y a apoderarse de todo lo que se les antoja.
Pasado el incidente del mono, me vi adelantando a alguien. Levanté la cabeza, y descubrí que era la chica de mi ciudad. Intercambiamos unas palabras, para descubrir que no era el único que tenía asumido el papel de “el último” en el día de hoy. Aunque con este adelantamiento me llevaba el premio de la clasificación local absoluta, je je je je…..
Cuanto mas subíamos, peor era el estado del pavimento, puesto que aquello eran antiguas carreteras militares que llevaban a las cuevas y polvorines ocultos en la roca. Según llegaba al km 8, me pasaron los primeros a velocidad de vértigo ¡¡ como subían aquellas bestias !! Y es que, resulta que para alargar el recorrido, y llegar a esos 12,5km, cuando ya estabas cerca de la cima, vuelves a bajar 2km para hacer un bucle y subir de nuevo. Así que, cuando me adelantaron los primeros, ellos ya venían de vuelta del bucle camino a meta.
Poco a poco bajo y vuelvo a subir, y consigo alcanzar a dos de los marines americanos, con los que charlo unos minutos, y en vez de adelantarlos “en plan perro traidor” , espero para entrar juntos a meta. De todos modos, me sentía como el último llegado a meta, así que no tenía sentido haberlos adelantado.
Llegamos a meta, con las nubes metidas en la cima y un viento ensordecedor. Nos ponen una medalla bastante chula y nos arropan con mantas térmicas para que no nos enfriemos. Unos minutos de charla y, cuando ya nos íbamos para la cafetería de la estación del funicular que llega a la cima, escucho aplausos y ¡¡ sorpresa !!……. ¡ aun quedan dos marines por llegar a meta ! ¡ no he sido el último ! . ¡¡ Le he sacado 8 minutos al penúltimo y un cuarto de hora al último !!
Nadie se hace una idea de cuanto di las gracias al “Glorioso Cuerpo de Marines de los Estados Unidos de America” aquella fría mañana. Mi culo salvado por un cuerpo de élite, como en las películas, pero en otro sentido.
Así que, a día de hoy, y gracias a los marines, aun no he llegado el último en ninguna carrera…….pero todo llegará…..estoy seguro.
Luego, en la cafetería, nos invitaron a desayunar mientras se hacía la entrega de trofeos.
Vicente Capitán me hizo señas para que me sentara con el a desayunar, en una mesita de cuatro que había reservado, pues había llegado en segundo puesto y llevaba allí muuuuuucho tiempo. En su mesa solo quedaba ya un asiento, y me lo había reservado, puesto que era el único español que conocía allí.
Me senté, le di las gracias por el detalle, y me presentó a los otros dos comensales: nada mas y nada menos que Jonathan Wyatt y Marco de Gasperi. Menuda cara de acelga se me quedó. ¿Sabéis los records y campeonatos del mundo que tienen entre estos dos personajes ?
Me pasé el desayuno haciendo fotos con la cámara de Vicente, cuando subieron al podium…..desayunando….junto a las personalidades de la WMRA….total, haciendo de reportero para el album de recuerdos personal de Vicente. Así que existen fotos en las que estoy amigablemente desayunando con estos extraterrestres, pero que nunca he logrado conseguir.
Cuando terminó la ceremonia, nos dieron un pase para bajar gratis en el funicular……mientras un mono arrancaba un coletero de la cabeza de una corredora y se daba a la fuga………(esos monos son como una mezcla de banquero y político)
Llegados al final del trayecto de bajada nos despedimos, nos dimos las gracias mutuamente, y me marche de nuevo a casa corriendo con mi mochilita y mi mp3.
¿Tiene moraleja toda esta historia? Bueno, la mía es que siempre hay alguien que lo hace peor que tu, y que cuando creas que lo tienes todo perdido…..aparecen los marines americanos para arreglarlo.
Clasificación de aquella carrera, como prueba de lo relatado: Gibraltar Rock Race 2006
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Gibraltar Rock Race,
Jonathan Wyatt,
Vicente Capitán
lunes, 4 de febrero de 2013
Iker Karrera y su Chamonix-Zermatt sub-24h
Os dejo el documental de "Al Filo de lo Imposible" dedicado a Iker Karrera y su reto de recorrer la ruta Chamonix-Zermatt por debajo de 24 horas.
Al filo de lo imposible - El reto de Iker
martes, 29 de enero de 2013
¿Como entrena Ueli Steck?
Batir records, sea cual sea la modalidad deportiva, implica una cuarta parte de aptitud y tres cuartas partes de entrenamiento.
Basta echar un vistazo a los records de velocidad subiendo cimas de Ueli Steck, para imaginar que hay una enorme cantidad de entrenamiento detrás de esos cronos (unas 1200 horas anuales según el).
Ueli dedica una media de diez horas semanales tan solo a correr, repartidas en varias sesiones:
Lunes: 1 hora de carrera (intensidad 2)
Martes: 2 horas de carrera (intensidad 2)
Miércoles: 2 horas de carrera (intensidad 1)
Viernes: 1.5 horas de carrera (intensidad 1)
Sábado: 3.5 horas de carrera (intensidad 4)
Aparte de correr, Ueli dedica una hora diaria a los estiramientos, unas ocho horas semanales a escalar en rocódromo, varias horas de entrenamiento mental, entrenamiento del equilibrio......y los domingos descansa....escalando unas cuatro horas junto a su esposa.
Este pasado año 2012, Steck hizo un primer intento de subir al Everest, y no se le dio "nada mal". Fue el primero en subir a la cima en dicha temporada, cuando aun no estaban las vias equipadas con cuerdas, atacando la cima desde el mismo campo base (no desde un campamento de altura cerca de la cima), y sin usar oxígeno adicional.
Según explica el propio Steck: "Basicamente, entrenar para subir a 8000 metros implica hacer largas tiradas de entrenamiento manteniendo el pulso bajo. Unas tres o cuatro horas de carrera montaña arriba, con una frecuencia cardiaca baja, es el bloque básico de mi entrenamiento en altura".
Su filosofía del entrenamiento la resume en cinco puntos:
1. Entrena duro, pero inteligente.
2. Necesitas tener una meta principal, y para llegar a ella es necesario tener algunas metas intermedias.
3. Hacer pruebas para saber si tienes algún progreso en tu entrenamiento.
4. Sólo haz lo que te gusta hacer. Si no te gusta el entrenamiento en la bicicleta averigua qué te gusta! Tal vez es más fácil correr.
5. Aprender de los demás y tratar de utilizarlo para tu propio sistema. Pero no hay que copiar el entrenamiento de los demás. Esto no va a funcionar para ti . Tu necesitas encontrar tu propio sistema!
Himalaya Speed PART 1: Khumbu Training from Mountain Hardwear on Vimeo.
jueves, 17 de enero de 2013
Ricardo Mejía
Cada mañana en Ecatepec (una zona marginada del estado de México), a eso de las 6:30h, un humilde ferretero de barrio sale a correr por las colinas cercanas a casa. Apenas puede dedicarle hora y diez, o hora y veinte minutos, puesto que a las 8:00h tiene que acompañar a sus hijos al colegio, y regresar pronto para abrir su modesto negocio.
Sin entrenador, ni apoyo económico alguno, Ricardo se enfrenta a corredores profesionales, y sin embargo siempre les gana. Ya de joven se dio cuenta que corriendo cuesta arriba no sufría como el resto de sus compañeros, mas altos, mas rápidos y atléticos que el.
En 1982 corrió su primera carrera por montaña, de México a Cuernavaca (50km), pasando por un pico de 3500m de altitud. Fue primero toda la carrera, pero al no conocer el recorrido (que estaba muy mal marcado )se perdió y no acabó la carrera.
Al año siguiente regresó y ganó......y así hasta en seis ocasiones. En 1990, al ganador de dicha prueba lo mandaban a representar a México en el Pikes Peak Marathon (EEUU). Así que allí estaba Ricardo, solo y sin saber hablar ingles, en la linea de salida de una prueba de gran prestigio, junto al mejor corredor del planeta y múltiple ganador de dicha prueba: Matt Carpenter.
Desde el principio, Ricardo se pego a Carpenter, llegando juntos a la cima tras 21km de subida. Pero en la bajada, Ricardo sorprendió al campeón y le arrebató la gloria.
En su México natal era un desconocido, pero en EEUU se hizo todo un ídolo, puesto que volvió a repetir la proeza de ganar la Pikes Peak en cuatro ocasiones mas (años 92, 95, 96 y 97).
Su vida continuaba igual. Cada mañana entrenaba hora y media, y luego a trabajar en su humilde ferretería. Con tan poco tiempo para entrenar, su sistema se resume en colinas y Fartlek (cambios de ritmo) ,y con eso (y su don natural) le ha bastado para forjar su leyenda.
Su sueño de viajar a Europa para correr tardó en llegar, dado sus escasos medios. Pero mientras tanto, lo invitaron al Skymarathon del Tibet en el año 96, y logró quedar tercero.
Por fin en 1998 cumplió su sueño, ¡ y de que manera !. La cita fue en el campeonato del mundo de Skymarathon en Cervinia (Italia). A pocos días de viajar le hicieron un reconocimiento médico, y los resultados revelaron que padecía anemia. Aún así, Ricardo no podía abandonar su sueño, y decidió viajar.
La carrera fue muy dura, corriendo por zonas de nieve, glaciares......y cuando la subida se puso realmente intratable solo quedó un extraterrestre a su lado: el gran Bruno Brunod.
La pugna fue épica, con Brunod tirando de bastones y Mejía tirando de orgullo mexicano. Al final, Brunod consiguió sacar cuatro minutos a Mejía, que logró cumplir su sueño y quedar subcampeon mundial ante el asombro del público italiano.
Para la historia quedarán sus victorias en pruebas como la Zegama-Aizkorri (2006) o la Mount Kinabalu Climbathon (2005), donde se le vio correr todas y cada una de las tremendas subidas (nada de caminar como el resto). O sus cinco victorias en la Maratón Sierre-Zinal en Suiza, donde es un auténtico ídolo.
domingo, 6 de enero de 2013
Ultra Trail Monte Fuji (Documental)
Empezamos un nuevo año con este documental sobre la primera edición del Ultra Trail Mont Fuji (Japon). 100 millas y 8530m de desnivel positivo, son la respuesta nipona al Ultra Trail du Mont Blanc y a la Western States 100. Un buen trabajo, de casi 50 minutos de duración, para arrancar el 2013 con mucha motivación.
A disfrutarlo.
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