viernes, 14 de abril de 2017

Made To Be Broken: el record de Meltzer en el Appalachian Trail.


El Appalachian Trail, o Sendero de Los Apalaches, es una ruta señalizada de gran recorrido, situada al este de Estados Unidos, que tiene una longitud de 3.524 kms. Se extiende desde Springer Mountain en Georgia, hasta el Mount Katahdin en Maine.

 El 18 de Septiembre de 2016, Karl Meltzer, conocido ultra corredor, batió el récord de velocidad del Appalachian Trail , rebajando en 10 horas la anterior marca, en poder de Scott Jurek. Meltzer, a sus 48 años, ya había intentado el récord en dos ocasiones, y a la tercera llegó la vencida.

 La proeza le llevó un total de 45 días, 22 horas y 38 minutos, con un promedio de casi 48 millas diarias (unos 77 kms). El empujón final fué brutal, recorriendo en la última jornada 136 kms (85 millas) sin descanso.

"Made To Be Broken", documental producido por Red Bull, muestra las penurias que sufre Karl en su viaje por los Apalaches, y el grado de privaciones que supone la consecución de un récord de esta magnitud.







Para ver el documental completo pinchar aquí : http://win.gs/mtbb

Aquí dejo un resumen del documental compartido en Youtube:

sábado, 25 de febrero de 2017

El Quinto Bucle ( o El Sueño de John Fegyveresi)


Lo que a continuación vais a leer, es la crónica de cómo se consigue hacer realidad un sueño. En La Barkley Marathons del año 2012, Brett Maune, ganador el año anterior, hace historia, no solo por ser ,hasta el momento, el único hombre que consigue completar dos veces semejante prueba, sino por batir el récord de la misma, y dejar un crono imposible de 52 horas 3 minutos 8 segundos. Al mismo tiempo, Jared Campbell, conocido ultracorredor de élite, acompaña a Maune durante los cuatro primeros bucles, y logra completar el quinto por su cuenta. Pero más allá del récord, y de los hombres del momento, un joven desconocido lucha en solitario por su sueño. John Fegyveresi, un simple corredor que no entra en las quinielas de nadie, permanece en movimiento por los bosques de Tennessee, mientras cae la noche.

Al acabar de ver el documental  "The Barkley Marathons: The race that's eats its young", decidí buscar a John Fegyveresi en la red, y saber que fué de él después de aquella Barkley de 2012. Por suerte encontré su blog, y en él su crónica de aquella prueba. A medida que iba leyendo, sumergido en el relato, y disfrutando como un enano, tomé la decisión de ponerme manos a la obra y traducirla íntegramente.
Después de un buen puñado de horas de trabajo, de dar forma a las expresiones, de adaptarlas a nuestra jerga, y de convertir las unidades de medida para una mejor comprensión de los datos, aquí dejo el resultado. Es sin duda alguna la mayor inversión de tiempo y paciencia que he dedicado al blog desde su creación. Espero que os guste.

Para aquellos que se defiendan con el inglés, os dejo el enlace a la versión original aquí:http://lakewoodhiker.blogspot.com.es/2012/04/2012-barkley-marathons-race-report.html




Barkley Marathons 2012. Crónica de carrera.

"No deseaba tener un pasaje abajo en cabina, más bien ir por delante del mástil en la cubierta del mundo, porque desde allí podría ver mejor la luz de la Luna entre las montañas. No deseo ir abajo, ni ahora, ni nunca."
    - Thoreau-

Han habido momentos puntuales que han marcado mi vida, cuando he visto  una imagen muy específica y algo notable sucede. Puedo estar casualmente ojeando una revista o una página web....y entonces el mundo se detiene. De repente, hay una imagen frente a mi que me atrae. Todo lo demás alrededor se convierte en secundario y soy empujado dentro de la imagen. Cada pequeño detalle de la imagen se hace tan grande como la vida, y un pequeño interruptor se activa en mi alma y en mi mente. Ese interruptor me dice una cosa: no importa cuanto tiempo tarde, no importa lo que necesite, voy a encontrar la manera de estar yo mismo dentro de esa foto.
Esto sucedió la primera vez que vi una imagen de la señal indicadora de "final del Appalachian Trail" en el Monte  Katahdin. Solo sabía que yo estaría de pie junto a esa señal un día, descansado mi mano sobre ella.
A finales del año pasado, tropecé con una imagen de Brett (Maune) de pie junto a la puerta amarilla de la Barkley......y sucedió de nuevo. Yo sabía que quería descansar mi mano sobre aquella puerta amarilla después del quinto bucle. Aquí dejo aquella foto:


Entrando

Había oído hablar sobre la Barkley brevemente en el pasado, pero nunca había investigado sobre ella realmente. En cuanto empecé a leer la web de Matt Mahoney, sabía lo difícil que iba a ser. ¿Como yo, un admitido "del montón", iba a completar una carrera que solo ha acabado un 1% ?
Durante los siguientes dos meses, me dediqué a investigar todas las cosas posibles sobre la carrera. Me puse en contacto con algunos veteranos, leí innumerables crónicas de carrera y compré el libro de Ed (Ed Furlaw, su libro titulado "Tales From Out There")....que leí de una sola tacada.
Estaba completa y ridículamente absorto. Imprimí los mapas topográficos de USGS, comencé a estudiar todas las montañas de la zona, analicé los contornos, miré las imágenes de satélite de Frozen Head.....todo lo que se te ocurra.
Yo sabía que entrar era también un desafío. Tenía un número decente de Ultras en mi currículum, pero esperaba que mis trekkings y tiempo pasado en la Antártida, me dieran una mejor oportunidad. Pasé días escribiendo un ensayo sobre porqué pensaba que podría acabar la prueba, pero al final lo borré y simplemente dije algo así como "....bla...bla....has escuchado todo esto ya antes Laz. Realmente solo quiero sentir lo que es estar completamente al borde de mis capacidades. Quiero sentir lo que es empujarme hasta el punto de irme a lloriquear a un rincón, solo para ser pateado de nuevo mientras estoy ahí abajo. Así que te pido la oportunidad de ser torturado y mutilado.....para poder llamarme un corredor de la Barkley.

Tuve que configurar la cuenta de correo electrónico, para que se enviara el correo en la fecha señalada, como si yo estuviera en realidad en la Antártida en ese momento.
Cuando descubrí que había sido aceptado, lo comenté a mis compañeros de trabajo, y se volvió un tema candente de conversación. Yo estaba paralizado. Escribí a Laz preguntándole si había algo más que yo debía hacer, y él me respondió diciendo: "ENTRENAMIENTO DE CUESTAS".

Cada noche, después del trabajo, sacaba mis mapas y crónicas de carrera, y los volvía a estudiar. Cuando por fin llegué a casa a finales de Enero, tomé la decisión de mantener lo de la carrera en silencio. Normalmente, habría publicado la noticia en la red, e intercambiaría información con otros corredores. Esta vez, sin embargo, decidí que quería hacer esto para mi.....más como un viaje interior. Así que no lo dije a nadie, y dejé tranquilos los servidores.

Entrenamiento

No tenía ni idea de lo que sería un entrenamiento adecuado, solo sabía que necesitaría miles de metros de desnivel positivo (más que kilómetros) . Desde el momento en que regresé de la Antártida, centré todos mis esfuerzos en hacer largas y montañosas carreras los fines de semana, con un montón más de trabajo de cuestas también entre semana. Gradualmente, elevé mis millas semanales casi a 100 (160 kms), y el desnivel positivo a 30.000 pies en las semanas de carga (unos 9144 metros positivos). Además, buscaba a propósito zonas de subidas de tuberías de gas o líneas eléctricas, o laderas fuera de senderos con un 40% de pendiente. Como parte del entrenamiento, también corrí las 42 millas del Black Forest Trail en un día (67,5 kms), practique la orientación y la privación de sueño en una caminata sin parar de 70 millas (112,6 kms), en una zona desconocida del Mid-State Trail.

Nunca había entrenado tan duro en mi vida como lo hice para esta carrera, y sabía que mi única oportunidad era empujar lo más fuerte que pudiera sin llegar a lesionarme. Cuando conducía hacia Frozen Head una semana antes de la carrera, sentía que estaba tan entrenado como podría haberlo estado. Durante los últimos cinco meses, no había hecho más que comer, dormir, respirar y vivir la Barkley. Originalmente había planeado ir al parque dos semanas antes, pero me di cuenta de que no había marcas. Solo podría aprender mucho sobre los senderos marcados del parque Frozen Head, y no quería pasarme de entrenamiento en las semanas finales. La semana que pasé allí fue de un valor incalculable, ya que era capaz de recoger cantidad de buenos consejos tan solo charlando con los veteranos que ya estaban acampados en el parque.
Recuerdo haber leído la crónica de carrera de Jonathan Basham, y de cómo se fue con antelación al parque para "sumergirse en él" antes de la prueba. Supongo que este fue ,en parte, también mi objetivo.

Caminando por los senderos de Frozen Head, identificando varios picos, y simplemente "asimilandolo", pude aliviar mis nervios y salir a la prueba con una sensación de calma junto a mi. Durante los días que precedieron a la carrera, me preguntaron varias veces cuál era mi objetivo. Siempre pensaba en algo que había leído en la crónica de carrera de Jonathan: tienes que ir con el pensamiento de los cinco bucles. No puedes ir pensando en un bucle, o en la "Fun-Run" (tres bucles). Tienes que pensar en las 60 horas para terminar. Me entrené para pensar de esta manera. No me conformaría con un "Se negó a continuar". Seguiría hasta acabar o hasta agotar el tiempo.
También sabía, como Jonathan sabía (y Andrew antes que él), que llegaría un punto en la carrera en que tendría que alejarme del grupo, y ser mi propio hombre......y dirigir mi propia carrera....Esto me aterrorizó, pero sabía que tendría que suceder.

Viernes por la tarde

Después de semanas de especulación, Laz finalmente sacó el mapa y nuestros temores se hicieron realidad. Las nuevas secciones de las que nos había advertido eran de hecho reales. Afortunadamente, el resto del recorrido se mantuvo sin cambios respecto a 2010 y 2011, así que sabía que sería posible correr junto a algún veterano, que me ayudara un poco con la orientación si fuese necesario, y sabía que el estudio de todas aquellas crónicas de carrera tendría ahora su fruto.
La colina Check-Mate (Jaque-Mate) sería un monstruo, ya que tendría que superar 1300 pies de desnivel (unos 400 metros positivos) en tan solo media milla (800 metros). Afortunadamente, no sería hasta el tercer y cuarto bucle cuando tocaría afrontarla en sentido ascendente.

Entregué mi matrícula de coche de la Antártida (como cada novato), en vez de una de Nueva York (mi estado originario), charlé un poco alrededor del fuego, y me retiré de nuevo en silencio a mi campamento. Travis y Alyssa Wildeboer compartían conmigo la parcela de acampada, y yo disfrutaba mientras nos sentábamos a contar historias. Ambos acabaron siendo determinantes en mi finalización de la Barkley......pero de eso hablaré más tarde.




Comienzo de la prueba

Oh no!! ¿me he perdido el sonido de la caracola? Frenéticamente me desperté a las 7:45h y el campamento estaba extrañamente tranquilo. ¿Me habré quedado dormido? Comencé a escuchar a algunas personas charlando y mis pulsaciones comenzaron a bajar a medida que entendía que todo estaba bien. Todo el mundo en el campamento parecía pensar que la caracola sonaría este año justo al amanecer. Ahora empezaba a preguntarme si no sería como en 2009, que el comienzo fue al mediodía. Pensé que sería horrible, dada la previsión de 80 grados de temperatura (26,6ºC).
Finalmente sonó a las 8:11h y comenzó la frenética lucha por prepararse. Vine a Frozen Head sin ningún tipo de apoyo, así que tenía el maletero distribuido estratégicamente con el material para cada bucle.




Comencé a organizar mi mochila y a preparar lo que necesitaba. En algún momento, a unos quince minutos del comienzo, me di cuenta de que estaba listo y me detuve a tomar conciencia del hecho de que estaba a punto de iniciar la infame Barkley Marathons. Deseé suerte a Travis y me dirigí hacia la puerta. Cigarrillo encendido...

Primer Bucle

Empecé a correr por la pista forestal hacia el comienzo del sendero, con el grupo de cabeza, sintiéndome bien y preparado para hacerlo. Durante toda la subida de Bird Mountain voy en cabeza, con Nick justo por delante, y Jared a remolque justo detrás. A unos 200 metros están Brett, Alan, Bev, Wouter y algunos más. Inmediatamente me pregunto si voy demasiado fuerte. No debería estar por delante de Brett. Confío en mi pulsómetro y continúo. En la cima, comenzamos a orientarnos por la nueva sección en busca del primer libro. A la luz del día lo hacemos rápidamente, arrancamos nuestras páginas y comenzamos el escarpado y abrupto descenso por la colina Ckeck-Mate (Jaque-Mate).
Todos tomamos rutas ligeramente diferentes, pero todos terminamos en la confluencia de Phillips Creek juntos, y arrancamos nuestras páginas del libro número dos.
En este preciso momento tomé la primera decisión importante que me llevaría hasta el final. Antes de la prueba me dije a mi mismo que para ser realista y acabar los cinco bucles, tendría que acabar el primer bucle en menos de 9 horas 15 minutos. Esto se basó en el tiempo de Brett del año pasado (que fue de noche). Cuando comenzamos la subida a Jury Ridge, decidí caminar a mi propio ritmo e ir a por esas 9 horas. El grupo principal estaba tirando con tanta fuerza que sabía que me quemaría. No era necesario hacer el bucle en 8 horas, así que los dejé ir.

Durante todo el North Boundary Trail estuve solo, con Byron al alcance de la vista. Corrí sólidamente en los llanos y las bajadas, y caminé enérgicamente en las subidas. Todo mi entrenamiento de cuestas quedó demostrado. Me sentía fuerte. Hice hasta Garden Spot en menos de tres horas, y comencé la navegación (mapa-brújula) hacía Stallion. Necesitaba agua desesperadamente, y cuando llegué a donde pensaba que debía estar.....no había agua. ¿Como? Vi a Byron acercarse y le pregunté:
-"¿Donde está el punto de agua?"
-"Oh....está allí detrás, a unos cuatrocientos metros colina abajo"
-"¡Maldita sea!"
Retrocedí por el sendero, con el ritmo cardiaco en el límite, recargué agua, y regresé a tope. Perdí un cuarto de hora, pero necesitaba el agua desesperadamente.
Mi paso por Stallion fue bueno, arranqué la página del libro "Yellow Indian", y luego me encontré en la cima con un grupo con el que me había cruzado mientras regresaba a por el agua. Paul Melzer estaba en dicho grupo y me regaló unas palabras de ánimo. Encauzamos el camino de descenso desde Fikes/Stallion hasta New River con bastante éxito,donde elegí el paso húmedo hacia la autopista (en contra de la lógica). Poco tardaría en darme cuenta de mi fallo. En el otro lado, recogimos la página del libro "Pantano" en la base de "Testicle Spectacle" (Espectaculo Testiculo) y comenzamos la fangosa escalada infestada de brezos. Llegué a la cima y fui recibido por algunos miembros del equipo de grabación del documental. Hice un trabajo rápido bajando la colina "Meth Lab" (Laboratorio de anfetas) e hice un buen rodeo de Raw Dog Falls hasta el sexto libro. Frente a la pared de escalada determiné que era una locura, admití mi debilidad, y escogí la opción para "chochitos", recorriendo el camino largo.
Una vez en la parte superior de la pared, salté por el pequeño valle hasta el barril oxidado, y subí a la carretera cerca de Pig Head Creek, aun solo. La subida de Pig Head Creek era un poco confusa, pero una vez en la antigua pista forestal, la seguí fácilmente hasta la carretera. Mi confiada sonrisa se borró rápidamente de mi rostro mientras giraba y contemplaba "Rat Jaw" (Mandíbula de Rata). ¡Santo Infierno! Parece tan jodidamente intimidante..... aunque en realidad no es tan dura como algunas de las otras subidas.



Justo cuando comencé la subida, el grupo de cabeza venía a la carga bajando. Ahora estaban a unos 40 minutos de ventaja sobre mi y seguían corriendo duro. Me curré la subida y fui recibido por decenas de espectadores que animaban en la torre. Que grata sorpresa. Saludé a Alyssa,  le dije que Travis estaba justo detrás de mí, y bajó a su encuentro. Me crucé con Travis unos diez minutos más tarde, y conduje mis pasos hacia la prisión. En la base de Rat Jaw, Tim Englund me alcanzó, después de tomar un giro equivocado a la prisión y verse obligado a retroceder.
Nos curramos el camino hasta el túnel (el camino correcto), volvimos a mojarnos los pies, arrancamos nuestras páginas, y comenzamos a subir "The Bad Thing" (La Cosa Mala) junto con Nick Hollon, que también nos había alcanzado. Esta subida era confusa, pero aun así hicimos buen tiempo hasta llegar a Indian Knob.

Ahora llegaba la parte que me traía más nervioso. En todas las crónicas que había leído, la zona de Beech Fork parecía causar la mayoría de problemas. Yo estaba sinceramente preocupado por cómo encadenarlo, y sin mi altímetro me sentía desnudo. Tim, Nick y yo estuvimos de acuerdo en navegar juntos, y nos las arreglamos para encontrar el camino correcto. Por suerte, Nick había participado el año pasado, y recordaba algunas referencias visuales clave. Fui tomando anotaciones de mi brújula en la bajada, y tratando de memorizar cualquier hito que me sirviera de referencia. "The Beech Tree" (El Haya) era justo como se describe en las instrucciones, y solté un gran suspiro de alivio cuando llegamos. "No ha sido tan malo" pensé. Por supuesto, hacerlo de noche y a la inversa, todavía estaba por venir.
La subida de "Big Hell" (Gran Infierno) fue interminable, pero nos llevó derechos a la piedra con libro número once. Una vez más, tomé múltiples anotaciones de la brújula. Arrancamos nuestras páginas, y sonreí ante la idea de completar mi primer bucle en la Barkley. Trotamos toda la bajada desde la cima sin incidentes. Nick se adelantó, y Tim y yo corrimos juntos en poco más de 9 horas. Mi objetivo de bajar de 9:15h se llevó a cabo, a pesar de mi fiasco en el punto de agua y en el rodeo a la prisión. Me sentía bien.

Tiempo del bucle: 9:07h





Segundo Bucle

Quería entrar y salir del campamento en menos de 25 minutos. Era crítico para mí encontrar el segundo libro antes de que oscureciera. No quería tener que navegar por la nueva sección de la colina Chek-Mate a la luz del frontal.
Entrego las páginas y me voy a mi coche a avituallarme. Todo lo que quería hacer era sentarme y descansar, sin embargo tuve que atenderme a mí mismo y reabastecer mi mochila. Estaba contento de haber hecho un listado antes de la carrera, con todo lo que debía hacer entre un bucle y el siguiente, de esa manera no necesitaba pensar mucho. Me abastecí de alimentos, S-caps (pastillas de sal), agua, bebía un Ultragen (batido recuperador), y finalmente me senté a descansar un poco. Alyssa se ofreció a hervirme un poco de agua para que me tomara una sopa caliente, y con gusto acepté. Me sentó bien meterme en el cuerpo una ración de fideos ramen. Cuando se acercaban los 25 minutos  que me marqué como límite, me fuí hacia la puerta amarilla para salir de nuevo, y ví que Tim acababa de salir. Perfecto. Laz me dío mi nuevo dorsal y salí trotando para alcanzar a Tim.

Hacemos un trabajo rápido en la subida a Bird y a lo largo de la nueva sección. Cuando llegamos al libro número uno, encontramos a alguien buscando a Tim el camara. Aparentemente se había alejado del sendero y ahora estaba perdido. La búsqueda está bajo control, y nosotros descendemos la colina Check-Mate mientras aún hay luz. A lo largo de North Boundary Trail el Sol se empieza a poner, y hacemos un trabajo rápido en las 5 o 6 millas que hay hasta Garden Spot. Esta vez cogemos agua rápidamente y correteamos a lo largo de Stallion Ridge sin complicaciones. El primer gran test fué el descenso hacia New River en la oscuridad. Le mostré a Tim el camino que ahora conocía, y funcionó perfectamente. Después de un poco de confusión en el New River, tratando de encontrar el famoso "paso", optamos simplemente por mojarnos los pies de nuevo y girar a la derecha por donde suponíamos. Sintiéndonos fuertes, subimos "Testicle Spectacle" iluminados por la Luna, consiguiendo otro buen puñado de arañazos, y tomando una pausa arriba para comer algo.
Raw Dog Falls y Pig Head Creek tampoco nos suponen un problema, y empiezo a ganar confianza en mi navegación.

Cuando comenzamos la subida a Rat Jaw, noto que Tim se va quedando atrás. Me imagino que me atrapará en la parte superior, así que continuo subiendo. Cuando llego a la cima , hay un montón de gente acampada animando. Alyssa también está allí, ha decidido caminar para encontrarse con Travis. Charlamos un poco mientras me avituallo, y finalmente aparece Tim.....pero parece agotado. Se sienta y me dice que siga adelante. Mal trago. La idea de hacer la sección de Beech Tree (el haya) solo en la oscuridad, era un poco aterradora, pero sabía que tenía que moverme. Esta fué la segunda gran decisión que me llevó a finalizar. Bajé Rat Jaw solo, y de nuevo me crucé con Travis en el camino de bajada. En la prisión no perdí el tiempo, y continúe dirigiéndome a Razor Ridge y Bad Thing. Saqué mi brújula y ,con cuidado pero de manera constante, fuí subiendo Indian Knob hasta dar con la piedra correcta.

Con toda mi concentración, comencé el descenso hacia Beech Fork. Me quedé en el rumbo correcto y confié en mi brújula. Cuando se me empezaba a hacer eterno, reconocí un hito y entonces supe que todo estaba O.K.
El sonido del agua se hacía más fuerte y acabé acertando justo en la confluencia. Miré hacia arriba, con seguridad.....y vi el haya. Big Hell se me hizo de nuevo interminable, pero sabía que si seguía subiendo por la cresta, acabaría topandome con la roca. Lo bueno de la roca Chimney (chimenea) es que está la más lejana al Sur. Así que sabía que si llegaba a una roca, y podía ver otra más al Sur, no estaba en la roca correcta. Llegué al libro, justo donde yo suponía que estaba, y eso me hizo sentirme muy confiado, ahora si. Nada me detendrá, pensé. Estaba tan emocionado que corrí todo el regreso al campamento a buen ritmo, llegando tan solo 20 minutos detrás de Alan y Nick, y a nueve de Bev.

Tiempo total: 20:01h (Tiempo del bucle: 10:20h)

Tercer Bucle

Pasé por mi rutina de nuevo. Me reabastecí, me puse calcetines secos, comí algo, me cambié de zapatillas.... Alyssa me hizo un poco de espagueti y devoré unas cuantas barritas de Snickers. Pensar en el siguiente bucle empezaba a preocuparme. Sentí que tuve suerte en el segundo bucle, y me preocupaba que la suerte se acabara. Pero luego me di cuenta de que cuando llegara a la cima de Chimney volvería a amanecer. ¡ Increible! Justo cuando me dispongo a salir, escucho que Bev aún está en el campamento y que le gustaría tener compañía. ¡Aun mejor! Nos reunimos, nos despedimos de los demás y salimos para nuestro primer bucle en sentido contrario a las agujas del reloj.


La escalada a la cima de Chimney la hacemos suavemente, y después de encontrar el libro, bajamos cautelosamente Big Hell. Voy fijando el rumbo, pero empiezo a temer que podría estar en la linea de cresta equivocada. Bajamos, bajamos, bajamos, y nada de agua....Finalmente, justo cuando empiezo a entrar en pánico, escucho el arroyo. Sin embargo, cuando llegamos a la parte inferior, no estoy seguro si estamos río abajo o río arriba de la confluencia.
Empiezo a dirigirme río abajo por un largo camino y no encuentro nada. Por último, tomamos la decisión de dar la vuelta e ir río arriba, ya que simplemente no recuerdo que el arroyo sea tan ancho. Después de otros 20 minutos o así, finalmente llegamos a la confluencia. Gracias a Dios...crisis superada. Perdimos 20 minutos, pero podría haber sido mucho peor.
Subir Zip-Line también fue un poco confuso, pero me las arreglé para detectar la roca y llegar al punto exacto. A medida que mi confianza va creciendo de nuevo, nos abrimos paso por Bad Thing y bajamos desembocando justo en Razor Ridge.

A partir de este punto, se que puedo clavar el resto del camino con mucha confianza (excepto quizás la colina de Check-Mate) . No hace falta decir que me sentí realmente emocionado de que hubiésemos pasado la parte difícil del circuito. A medida que subimos Rat Jaw, empiezo a ganarle terreno a Bev, pero siempre logra recuperarse.....así que no me preocupo. En la parte superior, comemos algo, damos la vuelta, y hacemos rápidamente el bucle de Pig Head, rodeamos Raw Dog Falls, y subimos la colina de Meth Lab.
Bajar Pig Head era un poco confuso, pero pude discernir débilmente la pista forestal, lo suficiente para orientarme. Después de un descenso resbaladizo, e infestado de garrapatas, por Testicle Spectacle, finalmente llegamos a New River. 
Podría decir que Bev estaba empezando a disminuir el ritmo, pero me dijo que solo quería subir Stallion con seguridad, ya que era donde ella se sentía menos segura. Este era uno de mis puntos fuertes del recorrido, así que decidí acompañarla todo el trayecto. 

Durante la subida, podía sentir que estabamos ralentizando, pero quería al menos llegar a la cumbre antes de tirar por mi cuenta. Varias veces me dijo que no la esperara, pero era agradable tener compañía, y ella me ayudó a atravesar la zona de Beech Fork. 
Una vez en la cima, tomé la decisión de acelerar el ritmo. Pensé que si ella quería quedarse conmigo, lo haría. De lo contrario, sabía que encontraría su camino de regreso al campamento desde allí. Miré hacia atrás después de unos diez minutos, y no la vi. Una parte de mi quería esperar.....pero luego pensé en el consejo de Andrew Thompson a Jonathan.....y tomé la decisión de marchar.
Apreté con fuerza el resto del bucle. Quería hacerme con el pequeño colchón de tiempo que pudiera. Además, como se acercaba Check-Mate, empezaba a preocuparme un poco. Este era el único lugar complicado que aún tenía que hacer en sentido inverso. Hice un trabajo rápido en la sección de North Boundary. Durante parte del trayecto me golpeó la lluvia. Los truenos y relámpagos eran un poco aterradores, pero todo pasó rápidamente.
Cuando estaba descendiendo a Phillips Creek, pude ver a Alan y Nick en la distancia. Les grité, pero no me oyeron, y comenzaron a dirigirse hacia la colina Check-Mate. Me tocaría hacerlo solo. 

Saqué mi mapa y mi brújula en Phillips, y tomé el rumbo adecuado a la derecha, hacia el pequeño drenaje que definía la colina de Check-Mate, y empecé a subir. ¡Dulce Madre de Dios....era jodidamente empinada! También fue dolorosamente lenta. Sentía como que no hacía ningún progreso, y no conseguía ver la cresta. ¿Me estaba desviando del rumbo? Son solo 1300 pies (400 metros) de desnivel? Me entra un poco de pánico, pero decido confiar en mi brújula. Después de una agotadora escalada final, me encuentro con una cresta que no me era familiar. Camino por ella y salgo justo a la carretera donde se encuentra el libro numero uno. ¡Guau! En este punto tomo la decisión de que si consigo llegar a hacer el quinto bucle, suplicaré hacerlo en el sentido de las agujas del reloj......no quiero hacer esta subida dos veces más.  
Después de un merecido suspiro de alivio, me desvío por el sendero de regreso al campamento, adelantando a algunos excursionistas (con una mirada bastante confusa).

Llego al campamento entre vigorosos aplausos y felicitaciones por conseguir completar la "Fun Run" (tres bucles). Me sorprendió mucho, porque honestamente, yo ni siquiera había pensado en ello. Fué estupendo. Alan y Nick habían llegado tan solo 7 minutos antes que yo. Tomo la decisión de aligerarme para poder salir al cuarto bucle con ellos. Bucle temido. La noche, bucle inverso. Materia asustada.

Tiempo total: 32:21h (Tiempo del bucle: 11:45h)

Cuarto Bucle

Examino mis movimientos en el coche. Disfruto del descanso y me hidrato bien. Se que habrá suficiente luz hasta Beech Fork, así que me siento cautelosamente optimista. Preparo mi equipo y mis provisiones, y me recuesto en la silla. En este punto me doy cuenta de que no he pegado ojo en 33 horas, ni siquiera un guiño. Sorprendentemente, todavía me siento bien. Veo que Alan y Nick se dirigen ya a la puerta, así que decido mover mi trasero. Me tomo unos minutos para guardar el resto de provisiones, y con las prisas me pongo por error un par de calcetines usados (y húmedos). Consigo mi nuevo dorsal, y comienzo mi lenta marcha, alejandome del campamento, hacia Chimney Top.
En poco tiempo, alcanzo a Alan y Nick, y decidimos navegar juntos por el área de Beech Fork. Pienso que esto es perfecto. Recogemos las primeras páginas en Chimney Top, y noto que las plantas de mis pies me empiezan a arder. Me resulta extraño, ya que nunca he tenido problemas con los pies durante las carreras.
Descendemos Big Hell, y acabamos deambulando por todo el lugar. De alguna manera hemos perdido el rumbo, e incluso entre los tres somos incapaces de encontrar el haya. Finalmente lo encontramos, pero ya casi ha oscurecido. Y entonces......entonces vino Zipline.

Por alguna razón, la subida a Zipline fué un desastre. Seguimos la antigua pista forestal correctamente, pero luego perdimos nuestro rumbo durante mucho tiempo. Continuamos hacia arriba, pero nos las arreglamos para encontrar las referencias de matorrales y rocas erroneas, y teníamos que andar retrocediendo. Fué horrible. No entendía como podía ser mucho más difícil que la última vez que lo hicimos....esto no iba nada bien.
Después de unas horas, literalmente, llegamos a la cumbre y rodeamos la piedra.......pero no tenía grieta.¿Que demonios? ¿Dónde está el libro? Cálmate John, cálmate. O.K.

"¿La roca de The Indian Knob que tiene el libro es la que queda más al Norte chicos?"
"¿Tal vez?"
"¿Vemos otra piedra más al Norte?"
"¿Tal vez?"
"¿Tal vez si o tal vez no?"

Terminamos paseando por la cumbre durante otra media hora, tratando de encontrar la piedra angular derecha. Yo estaba tratando de liderar al grupo, y sentía como si estuviera desperdiciando no solo mi tiempo, sino el de los demás. Estaba cansado, irritado, y empezaba a quejarme......estaba tan condenadamente frustrado....Finalmente encontramos el libro, y comenzamos el descenso menos pendiente por The Bad Thing. Pero de nuevo nos fué mal. Vagamos por las crestas de bajada, sin la seguridad de ir por el camino correcto. Eventualmente vimos las luces de la cárcel y nos dirigimos hacia ellas.
Finalmente....después de más de 5 horas, llegamos a la prisión. Yo estaba moralmente desinflado, y muy enojado conmigo mismo. Sin embargo, de alguna manera tuve que arrancarme una sonrisa, al reconocer que acababa de tener mi momento "Out There" del que tanto hablaba Ed en su libro. Supongo que todos tenemos que superar nuestros momentos, y yo acababa de superar el mio. Yo sabía que desde este punto podía encontrar todo el camino de vuelta al campamento sin problemas, pero también empezaba a notar que la quemazón de mis pies iba a peor.

En la subida a Rat Jaw, tanto Nick como Alan comenzaron a quedarse atrás. Rápidamente decidí que no iba a esperar. Simplemente no me lo podía permitir. Hice un cambio brusco en la cima, y apreté en la bajada hacia la carretera. Nick se recuperó y siguió adelante, cosa que me emocionó. Me confundí y me perdí brevemente mientras me dirigía a Pig Head Creek, e hice un par de giros erróneos. Pensé que Nick ahora estaría muy por delante. Pero, cuando llegué a Raw Dog Falls, sin embargo, algo sucedió. Encontré a Nick con el libro, sentado en el suelo y medio dormido. Empezó a hablarme, pero no se le entendía, y estaba medio ido. Me miró y me dijo que solo necesitaba descansar un poco.
Por mucho que me doliera, sabía que tendría que dejarlo. Continuamos juntos, pero pronto se quedó detrás.
Subí la colina de Meth Lab y luego bajé por la fangosa y resbaladiza Spectacle. Al llegar abajo me giré y vi una luz frontal a lo lejos. Esto me dió la esperanza de que Nick había tomado un segundo aire y se había recuperado.......pero ya no lo volví a ver mas.

A medida que subía a Stallion, y hacía la sección Norte, mi enfoque cambió radicalmente frente al dolor miserable que ahora sentía en la planta de los pies. ¿Que diablos les pasaba? Nunca había tenido ningún tipo de problemas con ampollas, ni nada parecido, así que ¿porqué tanto dolor? Cada vez que plantaba el pie sobre una zona inclinada, me estremecía de dolor. Afortunadamente, el tramo actual era por una pista bastante plana, por lo que fuí capaz de soportarlo. Sin embargo, esto cambió cuando me topé con la colina Check-Mate. Cuando empecé la horrible subida, cada paso suponía una quemazón y un dolor en mis pies, que subía por todo mi cuerpo. Fué la subida más larga e insoportable de toda mi vida. Mis ojos estaban literalmente inyectados de dolor. Cuando finalmente llegué a la cima, una fuerza de voluntad inexplicable, me permitió caminar por el sendero de Bird Mountain. Entonces llegó el momento. El primer gran punto de inflexión de la carrera.
Cuando me acerqué a Los Pilares, miré mi reloj. De alguna manera, la subida a Check-Mate me había supuesto más de una hora, y ahora solo tenía 14 horas para terminar un quinto bucle. A eso tenía que añadir que todavía tenía que regresar al campamento, que no había dormido nada, y asumí que las puertas se me estaban cerrando. Me senté en el sendero y me quité las zapatillas. Mis pies eran un desastre. Grandes ampollas, piel macerada, zonas en carne viva......una pesadilla.

¡Maldita sea! ¡Hijo de puta! Grité todas las maldiciones que podáis imaginar. Mis piernas se sentían geniales.....¡quiero correr! Pero mis pies....Me maldije por ponerme calcetines húmedos ¡Estúpido idiota! ¿Como has podido ser tan imbécil? ¡¡Mierda !!
Respiré hondo, y esbocé una débil sonrisa. La carrera había terminado para mi.

Lo dejaba.

Derramé el agua que me quedaba sobre mi cabeza. Sentí una especie de paz y de calma, al saber que todo había terminado.
Saqué del bolsillo una pequeña nota que alguien me había dado. Era una foto de un trébol de cuatro hojas, para darme suerte. Supongo que la tuve durante cuatro bucles.
Mientra me calzaba de nuevo las zapatillas, comencé a pensar en las innumerables horas de preparación, la cantidad horas de entrenamiento de cuestas que había hecho para poder tocar esa puerta una quinta vez, y me sentí cabreado.
Entonces, un pequeño pensamiento surgió en mi mente. Travis. Él parecía el tipo de hombre capaz de lidiar con unos pies maltrechos como los míos. Tal vez, solo tal vez, podría saber cómo reventar las ampollas,  o vendar mis pies o yo que sé.......cualquier cosa que me permitiese una vuelta más.
Una oportunidad, tal vez tuviese un Ibuprofeno de 600 mgs. Ni siquiera sabía si él estaría en el campamento, o si andaría aún en el cuarto bucle, pero tenía que intentarlo. Además, pensé que podría haber alguien más en el campamento que supiera una solución mágica. Tenía que probar suerte. Me dije antes de comenzar la carrera que no abandonaría, y lo dije en serio. Estaba en el segundo punto de inflexión de la carrera. Así que corrí. Corrí todo lo que pude, y sentía como si corriera sobre cristales. Empecé a cantar en voz alta para distraerme del dolor. Supongo que era lógico escoger canciones de grupos como Rage Against The Machine y no de Paul Simon.
Corrí hasta llegar a la puerta amarilla, y allí estaba Travis dándome ánimos y alentandome. Me dijo: "Estás en una forma estupenda, y vas por delante de donde estaba a estas alturas J.B. en 2010". Lo miré y le dije, "Travis, tengo problemas tio, y no se si tienen solución".

Tiempo total: 46:26h (Tiempo del bucle: 13:30h)






Quinto Bucle

Mientras nos dirigiamos al coche, descubrí que tanto Alan como Nick habían caído. Así que, aparte de Brett Maune y Jared Campbell, yo era la única persona que quedaba en carrera.
Cuando nos sentamos y me quité las zapatillas, se escuchó un colectivo "Ooooouuuuccchhh!!!" con todo el mundo alrededor. Estaban muy mal. Travis, Paul, y algunos más, me tranquilizaron, y me dijeron que me los podrian remendar, aunque probablemente me seguirian doliendo.
Pasé por un doloroso proceso de cura de ampollas, drenaje de heridas, y demás remedios caseros. Al final, mis pies eran un amasijo empolvado, pero me sentía mucho mejor al caminar sobre ellos.Paul me dio un par de calcetines secos y confortables, y volví a cambiarme de zapatillas.
Cuando me levanté, y me dí cuenta de que todavía podría tener una oportunidad de conseguirlo, les dí a todos mi más sincero agradecimiento por los remiendos, y me dirigí hacia la puerta para hacer historia.

-Me gustaría salir para el quinto bucle por favor
-¿En qué sentido?
-¡En el de las agujas del reloj!
-Aquí tienes tu dorsal......cuidate....

Miré mi reloj, y tenía 12 h 45 mins para completar el bucle. Al salir por la puerta amarilla, me despedí de todos y les dí las gracias. Escuché a Ed decir: "¡Esto es histórico!¡Nunca ha habido un tercer corredor en el quinto bucle!".....Genial....pensé...

Ahora, estaba en territorio sagrado. El mágico y codiciado quinto bucle. No podía creer que formara parte de ese grupo tan especial. Independientemente del resultado, en este punto, estaba muy emocionado por estar en mi quinto bucle.
Mientras subía hacia Bird Mountain, Laz hizo sonar fuertemente un cencerro,  indicando que estaba en el bucle final. Fué increible....

Mi estrategia era simple. Fuí ganado todo el tiempo posible, ahora que los pies no me dolían demasiado, y que estaba en la Sección Norte. Sabía que lo necesitaría cuando llegara a Beech Fork.
Mientras subía por Bird, me di cuenta que aún no había pegado ojo, y que posiblemente me enfrentaría a una de esas historias ridículas de 2005. No había nada que pudiera hacer al respecto, así que ¿porqué preocuparme? Tenía pastillas de cafeína por si me hicieran falta. Sorprendentemente, después de 47 horas, todo me seguía funcionando.

El descenso de Check-Mate fué lento y doloroso, pero di bien con Phillips, y comencé el largo proceso de moverme hacia Garden Spot. Corrí siempre que pude, y seguía pensando que estaba haciendome un buen colchón de tiempo. No me di cuenta de que apenas me sostenía. Llegué a Garden Spot en poco menos de cuatro horas, acertando justo en el punto de agua. Cuando llegué allí, el Sol incidía con fuerza y hacía calor. Me senté allí a cocerme, y me bebí casi una garrafa de agua.
Me derramé por encima de la cabeza otra garrafa para bajar mi temperatura corporal. Una vez refrescado comencé a subir hacia la cresta de Stallion. Cerca de la cresta, miré hacia arriba y vi a Jared bajar en dirección a mi.

Este fué uno de esos momentos raros, muy raros y mágicos en la Barkley, cuando dos corredores se cruzan en el quinto bucle......y me estaba sucediendo a mi. Intercambiamos algunas palabras, y tuve una sonrisa ridícula en mi cara durante un rato. Nunca olvidaré ese momento. Dos desconocidos se encuentran, en medio del bosque......en medio de la nada....en la misma búsqueda. Inmediatamente pensé en la primera subida a Bird Mountain, en el primer bucle, cuando Jared y yo caminamos juntos. Con la mirada un poco sorprendida en su cara me pregunta:

- "¿Estás en el quinto bucle?"
- ¡Claro que si!
-"¡Impresionante, vamos a hacer una edición de tres finishers John!"
....y luego se fué.

Motivado, me moví rápido en la bajada de Stallion/Fykes, y llegué a New River. Mis pies aguantaban bien, pero estaban empezando a dolerme de nuevo. Sabía que si vadeaba el río, no terminaría. Necesitaba mantenerlos secos. Busque en los alrededores un cruce seguro, y logré encontrar algunas rocas por donde ir saltando. ¡Si lo hubiese hecho al empezar la carrera!....
Una vez seguro al otro lado, sabía que la subida a Spectacle sería calurosa. Así que decidí usar cinco valiosos minutos, y meter en el río la parte superior del cuerpo para refrescarme. Fue una sensación estupenda. No quería levantarme. Miré el reloj y tuve un motivo de alarma, al comprobar que iba un poco por detrás de mi tiempo estimado. Corrí a toda prisa por la calle y llegué al libro número 5, con cuidado de no pisar en la zona pantanosa. Cuando subí Testicle Spectacle me recibió un miembro del equipo que estaba grabando el documental. Al parecer, estaban esperando a que apareciera. Cuando llegué a la cima, escuché a uno de ellos decir por radio "John se dirige a la bajada de la línea eléctrica y sigue en movimiento".

La zona de Raw Dog me fué bien, pero la subida de Pig Head Creek la hice dolorosamente lenta por alguna razón. Simplemente no tenía fuelle. Recordé mis geles con cafeína, y decidí que era el momento de tomar alguno. Estaba preocupado por el posible efecto, pero necesitaba un empujón.
Cuando rodeé la carretera hacia Rat Jaw, me sentí realmente aliviado. Tan terrible como parece la subida a Rat Jaw, decidí que era mi favorita. Se sube rapido  y es fácil de navegar. Además, tienes la posibilidad de que haya gente animando en la cima. ¿Habría alguien esta vez?
Hago mi camino hasta la mitad de Rat Jaw, desde donde ya se consigue ver la torre. Arrugo los ojos para ver al lejos ¿Eso es gente?...entonces los oigo.

-"Wooooohoooo !!!! ¡¡ Vamoooos John!!!!




 



 Ahora estaba seguro. Wouter y Paul habían subido a esperarme. Increible. Nada como un poco más de motivación para llegar a la cima. Cuando llegué a la torre, me dicen que el guardabosques se había llevado todo el agua y el libro.

-¿¿Comoooo??
-"No te preocupes, hemos recuperado el libro y una garrafa de agua para ti"

Gracias a Dios. No estoy seguro de que habría dicho Laz si me falta un libro (....y si me hubiese quedado sin agua). Hubiese tenido testigos de que había pasado por allí, pero sería una patada en las pelotas , independientemente. No perdí el tiempo. Comí, bebí y rellené mis botellas de agua. Quería bajar de la torre con cinco horas de margen. Pregunté a Paul y a Wouter si opinaban que era suficiente, y me dijeron :"Por supuesto".
Me preguntaron si quería algo especial para cuando acabase, y dije sí: helado, galletas de chocolate, etc...










 Cuando empecé a bajar de nuevo Rat Jaw, me quedaban justo cinco horas para el cierre de meta. Estuve recibiendo gritos de ánimo de los chicos hasta que me perdieron de vista. Fué increible. Me recordó un poco a un vídeo que había visto en Youtube ,donde Wouter había grabado a Jonathan en 2010, bajando Rat Jaw en su quinto bucle (excepto lo de la niebla, por supuesto). Cuando llegué al tramo final de la bajada, resbalé con algo y me deslicé un buen trecho por una zona plagada de espinos. Huelga decir que me hice un buen  puñado de arañazos "allá donde el Sol no brilla". Es algo que solo puede pasarte en el quinto bucle...
En la cárcel finalmente me enfrento a un serio dilema. Realmente no hay una manera fácil de mantener los pies secos atravesando el túnel. Trato de caminar por el centro lo mejor que puedo, pero al final, recuerdo que es inevitable caminar por la parte más profunda. A remojarse.

Rápidamente comienzo el ascenso a The Bad Thing, ahora haciendo cálculos de tiempo en mi cabeza. El problema es que mi mente no está para matemáticas en este momento. Trato de razonar si es posible subir The Bad Thing en menos de una hora, que sería muy bueno. Llego a la cima y estoy frente a la roca equivocada. No recuerdo si Indian Knob queda más al Norte o más al Sur. Estoy empezando a perderme. Avanzo hasta la siguiente roca, y afortunadamente es la correcta. La había encontrado en tan solo 50 minutos desde que abandoné la cárcel, y me convencí de eso era bueno.......aunque no sabía porqué...Mi mente se estaba nublando en este punto, y me muevo a través de Indian Knob en plan robótico. Comienzo el descenso de Zipline y escojo un rumbo horrible. No recuerdo tantas piedras, y tengo que andar corrigiendo el rumbo constantemente. Mis pies están húmedos y vuelven a palpitar.....todo comienza a desmoronarse, y entro en pánico.

De repente me doy cuenta de que no recuerdo haber arrancado la página de Indian Knob. Llevaba bajando 30 minutos. Abro frenéticamente la mochila y saco la bolsa con las páginas. Pienso inmediatamente: "Oh no, no recuerdo haber sacado la bolsa allí arriba" Oh no....Oh no ....Oh no....Hago el recuento con cuidado "....6,7,8,9" . Nueve. ¿Está bien?....o se supone que eran diez??  ¿Por que es tan dificil? Vamos a ver....Check-Mate Hill, Phillips, Garden Spot.....Ummm....Raw Dog, no espera... Indian Yellow.....Ummm. Mierda!!

Después de diez minutos llego a la conclusión de que me quedan por conseguir las páginas de Beech y de Chimney, y que son 11 páginas en total. Así pues, nueve páginas era lo correcto. Bueno, acabo de perder diez minutos, tengo que llegar al haya antes de que todo se desmorone.
Mis pies están palpitando y no veo ningún hito reconocible. Reviso frenéticamente mi reloj cada cinco minutos. Sigo enredado con las matemáticas para calcular cuanto tiempo necesito para llegar al campamento antes del corte.
¡Espera!¡recuerdo este árbol! Todos esos hongos repartidos por el tronco. ¡Si! ¡Ahí está la vieja pista forestal! Fué en ese momento cuando empecé a sentir realmente que lo iba a conseguir. En realidad iba a terminar la Barkley.

Seguí bajando, llegué a la bifurcación....y luego a Beech Tree.  Me remojé la cara y el cuello, y comencé la última gran subida de la prueba. Un "Big Hell" más para acabar. Cada paso que doy pienso que estoy más cerca de la última cumbre. Cerca de la cima, veo el rastro de hojas secas. Se que estoy en el camino correcto para dar con la roca. Miro hacia arriba y consigo verla, menuda emoción. Al acercarme , de repente se transforma en un árbol caído. ¿Qué diablos acaba de pasar?

¿Sabes? acababa de tener una alucinación. Genial, creo, pero empiezo a preguntarme incluso si estoy en la montaña correcta. Mi mente está tan perdida, que me empiezo a convencer de que he subido a un pico totalmente diferente. ¿Cómo es posible? Quiero decir que, ¿hay un camino aquí, no?. Me estoy desmoronando, y el Sol está empezando a ponerse. Sigo subiendo con la esperanza de que algo bueno suceda. Justo cuando estoy dispuesto a rendirme y tumbarme en el suelo, veo el contorno de algo. ¿Quizás otra alucinación? Podría ser la roca. Mientras camino hacia ella, consigo ver la bolsa de plástico que contiene el libro. Lo había conseguido. 
Me senté en una piedra, arranqué mi última página de la Barkley, y respiré profundamente. Disfruté del momento. Aquí estaba yo. Solo en la tercera noche de la Barkley, a pocos kilómetros del campamento, con las 55 páginas recogidas. ¡La Hostia! Fué una sensación increíble. Eché un vistazo al libro y leí el título "Is This Your Day?" (¿Es Este Tu Día?). Y me bajé rápidamente de mi nebulosa. ¡Tengo que moverme!¡ Sería ridículo no llegar al corte teniendo todas las páginas! 

Miro mi reloj: me queda una hora y veinte minutos. Puedo hacerlo. Comienzo a caminar de vuelta por la cresta y noto como mis pies desaparecen en el suelo. Me imagino que cuando llegue a la pista de Chimney, seré capaz de caminar más rápido. Sufrí el camino de piedras hasta la cumbre. Me quedaban una hora y siete minutos. Comienzo a bajar, y en la parte más empinada siento un dolor insoportable en los pies, así que tengo que tomarlo con calma.
Me quedan 60 minutos. Comienzo a caminar deprisa.....incluso pruebo con un híbrido entre trotar y caminar. Es feo, pero avanzo. Cuando estoy cerca del arroyo, antes de la subida final, empiezo a tropezar. Puedo sentir mi cabeza flotando, y siento que estoy perdiendo tiempo. Solo UNA SUBIDA MÁS JOHN!! Hago el tramo hasta Rough Ridge y cuando estoy en "la silla de montar" me detengo. Miro abajo el sendero, levanto la mano y le hago "una peineta", le digo que se joda. Tambien le digo, de manera bastante cortés (creo que incluso con acento escocés, por alguna razón), que puede besarme el trasero (aunque probablemente dije "culo"). Miro el reloj, me quedan 42 minutos.



El Final


Me tomo media pastilla de cafeína, solo para estar seguro, y comenzar la bajada final por la carretera. A cada giro puedo sentir que me acerco a la puerta, y me hace bien. Doy otro giro , y ahora puedo ver luces a lo lejos de la carretera.....y no pude contenerme. Solté un grito enorme. Alcé los puños al aire y solté otro grito con toda la potencia de mis pulmones. Grité: "¡¡ despierta Frozen Head, estoy llegando!!"
Encendí mi frontal, ya que estaba lo suficientemente oscuro como para necesitarlo. Llegué a la señal que indica el giro hacia la estación del guardabosques, y seguí derecho hasta el puente. Cruzo el rio y me dirijo hacia el área recreativa, y veo lucecitas a través de los árboles. Entonces me pareció escuchar un débil silbido. Miré mi reloj, me quedaban 30 minutos. Por primera vez en toda la prueba, finalmente y con calma, lo asimilo.....en realidad voy a acabarla. De repente el dolor de mis pies ha desaparecido. 

Aparezco cerca del aparcamiento de la zona de picnic, y hay una furgoneta con algunos miembros del equipo de filmación, que esperaban para ver si llegaba antes del corte.....esa era la causa del silbido. Querían filmar mi última carrera llegando al campamento, y no podían contener los aplausos. Realmente, al principio no sabía quienes eran, todo lo que veía eran luces, pero no importaba. Tenía una misión. Saltar al camino, trotar hasta el puente, y correr camino a aquella mágica puerta amarilla.
Llegué al puente con 23 minutos de margen, y doble la curva camino arriba hacia el campamento.
Noté como empezaba a tambalearme, la adrenalina de la última carrera me estaba mareando. . Doblo la última curva y aún no escucho a nadie en el campamento. Pero entonces veo la puerta, y rugen los aullidos. Consigo controlar una delicada y débil carrera hasta la puerta, extender mis manos lentamente, y tocarla.
Tiempo Final: 59h 41 min 21 sg

Y allí estaba yo. Estaba en esa foto. Estaba de pie en la puerta, tras el quinto bucle de la Barkley, viviendo lo que se sentía al haberlo hecho. Justo como lo había imaginado cuando vi esa foto, muchos meses atrás, con Brett allí de pie, y esa foto me atrajo. No hay palabras para describirlo, pero es un sentimiento como ningún otro.

Ahora soy un finisher de la Barkley.

-John Fegyveresi-



   





sábado, 4 de febrero de 2017

CORRER ES DE COBARDES



Correr es de cobardes, no hay duda. Te lo repiten una y otra vez, casi te lo escupen en la cara. La frase salta de sus bocas como un resorte, como algo automático, como un acto involuntario.
Podrían decir "huir es de cobardes", pero entonces perderían el recurso de llamarte cobarde por el mero hecho de correr.

Te llama cobarde un señor que practica el valeroso arte de sentarse a ver fútbol en la tele. Su actividad es frenética, mientras observa a unos veinteañeros engreidos jugar a la pelota, el se deshace en insultos y aspavientos. Le sube el pulso cuando su estrella es pateada con maldad por un contrario, y cuando el acto es a la inversa, lo disfruta y acompaña con un "más fuerte le tenía que haber dado".
Levantarse del sillón le cuesta encadenar una secuencia de dos tiempos, pero el esfuerzo merece la pena, todo con tal de ir a recochinearle al vecino un "hemos ganado", como si hubiese aportado algo a la victoria.

Te llama cobarde un señor que practica el valeroso arte de la caza. Apostado y camuflado en su sillita, espera a cualquier víctima que se ofrezca a pasar por allí. En un acto de indiscutible valor, disparará con su rifle de precisión al desafortunado animal. Si no acierta, culpará al viento o a un ruido provocado por su camarada, y si logra abatir a la pieza, se pavoneará como si de un gran guerrero se tratase.



Te llama cobarde un señor que disfruta con el arte taurino. El tipo entiende de toros, y es muy crítico y purista. No se trata de matar a un animal tras la tortura, se trata de hacerlo con arte, y solo el sabe cuando se ha hecho bien. El "matador", profesional de matar como su nombre indica, es un señor que entrena a diario para esquivar y ser certero en el daño, pero que puede no hacerlo al gusto del señor entendido. El animal, un monstruo perverso equipado con cuernos, merece ser encerrado en el recinto,ya que ha nacido para ese noble fin. Un equipo de profesionales le van a punzar, lancear, humillar y acuchillar hasta que muera, en uno de los mayores actos de valor que ha diseñado la maquinaria del entretenimiento........y como es una tradición, se respeta y punto.



Te llaman cobarde los amigotes del bar. Ellos tienen valor de sobra, correrían, pero habiendo coches no tiene sentido. A correr no, pero te retan a lo que sea.....a lo que sea, pero que no canse. A andar, a eso si, un día de estos se van contigo a ver si les aguantas caminando.......un día de estos, ahora no, que esta semana están muy liados. A ellos no eres capaz de aguantarles a chupitos, o a entrarle a las tías, porque para eso hacen falta huevos, y tu no eres más que un cobarde.

En un mundo plagado de tipos duros, no tiene cabida un esmirriado con sus mallitas, sudando como un iluso, sin un motivo de peso, sin una causa convincente.

Vuelve a salir en las noticias el bombazo, alguien ha muerto mientras corría. La masa se sonríe, se autoafirma, se afianza en su estatus de sedentaria, o de simple "odia-corredores".
Cobardes destinados a morir mientras corren, eso es lo que somos. El resto morirá de lo que sea, pero con la cabeza muy alta, respaldados por su conducta valerosa, y su inteligencia superior.

Correr es de cobardes, leer es de peleles, trabajar es de pobres, estudiar es de pardillos, soñar es de ilusos.......Lo siento, pero es lo que te queda por escuchar cientos de veces, es lo que te llevas por vivir en una sociedad en la que te han colocado el cartel de bicho raro.

 Por mi parte, ya son catorce años haciendo el cobarde, y de momento no pienso dejar de hacerlo. (Dejo el cutre-vídeo que hice cuando llevaba diez años de cobardía)

 

sábado, 26 de noviembre de 2016

Run Forever



"Run Forever"  es el documental que narra como Nick Spinks hace historia, al ser la persona mas rápida en hacer un doble "Bob Graham Round". Nicky, una granjera de 49 años, que ha superado un cáncer, tardó 45 horas y 30 minutos, mejorando el anterior récord en una hora, un récord que perduraba desde el año 1979.  Roger Baumeister, el poseedor del legendario record, ayudó a Nicky durante su intento de batirlo.

La "Bob Graham Round", es un reto que tiene como escenario el Lake District National Park (Parque Nacional Distrito de los Lagos, en Inglaterra), un entramado de montañas y lagos, epicentro del "fell running" (carreras por montaña) desde hace mas de cien años.
 Bob Graham, dueño de una pensión en Keswick,creó este recorrido que permanece inalterable desde el año 1932.  Sólo un año después de su creación, Graham fue el primero que logró completar este recorrido de 72 millas (algo más de 115 kilómetros) y más de 8.220 metros de desnivel positivo (conocido como el "Everest Ingles"), empleando menos de 24 horas.
A pesar de que pensaba que sería fácil que cualquiera superara su tiempo, de 23 horas y 39 minutos, el récord de Graham no fue batido hasta 28 años después.

 A partir de la década de los sesenta, otros corredores acudían a Keswick para completar el recorrido ideado por Graham, e incluso se empezaron a crear otro tipo de modalidades, como la de Ken Heaton, que tuvo la idea de superar los picos logrados por Graham, y llegó hasta los 51 picos en menos de 24 horas. Cada vez más gente se interesa por la BGR, si bien, la plusmarca del recorrido sigue imbatible desde 1982, cuando Billy Bland completó los 115 kilómetros en 13 horas y 53 minutos.

 Para hacer oficial el logro, se debe salir y regresar desde el Moot Hall en Keswick, en menos de 24 horas. El paso por cada una de las 42 cimas, y el tiempo de paso, ha de ser atestiguado por un acompañante (o varios repartidos por tramos), y registrado en un formulario oficial. La ruta no está marcada, así que se precisan los mapas de la zona, y destreza para encadenar las cimas en el mejor orden.






Entre las mujeres, el mejor tiempo lo atesora Nicky Spinks, que en el año 2015 dejó el record en 18 horas 6 minutos. En lo referente a cantidad de picos ascendidos, el récord lo ostenta tambien Nicky Spinks que, en el año 2011, logró la friolera de 64 picos ( a sólo 13 de la mejor marca masculina) en 23 horas y 15 minutos. Nicky, que en 2005 fue diagnosticada de cáncer, venció a la enfermedad y a las montañas, siendo la poseedora de los records de otras dos grandes rondas, la Paddy Buckley (en Gales) y la Ramsay Round (en Escocia).
Entre sus logros también cuenta con un primer puesto en el Grand Raid Pyrenees, y un cuarto puesto en el Grand Raid Reunion (la Diagonal de los Locos)




 

jueves, 6 de octubre de 2016

CORRER ES CORRER



Grecia, año 2007, un pequeño y desconocido polaco, lidera la ultramaratón por excelencia, la Spartathlon. Piotr Kurylo, al que muchos están tomando por loco a estas alturas, lleva horas escapado en primera posición, perseguido por el vigente campeón de la prueba, la leyenda viva de EEUU, Scott Jurek.
Piotr, cuya única referencia para los demás es haber acabado la prueba el año anterior, apenas una hora antes del cierre de meta, va lanzado como un kamikaze hacia Sparta.
A estas alturas, Jurek lleva 193 kilómetros de carrera, y ha descolgado a la élite de la prueba, tipos como Valmir Nunes (ganador en 2001), Markus Thalmann (ganador en 2003), Jens Lukas (ganador en 2004 y 2005) y el japones Sekiya Ryoichi (ganador en 2002 y 2009).......pero no logra alcanzar al jodido polaco.

Mientras tanto, toda la atención de la prueba se la lleva Piotr, sobre todo cuando se destapa una noticia que deja a todos boquiabiertos: el polaco ha llegado a la salida en Atenas, ¡¡¡ corriendo desde Polonia !!!
El tipo ha recorrido 2800 kms, tirando de un carrito de bebé "tuneado" para la ocasión, con todo lo necesario para sobrevivir las seis semanas que ha durado su viaje (una media aproximada de 70kms diarios).

Finalmente, Jurek consiguió adelantar a Piotr en la oscuridad de la noche, y apretó el ritmo para desaparecer de su vista, y simular encontrarse mucho mejor de como en realidad se encontraba (no quería que el polaco se viera con posibilidades y le amargara la fiesta).

Al final, "el hombre del carrito" (como empezaron a llamarle), llegó a meta en segunda posición, con un tiempo de 24 horas 29 minutos 41 segundos, y se desmayó a los pies de la estatua de Leónidas.



Básicamente, después de su gesta, Piotr recibió lo mismo que el resto de corredores llegados a meta, una corona de laureles y un sorbo de agua......y a día de hoy sigue siendo prácticamente un desconocido (casi seguro que es la primera vez que lees sobre esta historia y sobre Piotr).

En esencia, esto es lo que mantiene vivo el espíritu de los ultramaratones: si no hay premio en metálico, ni fama,  los necios y el dopaje se mantienen alejados. Pero ¿cuanto va a durar sin corromperse?

Coge una carrera a pie, donde no haga falta correr, llámala "Ultra", y agotaras dorsales. Tendrás cientos de personas ( que apenas aguantan corriendo 20 kilómetros a ritmo decente sin pararse) creyéndose ultrafondistas, o ultrarunners (que suena mejor). En un par de ediciones, una marca fuerte verá el filón, y patrocinará la misma.
Ahora, has conseguido un negocio, no una carrera, donde una legión de caminantes (disfrazados de polaco) protestan por el polvo del camino y por la calidad de la prenda "finisher" ;  una manada de insolentes, a los que no conformarías con un puñado de laurel y un sorbo de agua.

Si observas internet, hay pruebas que parecen el Mayo de las Comuniones, donde hay mas preocupación por el menú y el álbum de fotos, que por el acto en si y su esencia. Se dedica mas tiempo a escoger el traje, que a preparar la ceremonia. Luego, todos la mar de monos en la linea de salida, y en las fotos de meta........si se llega....

Correr es correr, al menos respetemos eso.

Podemos correr por correr, a diario, sin tener que demostrar nada a nadie. Podemos correr en pruebas de 25 o 30 kilómetros, y acabar agotados, y pletóricos.
Podemos correr un maratón, sin creernos anticuados, y sentir el orgullo de antaño.
En cualquier caso, habremos corrido, en el sentido literal del verbo, y en la esencia del acto.

Incluso Piotr y Jurek, se vieron obligados a caminar en la subida al monte Parthenio, no por descanso, sino por imposibilidad y por cordura. No es algo que les haga débiles, es que la pendiente lo exige, como en otros momentos puntuales de la prueba.
A veces hay que caminar, y punto.

Pero cuando se camina todo el rato, y lo que se hace "a veces" es lo de correr, queda claro que alguien ha bautizado mal la prueba, llamándola carrera.

No todos podemos correr 70 kilómetros diarios durante seis semanas......y menos tirando de un carrito. No todos podemos acumular mas de 100 kilómetros semanales en las piernas. No todos nacimos en lo alto de una montaña, o nos caímos de pequeños en la marmita de Panoramix el druida.
No todos podemos ser ultrafondistas........o al menos no podemos serlo sin pagar el precio.
Un precio que supone horas sin descanso, sin otro ocio que correr, y conseguir asimilarlo. Un precio que supone delgadez, dolor corporal,  y conseguir no caer lesionado. Un precio que supone ausencias y horarios, cambios de humor, y conseguir no trastornar un hogar, ni las relaciones humanas. Todo ello quizás, por un puñado de laureles y un sorbo de agua.

Correr es correr, y eso quizás si que podemos hacerlo, no uniendo Atenas con Sparta, pero al menos despegando los pies del suelo, fieles a la definición del acto.
En una sociedad de disfraces y de engaños, de perfiles retocados, de reality shows, donde todo el mundo finge ser quien no es para acumular seguidores, todo está contaminado......todo el mundo juega al mismo juego de tramposos.

Piotr Kurylo lo dio todo, hasta caer desplomado, corriendo con las reglas del correr, en la madre de todas las carreras........y para el mundo no es mas que un desconocido. Creo que al menos merece estos renglones, destapar por un día su difícil nombre, y que alguien mas ,que se dice ultrafondista, conozca su hazaña.

Correr siempre será correr, aunque se empeñen en disfrazarlo.






miércoles, 14 de septiembre de 2016

CORTAFUEGOS



Entre las cosas mas feas del mundo, sitúo los cortafuegos y las camisas hawaianas . A las segundas les metería fuego en una gran montaña, y a los primeros no, porque precisamente existen  para lo contrario.......pero nadie dudará de su fealdad y de que dañan la vista desde la distancia.
No cabe duda de que las cosas feas , no por feas son inútiles, y que incluso la mayoría nos son imprescindibles (menos las camisas hawaianas).
En este apartado, el de cosas feas útiles, meto a los cortafuegos, no solo por su función primaria, la de cortar el paso a las llamas en un eventual incendio, sino por esa segunda función que le damos mas de un corremontes, la de centro de alto rendimiento.
Y no me refiero a cualquier cortafuegos, sino a esos que suben a lo bestia por la ladera de una montaña, esa traza vertical de color mas claro que es visible  en la lejanía, como si un gigante hubiese empezado a rapar la cabeza del susodicho monte.
No seré yo el único que, mientras conduce ,observa entre las montañas cercanas uno de esos verticales cortafuegos, y fantasea con subirlo al trote, o apoyando las manos en las rodillas debido a la pendiente.

Si ha sido creado por las máquinas, se puede acceder a pie hasta el. Es lo bueno de los cortafuegos, que llegas hasta ellos con relativa facilidad, por caminos o pistas forestales.

En ellos se han escrito páginas sueltas, o diarios completos, de cientos de montaraces en busca de su objetivo del año, o de su anhelado sueño alpino.
Horas de subidas y bajadas, cuantificadas por el número de repeticiones, o el número de pasadas dentro de un mismo circuito.

Cortafuegos con nombres  y con carácter. Cortos y pronunciados, o largos y tendidos, pero que acaban sacando el resuello, y el dolor de cuadriceps.

 Encierran a su vez el juego mental, y la forja de la voluntad. Sabes que tres subidas son duras, seis una tortura, y diez un calvario......y acabas luchando mas contra la mente que contra el cuerpo, o contra el propio cortafuegos, en la frontera del abandono. En tu mano tienes la opción de dejarlo, de no subir mas, y aun te quedan tres...... Crece en tu mente el deseo de parar, y has de superarlo. Es algo que marcará la diferencia en carrera, cuando las cosas te vayan mal, y planee sobre ti la sobra de la retirada.
En los recorridos circulares, cuando entrenas, aunque tengas ganas de abandonar, no tienes mas remedio que llegar al punto de partida, y el trabajo es físico al fin y al cabo.
A los pies del cortafuegos, es tu mente la que determina si completas lo pactado, o te marchas con la cabeza baja y la voluntad vapuleada.

 A veces, un cortafuegos marca la diferencia, eso y la soledad. Arropados por la compañía en las tiradas largas, por el plan prefijado, por las decisiones unilaterales, el trabajo mental es nulo, no hay conflicto interior.
Luego, como viene sucediendo, se tira la toalla demasiado pronto, demasiadas veces.
Sería mas sensato mirar muchas veces a los ojos de ese feo cortafuegos, antes de decantarnos por esas bellas siluetas nevadas de Los Alpes o Los Pirineos, donde se acaba abdicando a los primeros atisbos de cruda realidad.

Dejo un divertido vídeo que muestra que hacer con unas cervezas, un feo cortafuegos, y un look horrible.


miércoles, 10 de agosto de 2016

La pompa de jabón


Nada mas frágil y perecedero que una pompa de jabón. Nacida de la casualidad o del empeño, su vida dura apenas unos segundos. Su simplicidad es mágica, cautiva las miradas y hace feliz a los mas pequeños. Contiene brillos, reflejos y arco iris en su escaso ser. Por momentos llega a ser Sol, Luna, luz, oscuridad, lienzo, espejo,pájaro.....y de pronto.....nada.....fin. 

En cierto modo eso es la ilusión. Nacida de la casualidad o del empeño, llega a serlo todo, pero tiene los días contados, o los segundos, como la pompa de jabón.
Al igual que el artista necesita su musa, la ilusión necesita una fuente de ignición. Antaño ,nacida de historias y leyendas, contadas alrededor de la mesa o la hoguera, relatos de viajes a lugares lejanos, de aventureros intrépidos, o de hazañas humanas irrepetibles.........que la ilusión empujaba a intentar repetir.

Hoy las musas se agolpan en la pantalla, y se dan codazos por ganar tu atención. Hay tanto flujo de aventureros y hazañas irrepetibles, que la ilusión se hace frágil, tanto o mas que una pompa de jabón entre las zarzas.
Las ilusiones no cuajan, los fracasos no duelen.

La ilusión se compra en los chinos, te sale barata y se rompe fácilmente, así que, se tira sin mas a la basura, sin intentar repararla, y se compra otra nueva.

El fracaso no empuja a mejorar, a reintentar , a mantener la ilusión por alcanzar el deseado objetivo, a regresar con mas fuerza. El fracaso está tan adornado y maquillado que no duele.



¿Que fue de aquel tozudo que sudaba cada tarde por alcanzar su cima? ¿que fue de aquel pesado que te daba la brasa con sus cuentas pendientes en el bucle imposible?¿donde quedó aquel "no pararé hasta que lo consiga"?

La derrota solía quitar el sueño, y para cuando te dejaba dormir, te atormentaba con pesadillas repetitivas, viéndote rendido una y otra vez. Imágenes en blanco y negro de ti mismo, tirando la toalla, vencido por el reloj, siendo despojado del dorsal a manos de un desconocido......

La respuesta a ese tormento consistía en poner fecha, invertir horas, pedir consejos, hipotecar los descansos, sacrificar hábitos, rozar la obsesión.
Creer en uno mismo, sin bajar el listón, manteniendo la meta en su sitio, mutando poco a poco ,a base de esfuerzo, en alguien capaz de cruzarla por fin.

Cual pompa de jabón, las ilusiones frágiles ,asidas a voluntades de mantequilla, pasan página horas después del descalabro. Se cambia la cima por el campo base, el bucle imposible por la circular factible, se recorta el desnivel, se pellizca la distancia, se acerca la meta a tal distancia, que el individuo prescinde de mejorar.



Una pequeña aldea, poblada por irreductibles bichos raros, resiste ahora y siempre al invasor, con una poción mágica que los hace invencibles: la tenacidad.

Allí vive Mark, que luchó año tras año por llegar a Esparta, por tocar el pie de la estatua de Leónidas, por ser coronado de laureles en la meta de la Spartathlon......hasta que lo consiguió. Ahora se encuentra peleando por tercera vez contra La Ultra-The High, contra sus 333 kilómetros por la carretera mas alta del mundo, en el Himalaya. Jamas cejó en su empeño por mejorar, por aprender la economía del movimiento, para llegar mas lejos, mas rápido, y cruzar sus metas, esas que siempre han estado al final, en el mismo punto, donde su ilusión las había situado desde el primer momento.

Allí vive también Javi, que persiguió "su Luna" una y otra vez, situada en tres horas y media de reloj, a 42 kilómetros de la salida. Horas de soledad y esfuerzo, de rechazar otros planes para centrarse en su objetivo.
Siempre amigo de los retos de tres cifras, no dudó en quedarse rezagado y solo, sabedor de su ritmo, en proyectos de mas de cien o doscientos kilómetros, uniendo ciudades distantes, uniendo una orilla con una cima, uniendo un amanecer con el siguiente.

Tipos que no nacieron para correr, o a los que una fractura múltiple daba por desahuciados , tipos con una tenacidad y una ilusión inquebrantables, a los que el fracaso siempre ha logrado mejorar.

Van estas letras para todos esos habitantes de la aldea, allá donde vivan, y sea cual fuere su motivación. Tenéis toda mi admiración.

(Dedicado especialmente a Mark Woolley y Javier Hernández Sansalvador)