jueves, 2 de abril de 2015

Los Reyes del Sendero



Te pasas la vida haciendo cuentas, a golpe de teclado. Tu mirada va saltando del reloj al calendario.....otra vez llegas tarde a la reunión. Cada vez que te mueves del sitio, aparecen nuevos posits pegados al monitor.....se acerca el fin de mes, hay que cerrar, y todo son penalizaciones.
¡¡¡ Apartaos, mi cabeza va a reventar, y pienso salpicar.......!!!
Te sientes ahogado, cada vez que te levantas del sitio notas un "joder, que mareo...", cada vez que suena tu teléfono sientes un "....y ahora que quiere este? ".....Llevas ya un rato queriendo ir al baño, pero no paran de venir a tu mesa a traerte papeles, y problemas.

¿Quien eres?¿quien soy? Haces lo que los demás te exigen, pides permiso para cosas que no deberías, y ya no tienes fuerzas ni para protestar. Obedeces.

Estas aquí porque vas a salir reforzado, estoy aquí porque siempre limpio mi mente, y abandono el sendero con algo de esperanza.
Vas a correr hasta que te duelan las piernas, vas a gritar hasta que te escuche el que va en cabeza, y no quede nada que gritar.
Cuando salgas del sendero, te habrán abandonado tus demonios......y sabes que volverán.....y tu también lo harás a este lugar.

A diez mil pies de altura, alguien piensa en acabar con todo. Una voz en su cabeza le arrastra a precipitarse  al vacío. No eres tu, y nunca lo seras.

No naciste para penar, no era ese tu destino. Tampoco naciste para correr, pero no quieres dejar de hacerlo.
Estas aquí porque vas a salir reforzado. Estoy aquí porque estas tu.

Ahora somos los Reyes, en este momento. Sudados ,salpicados de barro, cubiertos de arañazos. Reyes, según las reglas del sendero.
El viento te empuja, la lluvia te empapa, el barro te frena, el Sol te abrasa.......todo da igual, vas a salir reforzado de aquí. Es la única oportunidad de salir de tu cabeza.
No serías nada sin esto....... no seríamos nada sin esto.

A la espera de estar de nuevo aquí, el tiempo se espesa y viaja lento, y te ahogan tus demonios.

Voy a saltar hasta que me duelan las piernas, voy a subir hasta que el corazón golpee mis sienes. La única fe que queda en mi es veros corriendo a mi lado. Saldremos de aquí con mucha mas esperanza.
Solo sigue al que te precede, no es el lider, aqui no hay lideres, solo iguales.
Solo vuela sobre el sendero, el es tu camino, tu guía , tu luz. Pisa dentro de él en cada zancada, él existe porque es pisado, si se deja de pisar desaparece entre la maleza........como la niebla.

Esta es nuestra vida. Aquí somos Reyes. Aun queda luz.

martes, 24 de marzo de 2015

El bucle de las miserias



Ya llega la Barkley 2015. El bucle de las miserias. Cinco vueltas inhumanas, imposibles, por un terreno intratable. Dos en el sentido de las agujas del reloj, dos en sentido anti-horario, y la última a tu elección. 32 kilómetros por vuelta, unos 3.500 metros de desnivel positivo cada vez.
Ya lo expuso Darwin, "la supervivencia del mas fuerte", solo aquellos nacidos y adaptados al dolor y al esfuerzo extremo, han logrado completar las cinco vueltas. 14 hombres en 30 años.

La "Fun Run" (algo así como "Correr Divertido", con toda su carga irónica) consiste en completar los tres primeros bucle  y ,según los expertos, supone mayor esfuerzo que completar la Hardrock 100, las 100 millas mas duras de EEUU.





Cada año es  un misterio el listado de inscritos. Con un procedimiento de inscripción secreto, y rocambolesco, no hay página oficial que anuncie a los elegidos. Tan solo aquellos que desvelan en sus blogs o foros especializados la desgracia que les ha caído......si, la desgracia, porque el mismo Lazarus Lake, "alma mater" y creador de la Barkley, manda sus condolencias en un e-mail a cada elegido para hacérselo saber.

Por delante 60 horas penando por subidas y bajadas con nombres propios como: Rat Jaw (mandíbula de rata), Meth Lab Hill (colina laboratorio de metanfetaminas), Son Of A Bitch Ditch (zanja hija de puta), The Bad Thing (la cosa mala), y Testicle Spectacle (espectáculo testicular).

Sonará en la madrugada el aire impulsado a través de una caracola de mar. Se empezarán a iluminar los dobletechos de una treintena de tiendas de campaña. En una hora, 35 almas ajetreadas esperarán junto a la vaya amarilla a que Laz prenda su cigarrillo Camel. Tras la primera calada, comenzará la procesión de incautos por el bucle de las miserias. La Barkley estará en marcha.




Las tres bestias de la Barkley Marathons 100

Nada me gustaría mas que reunir a las tres bestias de la Barkley en una misma edición: Brett Maune, recordman y doble finisher en los años 2011 y 2012; Jared Campbell doble finisher en los años 2012 y 2014; y Nickademus Hollon vencedor de la terrible edición de 2013, y finisher mas joven de la historia de la Barkley (22 añitos).

 Brett Maune
En 2011 y 2012, Brett Maune gana dos veces seguidas y establece un nuevo record de la prueba con 52 horas 3 minutos. Hasta Septiembre de 2009 solo era un desconocido, pero saltó la noticia de que se había batido el record del John Muir Trail en autosuficiencia con una marca de 3 dias 14 horas y 13 minutos. Esto suponía mejorar la marca que tenía Mark Davis "con asistencia" en seis horas, y mejorar la que tenía Michael Popov en autosuficiencia en 19 horas. A Brett lo crucificaron en los foros de internet, cuestionando su credibilidad, un tipo sin curriculum previo en carreras de 100 millas parecía insultar al resto de especialistas en la materia. Su aspecto y su mochila parecían provocar a los demás ultrarunners. Así que tuvo que entrar al trapo y defenderse dando explicaciones en internet a diestro y siniestro. Pero seguían sin creerle.


¿Y que hizo el bueno de Brett? pues como todos le hablaban de un mundo que desconocía, se puso a indagar en eso de las pruebas de 100 millas, de eso que le comentaban aquellos que se hacían llamar ultrarunners. Como el mismo cuenta: "a raíz del récord me enteré de que habían pruebas organizadas de 100 millas que la gente hacía corriendo. Yo vivía sin saberlo en mi universo paralelo, haciendo ultra-caminatas y aventuras en las montañas desde siempre. Comencé a investigar sobre pruebas de 100 millas, para ver si alguna lograba interesarme, y encontré dos que me parecieron las mas duras: Hardrock y Barkley".
Brett presentó su candidatura para ser aceptado como aspirante a participar en Barkley en 2010, pero fue rechazado. Con un currículum ultra, consistente tan solo en su récord del John Muir Trail, consiguió ser aceptado para la edición del año 2011, y empezó a entrenar. Contactó con algunos veteranos para conseguir consejos sobre como enfrentarse a esta prueba, y se puso en la línea de salida junto al resto de corredores.

No solo fue el único en llegar, sino que estuvo en tiempos de superar el récord de la prueba, aunque al final se le complicó la cosa. Ahora forma parte de los catorce únicos hombres del planeta que lo han conseguido, y en su currículum ultra ya tiene una prueba de 100 millas, la mas dura del mundo. El  año 2012 repitió victoria con récord incluido.  



Jared Campbell

Terminó su primer intento en la Barkley siendo finisher en 2012. Regresó en 2013 con peor suerte, porque fue un año con un clima demencial, con lluvia, frío y nieve en las cotas mas altas......durante las 60 horas que dura la prueba. En 2014 repitió la hazaña de 2012, siendo el segundo hombre, junto con Brett Maune, en doblegar a la bestia por partida doble.
Es hombre de retos, inventados por el, o ya consolidados, como la Nolan's 14. Dicha prueba consiste en enlazar 14 cimas de las montañas de Colorado (EEUU) en menos de 60 horas. Supone un recorrido de unas 106 millas (unos 170kms) y 45.000 pies de desnivel positivo acumulado (unos 13.700 metros).
Entre sus victorias mas notables se encuentra la Hardrock 100 de 2010.



Nickademus Hollon

Con tan solo 22 añitos, ya tiene para contarle a sus nietos que acabó dos veces la infernal Badwater 135, que quedó tercero en la durisima H.U.R.T. 100, y que fue el corredor numero 13 de la historia en completar la Barkley, ganando la edición de 2013.
En 2014 quedó segundo en dos monstruos como Ronda del Cims (170kms) en Andorra, y Tor des Geants (330kms).
Pero la cosa no queda ahí, porque en el año 2008 (con apenas 18 años) ya tenía "en las cachas de su revolver" las muescas de pruebas como Javelina Jundred 100M, Across the Years 24h, Leona Divide 50M y Pacific Crest Trail 50M.
Para completar su curriculum, hasta le fecha, y aparte de lo antes mencionado, una Western States 100 en 21:40h, una Arrowhead 135M, una Rocky Road 100M en 15:40h, y dos participaciones mas en Barkley completando la Fun Run (tres bucles).



 El "Top Ten" de las estrategias de Nick  por si quieres llegar a ser el nº15 de Barkley

1-Conozca la región, salga a Barkley una o dos semanas antes y corra todos los caminos , cortafuegos y senderos posibles. Usted debe ser un experto en la topografía de esa region.

2-Conozca orientación. Dedique tiempo a investigar, leer, tomar clases sobre el uso de un mapa y una brújula. Barkley es al menos un 30% (más, probablemente) de habilidades en orientación.

3-Entrena subir cuestas muy empinadas caminando, y entrenalo a un nivel en el que tu ritmo cardíaco se mantiene bajo y controlado.

4-Entrena correr en bajadas empinadas y en terreno llano después de machacar los músculos en las subidas. Mucha gente se olvida, pero también hay 60.000 pies de descenso en Barkley (18.288m D-), ser un buen corredor de descenso puede hacerte ser un finisher.

5-Comer y correr con el siguiente bucle en mente, eso significa coherencia. A nadie le importa si llegas a completar el primer bucle en menos de nueve horas ... lo que importa es si fuiste incluso capaz de llegar al tercer bucle.

6-Ayuda a los demás durante la carrera, te traerá buen karma: una novato perdido, un veterano confuso, un corredor con hambre, un corredor con frío o incluso sólo una palabra amable, de paso.

7-La nutrición en Barkley es diferente a otras carreras, ya que estás trabajando para 60 horas no para 24. Esto significa que su cuerpo está quemando en su mayoría grasas y proteínas y te tendras que acostumbrar a correr y entrenar con ellos como combustible en lugar de carbohidratos. Comer y correr con el siguiente bucle en cuenta .

8-Dominar la siesta o una técnica de meditación. Una mente bien descansada y un corredor , en Barkley es un 100% más fuerte y más rápido que un corredor y una mente que han llegado y salido del campamento en menos de quince minutos. Recuerda que tu vas por casi 60 horas.

9-Si estas pensando hasta en abandonar, manda al infierno todos los "puntos convenientes para abandonar". Cuanto más dolor en el culo te haga abandonar, más probablemente deberías continuar.

10-Por último, tenga la mentalidad de ser un finisher. Cuando se lee a continuación cómo sobreviví al bucle 2, no fue a causa de mi material o capacidad física, era porque estaba en el "modo de pensar correcto".


Ahor dejo ,los que para mi gusto son,  los mejores reportajes en vídeo sobre la Barkley hasta la fecha. Espero que os gusten.


miércoles, 11 de marzo de 2015

Bendecido con una maldición (UTSB 2015)



Desde que empiezas a enamorarte del correr, estas bendecido con una maldición. "Mejorar" suele llamarse tu condena, y estas bendito si consigues "ser mejor".
El caso es que no conozco a nadie, cuyo empeño sea cada día "ser peor", así que , al igual que yo ,estas en el carro, estas "Bendecido con una maldición".

Mi primera Ultra Trail Sierras del Bandolero, que fue a su vez la primera edición, la bauticé como "Gritos de Piedra", y creo que estuve acertado en la elección.
Esta edición nacía la versión de 73 kilómetros, una forma de concentrar aquellos "Gritos de Piedra", recortar cabezas de una foto de grupo, sacar el aire que sobra en el paquete, eliminar las galletas  que nadie se come de la caja, y dejar un recorrido que , en mi opinión, no es "la mitad de Bandoleros", sino la esencia de Bandoleros.
Por todo esto, y por no sentirme motivado para repetir la versión de 150 kilómetros, me inscribí en "Quejidos de Piedra", atraído a la vez por la idea de saludar a la gran cantidad de amigos, de "Sherpas de Media Montaña", que se reunirían una vez mas en la sierra para la ocasión.

Bendecido con una maldición, te ves como el resto, poniéndote objetivos, traducidos en cifras o puestos, en franjas horarias, o paradas de crono.
El caso es pedirte algo a ti mismo, que no sea un simple "con terminar me conformo"......aunque al final, si todo se va al traste, ese "con terminar me conformo" tiene todo su valor.

Camino de Prado del Rey, en el coche, hablamos con Cristina. Va segunda , subiendo a Cortes de la Frontera, después de pasar toda la noche en solitario, y habiendo dejado atrás al resto de amigos que participan en la versión larga.
Es una autentica máquina, y lo ves cuando entrenas con ella, no da tregua ni le ves un resquicio.....es trabajadora, esposa y madre de dos hijos, pero esta bendecida con una maldición......y la lleva a ser cada día mejor.

El año pasado, en esta misma fecha, yo no era ni la sombra del de hoy. Una mala racha me tenía hundido, sin ganas de entrenar, sin fuerzas para hacerlo, ni siquiera de escribir. Hoy aparco el coche, y junto a mi hermano Aza, recojo el dorsal para "Quejidos de Piedra", entre abrazos y saludos, a amigos y conocidos, con la ilusión del que ve nevar por primera vez.

La mochila bien pegada al cuerpo, con lo exigido, seguro, justo y necesario. Las manos vacías, no llevaré bastones esta vez, hace meses que los dejé aparcados, y entrenando no los he echado de menos ni una sola vez.

Resuena el ronco lamento de un trabuco, que agita los corazones, inunda el aire de olor a pólvora quemada, y de humo blanquecino.
Toca correr sin mirar atrás, bendecido por una maldición, no quiero tirar de nadie ,ni que nadie tire de mi. No voy a negar mi ayuda a nadie, ni dejar de hablar con quien corra junto a mi, pero quiero que mis pausas sean las mías y mis demoras también y no culpar a nadie luego del resultado final.

A mi hermano lo veo por última vez al llegar al primer avituallamiento, en la localidad de El Bosque.
Fabian, sigue a mi lado, pero en un punto entre Llanos de Campo y el Puerto del Boyar, me dice que se ha pasado de ritmo y que va a aflojar.
A Fabi hace apenas dos meses que lo conozco, pero desde el primer momento me cayo bien. Viene del triathlon, y se está metiendo de lleno en la montaña, donde lo ves moverse con bastante soltura. Lo que mas me gusta de Fabi es la cara de crío mirando chuches que se le pone cuando contempla los paisajes. Es un tío genial.

Sigo a mi bola, entremezclado en el grupo de Esther Cordoba, la primera mujer, puesto que mantuvo hasta el final. Bajando se me despegan un poco, pero subiendo los vuelvo a alcanzar.
El recorrido es espectacular, y a pesar de ser técnico se puede correr. Senderos muy trillados serpentean entre las rocas, y de lo único que has de preocuparte es de no tropezar, porque el colchón que espera debajo puede mandarte al hospital.



Hace rato que no veo marcas, aunque el sendero es evidente, y el paisaje me suena una barbaridad. De repente se me enciende la luz, ¡¡ este es el sendero que baja a Grazalema !! . Grito a los corredores que me preceden, y les indico que vamos justo al contrario de nuestro destino, que es Villaluenga.
Giovanni, un italiano que se prepara para el Tor des Geants, iba tirando del grupo de seis que hace rato estamos juntos, y nos ha llevado a todos por un sendero equivocado. El pobre no tiene la culpa, pero en plan de bromas le damos la mortal. Esto es algo que suele pasar.....te dedicas a correr, despreocupado de las marcas, confiado del que te precede, y te ves extraviado, y corriendo sobre tus pasos buscando donde perdiste la senda correcta.

Bendecido con una maldición, no te sienta nada bien perder ese preciado tiempo, ni gastar esa energía y ese agua.......porque el Sol aprieta hoy de una forma nada usual para estas fechas.
Nos decidimos por arriesgar y atrochar por una bajada pedregosa, ya que en el grupo viene la chica que va segunda en este momento, y también se la ve bendecida con la dichosa maldición.

Ya en la senda correcta, llega un punto donde te cruzas con corredores de la prueba larga, que avanzan en dirección a Grazalema. Saludo a algunos amigos y conocidos, y sigo mi camino.

Al comienzo de la bajada a Villaluenga, alcanzo a Fabi, que se queda a cuadros cuando me ve llegar por detrás, "¿pero tu que haces aquí, si ibas por delante?".
Le cuento la película y me dedica unas palabras de ánimo. Comparte conmigo el poco de agua que le queda, porque yo hace rato que he agotado la mía, y voy acalorado y sediento.



Llegamos al avituallamiento de Villaluenga, y me bebo tres vasos seguidos de agua, uno de isotónico, y dos de refresco de cola. Solo consigo comer un trozo de plátano, chupar la sal de unos frutos secos y escupirlos enteros en una papelera.
Me llenan las botellitas de agua de la mochila, reviso mis pies, saludo a Perico y a su hija Ágata, y salgo de nuevo con Fabi como compañero de carrera.

Comenzamos la larga subida que tenemos camino a Grazalema, sin prisas, pero sin pausas.....hasta que llega la zona donde se puede correr.
Recibo una llamada de mi hermano que me anuncia que se ha retirado en Villaluenga y que me espera en el parking del camping de Grazalema, para que le de las llaves de mi coche, y así poder coger del maletero su ropa para poder ducharse y cambiarse en Prado del Rey. La mujer de Chapi, amablemente, lo lleva hasta Grazalema, y una vez le doy las llaves, lo acerca hasta Prado del Rey.



Hasta Grazalema corremos a buen ritmo, y sin apenas beber agua. El Sol se ha ocultado y la temperatura a caído de sopetón.
Al salir del avituallamiento se nota el frío y el efecto de haber parado unos minutos con el cuerpo empapado de sudor. Antes de que nos de la tiritona, paramos y sacamos la chaqueta impermeable, que es la única prenda que llevo en la mochila.

En la bajada a Benamahoma, Fabi me insiste varias veces para que siga en solitario, porque dice que me va frenando, y que yo voy tirando de el, y se nota forzado. Yo trato de convencerlo de que va muy bien, y de que yo no voy tirando de nadie.
Así que , como no le hago caso, noto que Fabi se frena y se queda para forzarme a marchar en solitario.

Bendecido con una maldición, vuelvo a separarme de él, por segunda vez en el día.

El frontal empieza a perder fuerza y tengo que parar a cambiar las pilas, con la ayuda de un corredor de la prueba larga, ya que la oscuridad es absoluta en ese punto, y necesito que me alumbre unos segundos.

Llego a Benamahoma, como y bebo algo, y pienso que quedarse allí mas tiempo es una trampa mortal, porque la habitación está muy caldeada y afuera la noche es muy fría. Así que salgo de allí lo antes posible, y encaro el precioso sendero que discurre junto al río Majaceite.
Rafa, un corredor al que acabo de conocer, me dice que va corriendo porque estoy yo y lo contagio, que sino iría caminando, porque le duelen los cuadriceps una barbaridad. Me cuenta que hace dos semanas se marcó un crono de 2:54h en la Maratón de Sevilla, y que no se ha recuperado.
Lo llama su entrenador al móvil y le dice que vamos el 40 y 41 en la general.
Los poco mas de cinco kilómetros del sendero pasan volando, y llegamos a la localidad de El Bosque, último control hasta la meta en Prado del Rey.

En este avituallamiento tampoco paramos mucho tiempo, tan solo bebo un vaso de caldo caliente y uno de cola frío, ya que noto que mi cuerpo me pide sal y azúcar a la vez.

El último tirón supone doce kilómetros, que arrancan con una larga y tediosa subida, que parece que nunca a va a acabar. Pero como todo en esta vida, la subida acaba, para desembocar en una pista deformada por las ruedas de los todoterrenos, y rematar por una parcela polvorienta, donde el piso es arenoso, y las zapatillas se hunden al pisar.

Llegamos a una carretera que sube a Prado del Rey, y las balizas nos cruzan en dirección Zahara de la Sierra, para llevarnos a una pista que tiende a bajar.
Bendecido con una maldición miro el reloj, y pienso que si doy todo lo que me queda, y corro como un descosido, quizás logre entrar en meta por debajo de las trece horas de carrera.
Le propongo a Rafa el plan, y me dice que "naranjas de la China", que no puede con el dolor de piernas, y que lo intente yo.

Así que, maldito o bendito, aprieto los dientes, apoyo las manos en los cuadriceps ,en la dura subida que se planta frente a mi, y corro al llegar a las calles del pueblo.
Ante mis ojos aparece una alfombra roja, y el arco de meta. Acelero, cruzo, paro el crono, y miro el reloj : 12h 59 min 51 seg

Puesto 38 en la clasificación general, eso valgo, en cuanto a cifras. Puesto numero 1 en la clasificación "macho, te lo has currado", eso valgo ,en cuanto a mi.
Acabo contento, satisfecho, no he cumplido mi objetivo original, peroooo.... de donde no hay ,no se puede rascar.

Bendecidos con una maldición, casi todos mis amigos han cumplido su objetivo.
Cristina baja su tiempo a 26:51h y queda segunda mujer de la prueba larga, y Manuel Alonso deja el crono de la corta en 11:41h, y sube al podium como primero de su categoría.

Ya en meta, cerveza en mano, veo llegar a Fabi, casi una hora después de mi, pero alegre y satisfecho por su estreno en la distancia ultra.
Me levanto a abrazarlo y a felicitarlo, con la certeza de que ,en breve ,seré yo el que no pueda aguantar su ritmo. Estoy seguro que dará que hablar.

Y así fue todo, y como siempre, al día siguiente, un puñado de montaraces nos reunimos alrededor de una mesa, a vaciar vasos de espumosa cerveza, y arrasar con toda vianda que aterrizaba en nuestros platos.....pues en este caso, la comida es una bendición.....y la única maldición llega cuando llega la hora de pagar.


martes, 17 de febrero de 2015

Una pasión, siete palabras.


Foto Alessandro Belluscio

¿Como describir o expresar en pocas palabras lo que han supuesto para mi estos diez años de ultrafondo?
Hace un par de meses decidí leerme a mi mismo, volver atrás en el tiempo, en el blog, y buscar renglones en los que he expresado en cada momento lo que conlleva ser corredor de largas distancias.
Podría haber elegido otro número, pero el siete es el que me gusta, y en siete palabras he decidido resumirlo.








Esta misma noche, antes de publicar esta entrada, he salido a correr, bajo una fina lluvia, pero con un fuerte viento que ha tenido en alerta esta zona del estrecho.
Al salir de casa he coincidido con mi vecina ( que tiene mi edad)  y me ha dicho:

- ¿Vas a salir a correr con este tiempo? ¡ que envidia tu fuerza de voluntad !
-.....bueno, algunos lo que piensan es que estoy majara....
- No hombre....Yo lo que veo es que en verano está bien lo de salir a correr, pero ahora....¡ con lo bien que se está en el sofá !
- Pues ya me quedaré en el sofá cuando mi cuerpo ya no de para otra cosa...


jueves, 22 de enero de 2015

Enamorado de ella.


Yo era pequeño, tan solo un niño, y ella algo mayor que yo.....aun recuerdo su nombre. Me gustaba mirarla, no se porque,  pero había algo en ella que me atraía. A menudo, en mis ratos de juego, la recordaba, y fantaseaba con estar con ella.
Luego fui creciendo....y sin darme cuenta la fui olvidando, aunque a veces al oír su nombre me venía su recuerdo.

Pasaron los años, y con ellos se fueron los juegos, y llegaron otros intereses. Sumergido en fiestas, amigos, aficiones dispares, algún que otro vicio....el tiempo de universidad....
Tras la tormenta llega la calma, el nervio se apacigua , el joven revoltoso va sentando la cabeza, se va haciendo responsable....se va cargando de compromisos, y de buenas a primeras, sin saber muy bien como, eché a correr....

Allí estaba ella, aquella mañana, el destino nos puso a los dos en el mismo lugar. Con solo verla, tuve esa sensación de que ya la conocía de antes, pero fue entonces, al oír su nombre, cuando recordé aquel amor de mi niñez.

Poco a poco me fui acercando a ella, con la intención de conocerla, pero con mucha timidez. A escondidas, en casa, veía sus fotos, incluso soñaba con ella muchas noches.....y cuando alguien pronunciaba su nombre, un hormigueo hacía cosquillas a mi estómago.

Dicen que el roce hace el cariño.....pero yo me enamoré.

Necesitaba ir a verla, pasar las horas con ella, respirar de su aire, impregnarme con su aroma.
Despedidas tristes, y noches desvelado al saber que madrugaría para un nuevo encuentro.
Conducía de madrugada, y llegando a mi destino, el amanecer me regalaba el recorte de su silueta.
No hay día demasiado frío, ni lluvia demasiado intensa, no hay viento que frene mi avance, no hay fuerza que me impida verla.

Sabes que estas enamorado, cuando sonríes al ver sus fotos, y te brilla la mirada, y cuando te sorprendes con celos.....al verla en una foto con otro que no eres tu.

Estar a su lado me hace olvidarme del resto del universo, desconectar de los problemas, y es cuando consigo aquello de "vivir el momento".



Ella me hace sentirme fuerte, aflorar mi lado salvaje, y hace que crezca mi autoestima.
Se que lo nuestro durará, tanto como perdure esa sensación de echarla de menos cuando estamos separados.
Tengo una foto suya en el fondo de escritorio, y a veces me sorprendo en la oficina, pensativo, absorto en mis recuerdos, en momentos vividos junto a ella.

Cuando alguien me pregunta por ella, trato de disimular, aunque seguro que se nota mi pasión, porque no puedo evitar soltar una retahíla de elogios, y monopolizo la conversación contando todas sus virtudes.

Enamorado de ella, no existe otra definición para esta sensación que me embarga.

Si alguna vez ella llegara a leer esto, me moriría de vergüenza, y no podría volver a mirarla. Pero si esto sucediera, y ya no hubiera solución, quiero que sepas mi amor que estas clavada en mi alma......y que no puedes imaginar cuanto te quiero, Montaña.






Timelapse movie: The Alps -- part I from Michael Rissi on Vimeo.

miércoles, 14 de enero de 2015

El sueño de una noche de verano



Todo era ponerse. Había que buscar alternativas, aunque fueran sucedáneos de un entrenamiento real.
Al fin y al cabo, si te van a dar de hostias, es bueno saber lo que duelen, y como darlas, por si puedes soltar una.

Yo sabía lo que dolían, y como darlas, pero necesitaba tiempo para entrenarlas.
De momento, y con el plan que tenía en casa, aquello olía a paliza que te cagas...

Estaba inscrito a esas 100 millas. Hoy por hoy, ya había superado lo peor, la ansiedad de la inscripción. Pero para mi, empezaba el problema de verdad: cuando y como entrenar.
Por aquel entonces, sabía a que hora entraba al trabajo, pero no tenía seguridad de a que hora saldría. Cada tres semanas tenía reten, 24 horas al día, siete días a la semana. Mi mujer tenía una semana de turno de mañana, en la cual yo podía salir a entrenar, y otra de turno de tarde, en la que yo debía cuidar de mi hijo de seis años.
Así que, la semana que podía salir a entrenar, coincidía a veces con mi reten de 24 horas, o con unas semana de trabajo a doce horas.....con lo cual pasaba la semana sin haber podido correr ni un solo kilómetro.

Veía pasar los días con frustración. La gente estaba entrenando a conciencia, hartándose de monte y de kilómetros.....y yo, para cuando lograba salir  unas horas, acababa con unas agujetas tan terribles, que me pasaba otros cuantos días de parón.....perdiendo así esos días de mi semana buena.

Desesperado, decidí comprar una máquina elíptica, que me permitiera romper a sudar mientras cuidaba de mi hijo en casa.
Y la segunda medida desesperada fue, comenzar a salir a correr a las 5:00h de la madrugada.

En aquella máquina demoníaca eché hasta la primera papilla. Tenía que poner toallas por el suelo para que cayera el sudor.
Me ponía el pulsómetro, para forzarme a no bajar del umbral, y subía las marchas de intensidad, simulando subidas a collados, con los cuadriceps totalmente cargados.....y las plantas de los pies dormidas

Me di cuenta que ,cuando lograba salir con los demás a entrenar, en las subidas caminando, no solo no me quedaba atrás , sino que me podía poner a tirar...

La otra cara de la moneda era salir a correr a las 5 de la madrugada.
Me vestía en cinco minutos, y salía a la calle aletargado, en estado de shock, apenas despierto.....y corría durante una hora y cuarto, bajo la lluvia, o un fuerte viento de levante, con las olas salpicándome la cara al pasar junto a los malecones.
Llegaba a casa empapado, me metía en la ducha, y luego conducía mientras  desayunaba algo camino al trabajo. A las 7:30h encendía el ordenador para empezar a currar.

Recuerdo una de esas madrugadas, corriendo contra el viento y la lluvia horizontal, a una chica en la acera contraria, empapada, camino a su trabajo, que me gritó algo. Con el ruido del viento en los oídos no lograba entenderla, y le hice un gesto con la mano en la oreja para que gritara mas fuerte......y entonces si que la pude escuchar: - ¡¡ ....que menudo par de huevos tienes !!

Me crucé mas madrugadas con aquella chica, en similares circunstancias, y ella solía gritarme: - oye tío, eres mi puto ídolo !!!   y se reía...., y yo le contestaba : - ¡¡queee vaaaa, es que de pequeño me dieron una pedrada !!

Para mi, ella si tenía un gran valor, y si ,era una heroina. Se  tiraba a la calle de madrugada, camino al trabajo, bajo la tormenta, y valoraba lo que yo hacía.....que no era mas que parte de mi ocio, era mi opción, pero ella no podía elegir.



Semana si, semana no, me subía en aquel aparato de tortura, me ponía algún documental en el ordenador portátil, y me machacaba en la jodida elíptica, hasta tal punto que, al bajar de la máquina, las piernas caminaban solas por la casa, sobrecargadas...

Llegó el verano, y sus 24 grados a las 5 de la madrugada, que no es una temperatura fresca para correr, pero que sirve de consuelo para el que no puede correr con la luz del día.
En esas noches, me surgían acompañantes extraños. Desde un anciano con su motocicleta, aburrido porque no podía dormir, que me acompañaba a corta distancia, y me interrogaba sobre mis motivos para correr a esas horas, y mis objetivos; hasta chavales borrachos que salían de las carpas, de pasar la noche de fiesta, y que se empeñaban en correr a mi lado......a lo sumo un par de minutos, para acabar vomitando.
Luego estaban los fijos, los taxistas de la parada, que me animaban siempre al pasar, y alababan mi fuerza de voluntad, y la Policía Nacional y la Guardia Civil, que se acercaban para comprobar qué era aquello que corría en la oscuridad cerca de la playa.....y que siempre me saludaban educadamente.

Dentro de mis posibilidades, conseguía entrenar los viernes por la noche en el monte con mis compañeros. Pero la mayoría de veces, me tenía que conformar con arriesgadas tiradas por asfalto, y digo arriesgadas porque estaba de reten, y me podían llamar para trabajar en cualquier momento, con tan solo 45 minutos de margen para presentarme en fábrica,  desde que sonaba el "busca".

Recuerdo un Sábado,por la mañana temprano, que decidí arriesgarme una vez mas y correr unas cuatro horas. Salí de casa en dirección Sotogrande, con el Camelback lleno y unos geles, con la intención de ,cuando llevara dos horas, darme la vuelta de regreso.
El caso es que, cuando llevaba una hora y cuarentaicinco minutos, sonó aquel maldito aparato con el mensaje "acuda a fábrica". ¡¡ Estaba jodido!! jamas llegaría en esos 45 minutos de margen. Había tardado mas del doble en llegar hasta ese punto, y debía, no solo llegar a casa, sino una vez allí ,conducir hasta la refinería.
Decidí probar suerte, y dejarme el alma en llagar a casa de mis padres, a unos 25 minutos de donde me encontraba, y si con suerte se encontraba mi padre allí, pedirle que me acercara a mi casa, para poder cambiarme y coger mi coche.

Apretando los dientes, llegué a casa de mis padres con la cara desencajada.....y con un claro golpe de suerte, mi padre se encontraba allí, y me llevó a casa.
No tuve tiempo siquiera de ducharme. Llegué a la fábrica empapado en sudor, porque con tal estrés, no había parado aun de sudar, y me pasé el resto del día con la ropa pegada al cuerpo.

Solía llevar ropa de correr y unas zapatillas siempre en el maletero, de manera que, si tenía la suerte de salir un día a las cuatro de la tarde del trabajo, no me lo pensaba dos veces y me iba a correr a la sierra o al pinar......sin comer, ya que mi jornada era seguida, sin hora de comida.
Así que, en un par de ocasiones, ese golpe de suerte decidió abandonarme sobre la marcha, en el punto del pinar mas alejado de donde estaba aparcado mi coche, y hacerse oir con un desagradable "acuda a fábrica" desde el fondo de mi riñonera portabidón.
Ya no se trataba solo de tener que correr con un ritmo agónico hasta el coche, y conducir a toda prisa hasta la refinería.....sino que llegaba cansado, sudado, y sin haber comido nada desde la hora del desayuno, a lo sumo una naranja o un plátano al mediodía.

Al final, con tanto susto, retomaba las salidas para correr de las 5 de la madrugada.
Había noches de verano, que el calor era tal, que me pasaba las horas sin pegar ojo, pasando de la cama al sofá del salón, o incluso tirándome al suelo, buscando un poco de fresco que me permitiera dormir.....y llegaba la hora de salir a correr, sin haber dormido nada en toda la noche.



Aquella racha pasó, conseguí dejar los retenes, mi hijo creció, y a día de hoy, entrenar es mucho mas fácil que en aquella época.
La máquina elíptica la utilizo de perchero para la ropa....salvo alguna vez, de año en año, que la he usado para evitar el dolor por impacto en alguna zona del tren inferior.

Ahora valoro mucho el tiempo libre, y odio las "horas muertas", porque van en contra de la vida. El tiempo pasa sin mas, se escapa y no vuelve.
En lo que va a ser tu próxima "hora muerta", puedes aprender a salvar una vida, a hacer croquetas de pollo, a plancharte los vaqueros, tocar un acorde, encontrar el punto "G", decir "buenos días" en alemán.....o incluso salir a correr....pero no dejes que esa "hora muerta" se haga realidad, porque habrás vaciado un tarro que no podrás volver a llenar.

Por cierto, acabé esas 100 millas.....por si alguno se quedaba con la duda....

viernes, 12 de diciembre de 2014

Somos sherpas de media montaña


Foto: Max Rive

- Somos sherpas de media montaña- me dijo Elias, en mitad de aquella conversación.
-Sherpas de media montaña.....me gusta, me quedo con tu definición- dije yo.

Hace de aquello unos tres años, y aquella afirmación sigue afianzándose en mi, cada día con mas fuerza.
Somos extraños , incómodos para el resto, tan solo un sucedáneo de nosotros mismos cuando estamos a nivel del mar. Siempre buscando un resquicio para huir a esa cota situada entre los 300 y los 3000 metros, esa zona donde somos lo que en realidad somos....donde alcanzamos nuestro estado mas puro....donde el saludo es un abrazo, donde tu comida es de todos, donde pasas a escuchar en vez de ser escuchado.

Somos montaraces, una tribu sacada de la Tierra Media, gente que se mueve deprisa en un medio áspero, porteadores  de ilusiones, gente que se sienta de repente a mirar lo que le rodea, en silencio, y disfruta de la silueta afilada que tiene frente a si, que disfruta de la niebla, del sonido del viento helado en los oídos, del olor a barro en las suelas.
Y como montaraces bajamos de la montaña, buscando una posada donde calmar nuestra hambre y nuestra sed. Disfrutamos de la charla, junto al fuego, mientras llenamos nuestro vacío a base de ciervo y jabalí con castañas, y de enormes jarras de cerveza.....planeando regresar de nuevo a nuestra cota vital.

Foto: Max Rive


Bandoleros que se ocultan tras los bloques de caliza, huyendo de un sistema en el que no se encuentran del todo cómodos....obligados a dormir entre hormigón. mientras sueñan con granitos y areniscas.

Obsesionados con el movimiento, con fluir a través de la quietud de las montañas, enlazando hitos, cabalgando crestas, quemando adrenalina en arriesgados destrepes, tensando nervios asidos a pasamanos, en cornisas paralelas a vacíos vertiginosos.....

Sherpas de media montaña, serpenteando en fila india por senderos zigzagueantes que se elevan buscando collados y cimas.
Una raza que se adueña de la amistad, porque no hay amistad como la nuestra, donde se sabe esperar, compartir, felicitar , celebrar, ceder......

Somos los del mapa, las coordenadas,el relieve,  las caras Norte, las noches de Luna, las cañadas, los cortafuegos, los riscos.......los que medimos el día en metros de desnivel.

Sherpas de media montaña, montaraces como tu, que al leer esto te has sentido retratado, y que en pocas horas saldrás corriendo a ser tu mismo una vez mas, y a mirar el mundo desde arriba, sin ganas de volver a bajar.