martes, 14 de julio de 2015

Seréis lo que ellos odian



Es fácil mirarlo desde afuera, pero te ha costado mucho estar aquí.
Algunos te critican por dejar en casa a la familia, a tu pareja, y viajar a correr por las montañas, para "quitarte del medio".
A otros incomoda tu felicidad, tus experiencias, incluso parecen desear que no logres cruzar la meta.
Has peleado mucho para estar aquí, sacando tiempo de la nada, pellizcando dinero de casa, deambulando por senderos de madrugada para evitar la calor, perdiendo sueño y ganando fatiga.
En realidad no haces daño a nadie mas que a ti, pero has llegado a ser lo que ellos odian.

Tu camiseta reza en el pecho "Nómada Ocasional", y en la espalda "@pasionatesinlímites", con todo lo que ello significa para ti.
Has salido de Courmayeur corriendo, frenando las ganas de darlo todo ya, porque sabes que es muy largo lo que te espera, que 90 kilómetros en Los Alpes dan para una Luna y un Sol, para verlos salir y ocultarse contigo en las montañas.
La primera subida se te hace dura, interminable.......prácticamente no has dejado de subir hasta la cima de Mont Fortin , a 2760 metros, acumulando de una tacada mas de 1700 metros positivos...
Llegar hasta ahí arriba y ver lo que te rodea, ya merece el viaje. Frente a ti el Mont Blanc, el Aiguille Blanche, el Aiguille Noire....y un poco mas alejado el Diente del Gigante......sus cimas afiladas, las lenguas de sus glaciares, las aguas de sus deshielos.......lo que ven tus ojos es espectacular...





Desde el Col de la Seigne al refuggio Elisabetta, siempre se ha llegado por un suave camino de bajada, rodeado de verdes pastos, vacas, y el sonido de las aguas que corren junto a ti........pero eso era en el UTMB......Aquí y ahora, te hacen subir y rodear las Pyramides Calcaires. Bloques de piedra afilada, marcas sin sendero por la pared inclinada, equilibrios pétreos para evitar acabar descalabrados.
Llegar a Elisabetta, la tercera vez en mi vida , la mas dura, me deja de recuerdo un derrame en el dedo gordo del pie.

El calor te hace mella, camino del Lac Combal, y sumerges la gorra en las aguas heladas para paliar sus efectos.
No se a ti, pero a mi, se me han esfumado las fuerzas de repente. Los duros repechos de subida hacen que decida sentarme en una piedra, unos minutos, tan solo cuatro o cinco, pero es que una pájara brutal me ha sorprendido, y cualquier muñeco de trapo daría mas sensación de fortaleza que yo.
Las ganas, y un gel, consiguen recuperarme, y menos mal que ha sido así.




Ves gente que se retira en los refugios, ilusiones como la tuya que llegan a su fin, sin haber llegado a su destino.
Ahora te obligas a comer y a beber, no quieres estar en el pellejo de ellos, aunque tu revuelto estómago proteste al recibir las visitas.

Desde el Refugio Maison Vieille te diriges a la cima del Mont Chetif.
La via ferrata y las pequeñas trepadas para ganar altura, dejan constancia de donde te has metido. El Gran Trail Courmayeur no es nada fácil, no es una dulce trotada por los senderos alpinos.
Una vez en la cima, toca bajar a Courmayeur. La verticalidad da para un Salto Base pero, como no puedes volar, toca perder a pie mas de mil metros de altura, en apenas tres kilómetros ,hasta las calles del pueblo.
Luego les cuentas a tus rodillas y cuadriceps aquello del placer de correr por las montañas......






Mont Chetif: via ferrata de subida, y bajada hasta Courmayeur desde la cima en tan solo tres kilómetros........muy vertical y rompe cuadriceps.


El final del primer bucle, será el final definitivo para muchos. Y es que, estos 60 kilómetros son ya una carrera brutal, por desniveles, tipo de terreno, por paisajes, por altura, por la calor que está haciendo........para dejar a cualquiera agotado y satisfecho.

Si lo dejas ahora, te harás un favor, y le harás un favor a unos cuantos. Mañana te enviaran mensajes de ánimo, de falso consuelo, habrá quien te diga que has entrenado poco, que esas pruebas con zonas técnicas no son para ti, que Los Alpes son Los Alpes......pero tu, como eres así de feliz, de idiota, de tozudo, y no has venido a tirar la toalla, te tomas un par de birras, y sales con tus compañeros hacia el segundo bucle......No lo puedes evitar, eres lo que ellos odian...

Subir al Refugio Bertone, con calor, nunca ha sido un buen trago, ni en UTMB, con mas de 70 kilómetros en las patas, ni en este GTC ,con 60 kilómetros de fiesta en el cuerpo.
No se a ti, pero a mi me sentó como un polvorón en el desierto.
El continuo zig-zag de rampas en subida, empinadas, entre rocas y raíces, me hacen sentir agotado, sin un solo gramo de energía, vacío por completo, y como hace ocho años, tengo que hacer paradas para sentarme cada pocos minutos.

Quien está a tu lado, te ofrece su compañía, su comida, su apoyo, y te espera paciente.....quien está a miles de kilómetros le está comentando a tu pareja : " que bien vive tu marido...", sin saber lo que has pasado hasta llegar aquí, sin haberte visto vomitar deshidratado tras horas de esfuerzo, sin saber porque hoy aquí sentado tienes los tobillos inflamados, retienes líquidos, y tienes fiebre por la bajada de defensas........tan solo por tocar las narices, por poner en tu contra a los que te quieren, o simplemente porque eres eso que ellos odian, alguien que tiene sueños y lucha por ellos.



Sentado en la puerta del refugio sientes frío, notas las picaduras de los bichos en la oscuridad, y tratas de ingerir algo que te permita seguir avanzando.
El sendero es llevadero hasta Bonatti, y eso ayuda a reponerte poco a poco.
La noche te priva del paisaje, pero te regala las estrellas, te limita la visión, pero te rescata de la ola de calor que ha llegado hasta a Los Alpes.

Con esfuerzo superas las dos últimas tachuelas de subida, el Col Entre Deux Sauts, por encima de 2500 metros, y el Col Sapin, por encima de 2400.
No eres el único que va penando sus dolores, ni su cansancio, no eres el único que solo piensa en llegar.

Supuestamente solo tienes que bajar, pero topas con subidas con un tanto por ciento de inclinación muy "simpático" ,a estas alturas, y con el chip puesto en "dejarse caer" , si te dejas caer....te caes seguro.....
Bajar a Courmayeur, por segunda vez en el día, por tercera vez en la vida, supone el mismo calvario........duele, y nunca llegas......bueno si, si que llegas, pero cuesta, y desespera.

Llega ese momento en que eres sumamente feliz, ese momento que no esperan algunos, ese que no saben apreciar otros, mas allá de premios, tiempos o clasificaciones. Has llegado, junto a aquellos a los que quieres, aquellos que han sufrido y disfrutado contigo......y a miles de kilómetros, a algunos les has aguado la fiesta.......porque cuando hundes la suya, comienza la tuya.
De madrugada, en una meta vacía, brindas con cerveza, y el voluntario que la sirve te sonríe, felicita, te ofrece comida....o mas cerveza, porque seguro que tienes cara de necesitarla......bueno, y de una ducha y una cama, pero eso no está en su mano.

Unas horas mas tarde, caminas maltrecho paseando por el pueblo, bromeando sobre lo que anoche no te hacía tanta gracia, y no dejas de reír, de mirar hacia la cima del Mont Chetif, recordando la vía ferrata.....o las Pyramides Calcaries......

Eres cruel, eres jodidamente cruel.....y feliz, por conseguir tus metas, y por sacar el jugo a la vida. No tienes solución, siempre seras lo que ellos odian.


Todas las fotos son de mi amigo y compañero de aventuras Evaristo Benavente   ( @apasionatesinlimites )

jueves, 11 de junio de 2015

EL CORREDOR INERTE



Aún recuerdo la primera vez que lo vi. Yo corría a solas por aquel sendero, estrecho y emboscado, justo cuando empezaba a amanecer. En un par de ocasiones había sentido como que no estaba solo, como si alguien corriera junto a mi. Incluso trataba de escuchar otras pisadas, otro crujir de hojas secas bajo otras zancadas, pero no podía saber si eran el eco de las mías.
Las primeras luces del alba se colaban entre la maraña de nubes y las copas de los arboles, proyectando un sin fin de sombras a mi alrededor.
Correr en aquel laberinto de troncos, niebla y sombras chinescas, te hace ver cosas que no son, y seres que no están, pero aún así, yo sentía que no estaba solo.
Fue en aquel tramo de acusada pendiente. Corría a pequeños pasos. Zancada acortada, pulso elevado. Alguien corría paralelo a mi, pero fuera del sendero. Aún estaba unos pasos tras de mi, pero a punto de alcanzarme..........lo controlaba con el rabillo del ojo.
Llegué a pensar que era mi propia sombra, ganándome terreno, al ir girando el sendero, pero en realidad, el Sol entraba justo a mi derecha, y mi sombra corría justo al lado contrario.
Miré de reojo y allí estaba, me acababa de alcanzar. Dudé en mirar. Giré la cabeza a la izquierda, y vi mi sombra. Giré la cabeza a la derecha y lo vi a el.
Mitad presencia, mitad transparencia. Corriendo entre la maleza sin desplazar ni una sola hoja. Haciéndome compañía sin dedicarme una sola mirada. Era como mi imagen proyectada en un espejo, pero con pintas de corredor de los setenta. Cinta en la cabeza, pelo enmarañado, barba descuidada, delgado y fibroso.
Llegué al final del sendero y desapareció.
¿Que si sentí miedo? apenas cinco segundos, la primera impresión, pero luego noté paz y tranquilidad.

Era otra mañana de invierno, solo, sin nadie que pudiera salir a entrenar al monte. Aparqué el coche en el área recreativa, y mientras me preparaba para empezar a correr bajo la fina lluvia, vi a otro corredor subiendo en la distancia.
Pensé que podría ser alguien conocido, y decidí tratar de alcanzarlo.
No es fácil arrancar de buena mañana y perseguir cuesta arriba a alguien que te lleva ventaja ......y mas si ese alguien está en buena forma, y se mueve bien en la montaña.
Aquel tipo no cedía un metro. Se paro sobre una roca lejana mientras me veía subir, y al minuto retomó la marcha. Estaba claro que no era un conocido.
Creció mi empeño en darle caza, a la par que la intensidad de la lluvia.
Aquel cretino me estaba haciendo sudar de lo lindo, y esas paradas que hacía para verme subir me tocaban mucho la moral.

La lluvia había embarrado el sendero, y la pendiente me hacía resbalar, al tiempo que me dio por fijarme en que no había huellas del corredor que me precedía. ¿Por donde había subido? conozco bien la zona y no hay otra posibilidad.
Llegando a la cima, en un falso llano, pude apretar. Lo tenía a unos cien metros, desdibujado por la cortina de agua, y parecía estar esperándome para coronar.
Al acercarme reconocí a aquel espectro de la cinta en el pelo. Me miró y desapareció en el interior de un enorme bloque de piedra.



Días mas tarde regresé al mismo lugar. Un cielo gris oscurecía la mañana. Decidí trazar un recorrido que me encantaba, un poco técnico, pero entretenido y con muy buenas vistas.
De nuevo solo, respirando el frío aire de la montaña, apoyando las manos en las rodillas para progresar en las duras pendientes hacia la cresta.
Hora y media mas tarde, llegué al punto mas alto, y decidí sentarme a contemplar el paisaje, y de paso comer algo.
Frente a mi, en una arista cercana, apareció una figura corriendo. Al llegar al punto mas alto, al igual que yo, se sentó. Parecía no hacer nada, tan solo contemplarme en la distancia.
Pasados unos minutos, me levanté para continuar la marcha. La figura también se incorporó, y al arrancar yo a correr, el hizo lo propio.
Un pequeño valle separaba nuestras montañas. Desde mi sendero podía contemplar como corría por el suyo, como se paraba cuando yo paraba, y como continuaba corriendo cuando yo lo hacía.
Tomé la senda que bajaba hacia el arroyo encajonado entre las dos montañas, y lo vi como empezaba a bajar desde su lado también.
Saltando de bloque en bloque, fuimos llegando al arroyo, cada uno desde su lado, hasta que coincidimos, enfrentados, cada uno en su margen.
Era de nuevo el corredor fantasma, difuminado entre el agua pulverizada que salpicaba el arroyo........quieto, mirándome, con expresión tranquila.
Sin saber que hacer, ni que decir, me agaché a beber un poco de agua y a enjuagarme la cara, y al levantar la mirada, había desaparecido......una vez mas.

Ya de vuelta, llegando al coche, me giré para contemplar aquellas montañas por las que había estado "cabalgando"", y a lo lejos, en uno de los picos cercanos, pude observar sentado a mi "amigo" el espectro, como vigilando mis movimientos............. o despidiéndose de mi.

Un par de meses mas tarde, el reloj marca la media noche, mi frontal ilumina un polvoriento sendero, y un dorsal prende de mi cintura.
Aun me quedan fuerzas para correr. A decir verdad, he llegado bastante entero a este punto de la carrera.
Frente a mi, a unos cien metros por delante, veo la figura del corredor que me precede. Parece no llevar frontal, o su luz es poco intensa.
Puedo ver las luces del pueblo a unos cinco o seis kilómetros de donde estoy, y oír la megafonía de la zona de meta.
Trato de cazar al corredor, no por afán de superarlo, sino por compartir charla e impresiones hasta la meta.
Alumbro con mi frontal, y hay veces que lo veo y veces que lo pierdo. Muevo la cabeza a izquierda y derecha para que la luz haga un barrido, para tratar de verlo, pero se ha esfumado.
Llegando al pueblo lo vuelvo a ver, esta vez muy cerca. Se para, se gira hacia mi, y me hace un gesto como diciendo " sígueme ". Es el, el espíritu del corredor de los setenta.
Al girar la última calle antes de encarar la meta vuelve a desaparecer.
Por megafonía anuncian mi llegada, mi numero de dorsal, y el tiempo en el que voy a parar mi crono. En esta última recta la gente hace un largo pasillo, aplaudiendo, y veo caras conocidas. De entre la multitud, casi a la altura del arco de meta, emerge el espectro de la cinta en el pelo, se planta en medio del pasillo e inclina su cabeza en un gesto de felicitación y respeto.

Lo he vuelto a ver, a veces a lo lejos, corriendo a su aire por el monte, y otras veces de cerca, tan solo unos segundos, mientras estoy corriendo con mi grupo de amigos............ me mira, esboza algo parecido a una sonrisa y desaparece.

Y mientras tanto, alguien lleva rosas a su tumba,  y el sigue corriendo libre en las montañas.......... aunque atrapado entre dos mundos.


martes, 26 de mayo de 2015

ARAÑAZOS



Son como pequeños tatuajes perecederos, involuntarios y caducos . A veces vienen para quedarse unos días, para que no desaparezca de inmediato su razón de ser en ese trozo de tu piel. Otras veces, desaparecen en unas horas, ocultos bajo la ropa, disimulados en zonas que escapan a nuestra vista, o en pliegues de nuestra carne, de manera que, si no los ves o no los sientes, es como que ya no están, y pasan al olvido, tanto ellos, como el instante en que laceraron tu piel.

Arañazos de pasión, sin intención dañina, de un aferrarse desmedido a algo que uno desea tanto, que acariciarlo ya no es suficiente.

Arañazos de desobediencia o transgresión, de pasar por donde otros ponen sus barreras ,almenadas por púas, agujas, puntas, y todo aquello que saben que va a marcar tu piel con sangre y dolor.

Arañazos de terquedad y obstinación, de avanzar donde el camino se ha cerrado, y por no retroceder, se asume el propio daño, y se sufre la indefensión de la piel frente al zarzal.





Sangre seca, alineada en tramos cortos, paralelos o cruzados , decoran la musculatura de tus hoy maltrechas piernas. Sentado en tu sillón las miras, abstraído unos segundos del ruido de fondo, y cada arañazo te evoca a un momento salvaje y cercano.

La abrasiva roca castiga tu torpeza, tu descenso entre sus bloques, arañando tus gemelos y las palmas de tus manos. No son marcas de castigo, son señales de que debes aprender, señales de que eres vulnerable frente algo que es mas duro que tu piel, recuerdos de que la Tierra tira de ti con fuerza, y no puedes dejarte caer.

Marcas efímeras de una primavera que va cerrando sus senderos, estrangulando sus vías, ocultando sus pasos,como queriendo ganar el pulso que mantiene contigo por no dejarte pasar.
Estigmas que deja en ti una vegetación que incide una y otra vez en los mismos poros, punzando el mismo tejido, irritando la misma dermis, a cada paso....... a cada zancada......

Arañazos, trazos purpura en el lienzo de tu piel,  fruto del movimiento, del encuentro de dos cuerpos, de un corazón que late......en un cuerpo que esta vivo.

 

jueves, 7 de mayo de 2015

Miles de zancadas siempre acaban en dolor



Se acabó el estado de trance, la sonrisa en el rostro, la agradable charla con el otro. Hace unos minutos que apareció, quizás con aviso previo, o de manera súbita, quizás de menos a mas, o de un repentino latigazo. Miles de zancadas siempre acaban en dolor.

Amar duele. Correr duele. Amar correr te condena al dolor. Como ese invitado a la fiesta que se pasa la velada apartado en un rincón, pasando desapercibido durante toda la noche, y que acaba metiendo la pata, cuando ya nadie se acordaba de el.

De manera inconsciente tratamos de evitarlo. Al comprar tus zapatillas siempre piensas en dolor. Al comprar tu vestimenta, tu mochila, tu chaqueta impermeable..........el dolor está presente, inherente, ya sea como lo opuesto a la comodidad, o como la escasez  de protección.

Entrenar no es mas que evitar el dolor. Llegar mas lejos, mas rápido, mas tiempo......retardando la aparición del dolor.........un dolor que siempre llega.

Todo gesto repetitivo acaba en dolor, por desgaste, inflamación, aumento de temperatura, fricción, perdida de lubricación, rotura, consumo de recursos energéticos, tensión......Miles de zancadas siempre acaban en dolor.



Hace rato que ya no disfrutas. Tu ritmo ha bajado considerablemente. El contenido de tu estómago ha subido hasta tu boca un par de veces.
Tus piernas pesan, tus pies arden, y ya has tropezado tres veces.
Sientes un profundo pinchazo en la espalda que te hace inclinarte y correr arqueado.
Se acabó la poesía, la banda sonora, la belleza del entorno. Ya solo queda el animal herido, la piltrafa en movimiento, una sombra de ti jodida hasta los huesos.

El dolor no es silencioso. Suena el arrastre de tus zapatillas. Suena tu respiración forzada. Suenan tus airadas maldiciones. Suena tu patada a esa piedra, y el adiós a otra uña. Suena tu arcada al borde del camino.
Miles de zancadas siempre acaban en dolor.

Una explosión de líquido en el calcetín, proveniente de una ampolla. Una serie de repetidos calambres. Un musculo atormentado por siniestros espasmos. Un doloroso escozor en el tracto urinario. Una lanzada en el costado asestada por los gases.
Vives en la "milla verde", en el corredor de la muerte, esperando tu fatídico destino, que no es otro que el dolor.



Crees haber escapado indemne, ya has parado de correr, y el dolor no ha aparecido.
Tu temperatura corporal desciende, tu sudor se enfría, tu barbilla tiembla, tu anatomía se agita sin control.
El agua de la ducha descubre rozaduras que ignorabas, y lo hace en forma de escozor. Tratas de frotar la suciedad de tus tobillos, pero no consigues llegar. Miles de roturas en las fibras musculares de tus cuadriceps, suponen un calvario a la hora de salir de la bañera.
Tu cuello, achicharrado por el Sol, roza dolorosamente con la funda de la almohada.
Tumbado en la cama, sientes los latidos del corazón en las piernas, sientes como arden, sientes punzadas de dolor, y no consigues conciliar el sueño.....en toda la noche.

Miles de zancadas siempre acaban en dolor, lo sabes bien, pero acudes a su encuentro.

jueves, 2 de abril de 2015

Los Reyes del Sendero



Te pasas la vida haciendo cuentas, a golpe de teclado. Tu mirada va saltando del reloj al calendario.....otra vez llegas tarde a la reunión. Cada vez que te mueves del sitio, aparecen nuevos posits pegados al monitor.....se acerca el fin de mes, hay que cerrar, y todo son penalizaciones.
¡¡¡ Apartaos, mi cabeza va a reventar, y pienso salpicar.......!!!
Te sientes ahogado, cada vez que te levantas del sitio notas un "joder, que mareo...", cada vez que suena tu teléfono sientes un "....y ahora que quiere este? ".....Llevas ya un rato queriendo ir al baño, pero no paran de venir a tu mesa a traerte papeles, y problemas.

¿Quien eres?¿quien soy? Haces lo que los demás te exigen, pides permiso para cosas que no deberías, y ya no tienes fuerzas ni para protestar. Obedeces.

Estas aquí porque vas a salir reforzado, estoy aquí porque siempre limpio mi mente, y abandono el sendero con algo de esperanza.
Vas a correr hasta que te duelan las piernas, vas a gritar hasta que te escuche el que va en cabeza, y no quede nada que gritar.
Cuando salgas del sendero, te habrán abandonado tus demonios......y sabes que volverán.....y tu también lo harás a este lugar.

A diez mil pies de altura, alguien piensa en acabar con todo. Una voz en su cabeza le arrastra a precipitarse  al vacío. No eres tu, y nunca lo seras.

No naciste para penar, no era ese tu destino. Tampoco naciste para correr, pero no quieres dejar de hacerlo.
Estas aquí porque vas a salir reforzado. Estoy aquí porque estas tu.

Ahora somos los Reyes, en este momento. Sudados ,salpicados de barro, cubiertos de arañazos. Reyes, según las reglas del sendero.
El viento te empuja, la lluvia te empapa, el barro te frena, el Sol te abrasa.......todo da igual, vas a salir reforzado de aquí. Es la única oportunidad de salir de tu cabeza.
No serías nada sin esto....... no seríamos nada sin esto.

A la espera de estar de nuevo aquí, el tiempo se espesa y viaja lento, y te ahogan tus demonios.

Voy a saltar hasta que me duelan las piernas, voy a subir hasta que el corazón golpee mis sienes. La única fe que queda en mi es veros corriendo a mi lado. Saldremos de aquí con mucha mas esperanza.
Solo sigue al que te precede, no es el lider, aqui no hay lideres, solo iguales.
Solo vuela sobre el sendero, el es tu camino, tu guía , tu luz. Pisa dentro de él en cada zancada, él existe porque es pisado, si se deja de pisar desaparece entre la maleza........como la niebla.

Esta es nuestra vida. Aquí somos Reyes. Aun queda luz.

martes, 24 de marzo de 2015

El bucle de las miserias



Ya llega la Barkley 2015. El bucle de las miserias. Cinco vueltas inhumanas, imposibles, por un terreno intratable. Dos en el sentido de las agujas del reloj, dos en sentido anti-horario, y la última a tu elección. 32 kilómetros por vuelta, unos 3.500 metros de desnivel positivo cada vez.
Ya lo expuso Darwin, "la supervivencia del mas fuerte", solo aquellos nacidos y adaptados al dolor y al esfuerzo extremo, han logrado completar las cinco vueltas. 14 hombres en 30 años.

La "Fun Run" (algo así como "Correr Divertido", con toda su carga irónica) consiste en completar los tres primeros bucle  y ,según los expertos, supone mayor esfuerzo que completar la Hardrock 100, las 100 millas mas duras de EEUU.





Cada año es  un misterio el listado de inscritos. Con un procedimiento de inscripción secreto, y rocambolesco, no hay página oficial que anuncie a los elegidos. Tan solo aquellos que desvelan en sus blogs o foros especializados la desgracia que les ha caído......si, la desgracia, porque el mismo Lazarus Lake, "alma mater" y creador de la Barkley, manda sus condolencias en un e-mail a cada elegido para hacérselo saber.

Por delante 60 horas penando por subidas y bajadas con nombres propios como: Rat Jaw (mandíbula de rata), Meth Lab Hill (colina laboratorio de metanfetaminas), Son Of A Bitch Ditch (zanja hija de puta), The Bad Thing (la cosa mala), y Testicle Spectacle (espectáculo testicular).

Sonará en la madrugada el aire impulsado a través de una caracola de mar. Se empezarán a iluminar los dobletechos de una treintena de tiendas de campaña. En una hora, 35 almas ajetreadas esperarán junto a la vaya amarilla a que Laz prenda su cigarrillo Camel. Tras la primera calada, comenzará la procesión de incautos por el bucle de las miserias. La Barkley estará en marcha.




Las tres bestias de la Barkley Marathons 100

Nada me gustaría mas que reunir a las tres bestias de la Barkley en una misma edición: Brett Maune, recordman y doble finisher en los años 2011 y 2012; Jared Campbell doble finisher en los años 2012 y 2014; y Nickademus Hollon vencedor de la terrible edición de 2013, y finisher mas joven de la historia de la Barkley (22 añitos).

 Brett Maune
En 2011 y 2012, Brett Maune gana dos veces seguidas y establece un nuevo record de la prueba con 52 horas 3 minutos. Hasta Septiembre de 2009 solo era un desconocido, pero saltó la noticia de que se había batido el record del John Muir Trail en autosuficiencia con una marca de 3 dias 14 horas y 13 minutos. Esto suponía mejorar la marca que tenía Mark Davis "con asistencia" en seis horas, y mejorar la que tenía Michael Popov en autosuficiencia en 19 horas. A Brett lo crucificaron en los foros de internet, cuestionando su credibilidad, un tipo sin curriculum previo en carreras de 100 millas parecía insultar al resto de especialistas en la materia. Su aspecto y su mochila parecían provocar a los demás ultrarunners. Así que tuvo que entrar al trapo y defenderse dando explicaciones en internet a diestro y siniestro. Pero seguían sin creerle.


¿Y que hizo el bueno de Brett? pues como todos le hablaban de un mundo que desconocía, se puso a indagar en eso de las pruebas de 100 millas, de eso que le comentaban aquellos que se hacían llamar ultrarunners. Como el mismo cuenta: "a raíz del récord me enteré de que habían pruebas organizadas de 100 millas que la gente hacía corriendo. Yo vivía sin saberlo en mi universo paralelo, haciendo ultra-caminatas y aventuras en las montañas desde siempre. Comencé a investigar sobre pruebas de 100 millas, para ver si alguna lograba interesarme, y encontré dos que me parecieron las mas duras: Hardrock y Barkley".
Brett presentó su candidatura para ser aceptado como aspirante a participar en Barkley en 2010, pero fue rechazado. Con un currículum ultra, consistente tan solo en su récord del John Muir Trail, consiguió ser aceptado para la edición del año 2011, y empezó a entrenar. Contactó con algunos veteranos para conseguir consejos sobre como enfrentarse a esta prueba, y se puso en la línea de salida junto al resto de corredores.

No solo fue el único en llegar, sino que estuvo en tiempos de superar el récord de la prueba, aunque al final se le complicó la cosa. Ahora forma parte de los catorce únicos hombres del planeta que lo han conseguido, y en su currículum ultra ya tiene una prueba de 100 millas, la mas dura del mundo. El  año 2012 repitió victoria con récord incluido.  



Jared Campbell

Terminó su primer intento en la Barkley siendo finisher en 2012. Regresó en 2013 con peor suerte, porque fue un año con un clima demencial, con lluvia, frío y nieve en las cotas mas altas......durante las 60 horas que dura la prueba. En 2014 repitió la hazaña de 2012, siendo el segundo hombre, junto con Brett Maune, en doblegar a la bestia por partida doble.
Es hombre de retos, inventados por el, o ya consolidados, como la Nolan's 14. Dicha prueba consiste en enlazar 14 cimas de las montañas de Colorado (EEUU) en menos de 60 horas. Supone un recorrido de unas 106 millas (unos 170kms) y 45.000 pies de desnivel positivo acumulado (unos 13.700 metros).
Entre sus victorias mas notables se encuentra la Hardrock 100 de 2010.



Nickademus Hollon

Con tan solo 22 añitos, ya tiene para contarle a sus nietos que acabó dos veces la infernal Badwater 135, que quedó tercero en la durisima H.U.R.T. 100, y que fue el corredor numero 13 de la historia en completar la Barkley, ganando la edición de 2013.
En 2014 quedó segundo en dos monstruos como Ronda del Cims (170kms) en Andorra, y Tor des Geants (330kms).
Pero la cosa no queda ahí, porque en el año 2008 (con apenas 18 años) ya tenía "en las cachas de su revolver" las muescas de pruebas como Javelina Jundred 100M, Across the Years 24h, Leona Divide 50M y Pacific Crest Trail 50M.
Para completar su curriculum, hasta le fecha, y aparte de lo antes mencionado, una Western States 100 en 21:40h, una Arrowhead 135M, una Rocky Road 100M en 15:40h, y dos participaciones mas en Barkley completando la Fun Run (tres bucles).



 El "Top Ten" de las estrategias de Nick  por si quieres llegar a ser el nº15 de Barkley

1-Conozca la región, salga a Barkley una o dos semanas antes y corra todos los caminos , cortafuegos y senderos posibles. Usted debe ser un experto en la topografía de esa region.

2-Conozca orientación. Dedique tiempo a investigar, leer, tomar clases sobre el uso de un mapa y una brújula. Barkley es al menos un 30% (más, probablemente) de habilidades en orientación.

3-Entrena subir cuestas muy empinadas caminando, y entrenalo a un nivel en el que tu ritmo cardíaco se mantiene bajo y controlado.

4-Entrena correr en bajadas empinadas y en terreno llano después de machacar los músculos en las subidas. Mucha gente se olvida, pero también hay 60.000 pies de descenso en Barkley (18.288m D-), ser un buen corredor de descenso puede hacerte ser un finisher.

5-Comer y correr con el siguiente bucle en mente, eso significa coherencia. A nadie le importa si llegas a completar el primer bucle en menos de nueve horas ... lo que importa es si fuiste incluso capaz de llegar al tercer bucle.

6-Ayuda a los demás durante la carrera, te traerá buen karma: una novato perdido, un veterano confuso, un corredor con hambre, un corredor con frío o incluso sólo una palabra amable, de paso.

7-La nutrición en Barkley es diferente a otras carreras, ya que estás trabajando para 60 horas no para 24. Esto significa que su cuerpo está quemando en su mayoría grasas y proteínas y te tendras que acostumbrar a correr y entrenar con ellos como combustible en lugar de carbohidratos. Comer y correr con el siguiente bucle en cuenta .

8-Dominar la siesta o una técnica de meditación. Una mente bien descansada y un corredor , en Barkley es un 100% más fuerte y más rápido que un corredor y una mente que han llegado y salido del campamento en menos de quince minutos. Recuerda que tu vas por casi 60 horas.

9-Si estas pensando hasta en abandonar, manda al infierno todos los "puntos convenientes para abandonar". Cuanto más dolor en el culo te haga abandonar, más probablemente deberías continuar.

10-Por último, tenga la mentalidad de ser un finisher. Cuando se lee a continuación cómo sobreviví al bucle 2, no fue a causa de mi material o capacidad física, era porque estaba en el "modo de pensar correcto".


Ahor dejo ,los que para mi gusto son,  los mejores reportajes en vídeo sobre la Barkley hasta la fecha. Espero que os gusten.


miércoles, 11 de marzo de 2015

Bendecido con una maldición (UTSB 2015)



Desde que empiezas a enamorarte del correr, estas bendecido con una maldición. "Mejorar" suele llamarse tu condena, y estas bendito si consigues "ser mejor".
El caso es que no conozco a nadie, cuyo empeño sea cada día "ser peor", así que , al igual que yo ,estas en el carro, estas "Bendecido con una maldición".

Mi primera Ultra Trail Sierras del Bandolero, que fue a su vez la primera edición, la bauticé como "Gritos de Piedra", y creo que estuve acertado en la elección.
Esta edición nacía la versión de 73 kilómetros, una forma de concentrar aquellos "Gritos de Piedra", recortar cabezas de una foto de grupo, sacar el aire que sobra en el paquete, eliminar las galletas  que nadie se come de la caja, y dejar un recorrido que , en mi opinión, no es "la mitad de Bandoleros", sino la esencia de Bandoleros.
Por todo esto, y por no sentirme motivado para repetir la versión de 150 kilómetros, me inscribí en "Quejidos de Piedra", atraído a la vez por la idea de saludar a la gran cantidad de amigos, de "Sherpas de Media Montaña", que se reunirían una vez mas en la sierra para la ocasión.

Bendecido con una maldición, te ves como el resto, poniéndote objetivos, traducidos en cifras o puestos, en franjas horarias, o paradas de crono.
El caso es pedirte algo a ti mismo, que no sea un simple "con terminar me conformo"......aunque al final, si todo se va al traste, ese "con terminar me conformo" tiene todo su valor.

Camino de Prado del Rey, en el coche, hablamos con Cristina. Va segunda , subiendo a Cortes de la Frontera, después de pasar toda la noche en solitario, y habiendo dejado atrás al resto de amigos que participan en la versión larga.
Es una autentica máquina, y lo ves cuando entrenas con ella, no da tregua ni le ves un resquicio.....es trabajadora, esposa y madre de dos hijos, pero esta bendecida con una maldición......y la lleva a ser cada día mejor.

El año pasado, en esta misma fecha, yo no era ni la sombra del de hoy. Una mala racha me tenía hundido, sin ganas de entrenar, sin fuerzas para hacerlo, ni siquiera de escribir. Hoy aparco el coche, y junto a mi hermano Aza, recojo el dorsal para "Quejidos de Piedra", entre abrazos y saludos, a amigos y conocidos, con la ilusión del que ve nevar por primera vez.

La mochila bien pegada al cuerpo, con lo exigido, seguro, justo y necesario. Las manos vacías, no llevaré bastones esta vez, hace meses que los dejé aparcados, y entrenando no los he echado de menos ni una sola vez.

Resuena el ronco lamento de un trabuco, que agita los corazones, inunda el aire de olor a pólvora quemada, y de humo blanquecino.
Toca correr sin mirar atrás, bendecido por una maldición, no quiero tirar de nadie ,ni que nadie tire de mi. No voy a negar mi ayuda a nadie, ni dejar de hablar con quien corra junto a mi, pero quiero que mis pausas sean las mías y mis demoras también y no culpar a nadie luego del resultado final.

A mi hermano lo veo por última vez al llegar al primer avituallamiento, en la localidad de El Bosque.
Fabian, sigue a mi lado, pero en un punto entre Llanos de Campo y el Puerto del Boyar, me dice que se ha pasado de ritmo y que va a aflojar.
A Fabi hace apenas dos meses que lo conozco, pero desde el primer momento me cayo bien. Viene del triathlon, y se está metiendo de lleno en la montaña, donde lo ves moverse con bastante soltura. Lo que mas me gusta de Fabi es la cara de crío mirando chuches que se le pone cuando contempla los paisajes. Es un tío genial.

Sigo a mi bola, entremezclado en el grupo de Esther Cordoba, la primera mujer, puesto que mantuvo hasta el final. Bajando se me despegan un poco, pero subiendo los vuelvo a alcanzar.
El recorrido es espectacular, y a pesar de ser técnico se puede correr. Senderos muy trillados serpentean entre las rocas, y de lo único que has de preocuparte es de no tropezar, porque el colchón que espera debajo puede mandarte al hospital.



Hace rato que no veo marcas, aunque el sendero es evidente, y el paisaje me suena una barbaridad. De repente se me enciende la luz, ¡¡ este es el sendero que baja a Grazalema !! . Grito a los corredores que me preceden, y les indico que vamos justo al contrario de nuestro destino, que es Villaluenga.
Giovanni, un italiano que se prepara para el Tor des Geants, iba tirando del grupo de seis que hace rato estamos juntos, y nos ha llevado a todos por un sendero equivocado. El pobre no tiene la culpa, pero en plan de bromas le damos la mortal. Esto es algo que suele pasar.....te dedicas a correr, despreocupado de las marcas, confiado del que te precede, y te ves extraviado, y corriendo sobre tus pasos buscando donde perdiste la senda correcta.

Bendecido con una maldición, no te sienta nada bien perder ese preciado tiempo, ni gastar esa energía y ese agua.......porque el Sol aprieta hoy de una forma nada usual para estas fechas.
Nos decidimos por arriesgar y atrochar por una bajada pedregosa, ya que en el grupo viene la chica que va segunda en este momento, y también se la ve bendecida con la dichosa maldición.

Ya en la senda correcta, llega un punto donde te cruzas con corredores de la prueba larga, que avanzan en dirección a Grazalema. Saludo a algunos amigos y conocidos, y sigo mi camino.

Al comienzo de la bajada a Villaluenga, alcanzo a Fabi, que se queda a cuadros cuando me ve llegar por detrás, "¿pero tu que haces aquí, si ibas por delante?".
Le cuento la película y me dedica unas palabras de ánimo. Comparte conmigo el poco de agua que le queda, porque yo hace rato que he agotado la mía, y voy acalorado y sediento.



Llegamos al avituallamiento de Villaluenga, y me bebo tres vasos seguidos de agua, uno de isotónico, y dos de refresco de cola. Solo consigo comer un trozo de plátano, chupar la sal de unos frutos secos y escupirlos enteros en una papelera.
Me llenan las botellitas de agua de la mochila, reviso mis pies, saludo a Perico y a su hija Ágata, y salgo de nuevo con Fabi como compañero de carrera.

Comenzamos la larga subida que tenemos camino a Grazalema, sin prisas, pero sin pausas.....hasta que llega la zona donde se puede correr.
Recibo una llamada de mi hermano que me anuncia que se ha retirado en Villaluenga y que me espera en el parking del camping de Grazalema, para que le de las llaves de mi coche, y así poder coger del maletero su ropa para poder ducharse y cambiarse en Prado del Rey. La mujer de Chapi, amablemente, lo lleva hasta Grazalema, y una vez le doy las llaves, lo acerca hasta Prado del Rey.



Hasta Grazalema corremos a buen ritmo, y sin apenas beber agua. El Sol se ha ocultado y la temperatura a caído de sopetón.
Al salir del avituallamiento se nota el frío y el efecto de haber parado unos minutos con el cuerpo empapado de sudor. Antes de que nos de la tiritona, paramos y sacamos la chaqueta impermeable, que es la única prenda que llevo en la mochila.

En la bajada a Benamahoma, Fabi me insiste varias veces para que siga en solitario, porque dice que me va frenando, y que yo voy tirando de el, y se nota forzado. Yo trato de convencerlo de que va muy bien, y de que yo no voy tirando de nadie.
Así que , como no le hago caso, noto que Fabi se frena y se queda para forzarme a marchar en solitario.

Bendecido con una maldición, vuelvo a separarme de él, por segunda vez en el día.

El frontal empieza a perder fuerza y tengo que parar a cambiar las pilas, con la ayuda de un corredor de la prueba larga, ya que la oscuridad es absoluta en ese punto, y necesito que me alumbre unos segundos.

Llego a Benamahoma, como y bebo algo, y pienso que quedarse allí mas tiempo es una trampa mortal, porque la habitación está muy caldeada y afuera la noche es muy fría. Así que salgo de allí lo antes posible, y encaro el precioso sendero que discurre junto al río Majaceite.
Rafa, un corredor al que acabo de conocer, me dice que va corriendo porque estoy yo y lo contagio, que sino iría caminando, porque le duelen los cuadriceps una barbaridad. Me cuenta que hace dos semanas se marcó un crono de 2:54h en la Maratón de Sevilla, y que no se ha recuperado.
Lo llama su entrenador al móvil y le dice que vamos el 40 y 41 en la general.
Los poco mas de cinco kilómetros del sendero pasan volando, y llegamos a la localidad de El Bosque, último control hasta la meta en Prado del Rey.

En este avituallamiento tampoco paramos mucho tiempo, tan solo bebo un vaso de caldo caliente y uno de cola frío, ya que noto que mi cuerpo me pide sal y azúcar a la vez.

El último tirón supone doce kilómetros, que arrancan con una larga y tediosa subida, que parece que nunca a va a acabar. Pero como todo en esta vida, la subida acaba, para desembocar en una pista deformada por las ruedas de los todoterrenos, y rematar por una parcela polvorienta, donde el piso es arenoso, y las zapatillas se hunden al pisar.

Llegamos a una carretera que sube a Prado del Rey, y las balizas nos cruzan en dirección Zahara de la Sierra, para llevarnos a una pista que tiende a bajar.
Bendecido con una maldición miro el reloj, y pienso que si doy todo lo que me queda, y corro como un descosido, quizás logre entrar en meta por debajo de las trece horas de carrera.
Le propongo a Rafa el plan, y me dice que "naranjas de la China", que no puede con el dolor de piernas, y que lo intente yo.

Así que, maldito o bendito, aprieto los dientes, apoyo las manos en los cuadriceps ,en la dura subida que se planta frente a mi, y corro al llegar a las calles del pueblo.
Ante mis ojos aparece una alfombra roja, y el arco de meta. Acelero, cruzo, paro el crono, y miro el reloj : 12h 59 min 51 seg

Puesto 38 en la clasificación general, eso valgo, en cuanto a cifras. Puesto numero 1 en la clasificación "macho, te lo has currado", eso valgo ,en cuanto a mi.
Acabo contento, satisfecho, no he cumplido mi objetivo original, peroooo.... de donde no hay ,no se puede rascar.

Bendecidos con una maldición, casi todos mis amigos han cumplido su objetivo.
Cristina baja su tiempo a 26:51h y queda segunda mujer de la prueba larga, y Manuel Alonso deja el crono de la corta en 11:41h, y sube al podium como primero de su categoría.

Ya en meta, cerveza en mano, veo llegar a Fabi, casi una hora después de mi, pero alegre y satisfecho por su estreno en la distancia ultra.
Me levanto a abrazarlo y a felicitarlo, con la certeza de que ,en breve ,seré yo el que no pueda aguantar su ritmo. Estoy seguro que dará que hablar.

Y así fue todo, y como siempre, al día siguiente, un puñado de montaraces nos reunimos alrededor de una mesa, a vaciar vasos de espumosa cerveza, y arrasar con toda vianda que aterrizaba en nuestros platos.....pues en este caso, la comida es una bendición.....y la única maldición llega cuando llega la hora de pagar.