miércoles, 19 de octubre de 2011

Ultima Frontera 160



Bueno, última prueba "gorda" del año para mí. 100 millas, 160km, dos vueltas a un recorrido de 80km y 3000m de desnivel positivo, osea 6000m positivos en total. A priori muy corrible, ya veremos luego. Despues de pelear con la lesión de rodilla que me retiró de Ehunmilak, y que me ha tenido casi dos meses preocupado, he tenido unas semanas bastante aceptables. Tiraré de la experiencia y la cordura ganada con el tiempo, y me pondré en la linea de salida con el objetivo de disfrutar y, si puede ser, terminar. Ya contaré la semana que viene como me ha ido.

Mas información en : ultimafrontera160.com

viernes, 14 de octubre de 2011

Dragons Back Race


Hoy he sido admitido para participar en esta prueba el año que viene, limitada a 100 corredores. Pensad en la espalda de un dragon, es como una larga cadena montañosa, y eso es lo que da nombre a esta prueba. Se trata de recorrer en 5 dias el Pais de Gales, de Norte a Sur, de costa a costa, 320km y 14000m de desnivel positivo, siempre atravesando una larga cadena de montañas.



Una sola edición, en 1992, acabó siendo una leyenda, algo épico, y el año que viene, 2012, coincidiendo con el 20 aniversario, se va a celebrar la segunda edición de esta ya mítica carrera. Durante todos estos años, en el mundo de los corredores por montaña, se ha recordado esta carrera, siendo para muchos, la prueba mas dura y exigente celebrada en el continente europeo. No solo la distancia y el relieve hacen dura esta prueba, el clima lluvioso, la niebla, y el hecho de que hay que tirar de mapa para seguir el recorrido, hacen que la organización seleccione a los aspirantes exigiendo acreditar experiencia en carreras por etapas, ultras por montaña y habilidades para la orientación. Creo que el haber participado en la Scottish Ultra 2010, con paisaje y clima similar, y teniendo que tirar de mapa y brújula, nos ha dado el empujon para ser seleccionados. El resto de pruebas acreditadas por mi, como UTMB, Marathon des Sables, y otras tantas carreras de 100km y de montaña, han ayudado, pero superar la Scottish nos curtió bastante, y para este reto nos va a venir de perlas la experiencia vivida.
No solo yo he tenido la suerte de ser admitido, sino que mis compañeros de equipo tambien lo han logrado, así que la diversión y la aventura estan aseguradas.
La cita será en Septiembre de 2012, del dia 3 al 7, así que va a ser una larga espera.

Imagenes de la edición de 1992:







Toda la información en www.dragonsbackrace.com


El video de la primera y única edición hasta la fecha:

viernes, 7 de octubre de 2011

Entrenamiento para 100 millas.




De cara a mi próximo reto, las 100 millas de Ultima Frontera, he estado buscando consejos, planes, estrategias, etc. que me ayuden a acabar la prueba lo mas dignamente posible. Ya se lo que es acabar 100 millas, hacerlo dando vueltas sobre una pista de atletismo o caminar durante muchas horas hasta completar el Ultra Trail du Mont Blanc. Esta vez la cosa se equilibra, ni tan llano y aburrido como la pista, ni con tanto desnivel acumulado como el UTMB. Habrá que correr, sin prisa pero sin pausa, para acabar antes de las 32 horas de límite, y hacerlo con cabeza para no fracasar.

Fruto de mi inquietud, y en vista de la gran cantidad de visitas que tiene mi entrada sobre el entrenamiento para 100km, he decidido elaborar un resumen de lo que supone preparar una prueba de 100 millas, basandome en las experiencias de otros ultrafondistas que ya han escrito sobre el tema. Espero que sirva de ayuda al mayor numero de corredores posible.

Como derrotar a las 100 millas

Antes de desarrollar un programa para un 100 millas Trail, resulta conveniente en primer lugar descubrir porque los corredores suelen abandonar a media carrera. Entre las principales causas destacan:

-Calor y Deshidratación:

Sobre todo en tiempo cálido y húmedo. Para evitarlo es necesario beber, pero ¿Cuánto?. Todos somos distintos pero un promedio podría ser de medio a un litro por hora. Eso es mucha agua y no seremos capaces de tolerarla si no hemos entrenado la ingesta líquida durante nuestras salidas largas. Para saber durante la carrera si estamos deshidratados disponemos de dos datos, uno es el peso, aunque eso sólo lo podemos saber en algunas carreras de los USA en las que de cuando en cuando existen controles de peso que evitan precisamente deshidrataciones graves entre los corredores. Otro método más fácil es observar el color de la orina que debe ser claro, y la frecuencia a la que tenemos ganas de orinar, y que debería ser de más o menos cada dos horas.

También es importante mantener un correcto equilibrio hidroelectrolítico durante la carrera. Poca sal nos producirá calambres, demasiada sal nos provocará retención de líquidos. Igual que con el líquido, existen grandes variaciones individuales, que deben ser descubiertas en los meses de entreno previo, aunque podríamos aconsejar unos 200-500 mg/hora. La sal la obtendremos tanto de las bebidas energéticas como de los alimentos.

Finalmente podremos combatir el calor echándonos agua encima, usando una esponja o también mojándonos la gorra que llevemos con agua. Sin olvidar llevar tapada la nuca con un pañuelo o con una gorra tipo Sahara.

-Dolor de Cuádriceps:

Las competiciones Trail suelen incluir largos descensos que nos sobrecargan los cuádriceps. Una forma de paliarlo puede ser el entreno de descensos antes de la carrera. Este entreno se debería hacer si es posible sobre distancias largas (al menos 5 kilómetros de descenso, seguido o en series). Si no disponemos cerca de casa de un terreno adecuado, una buena opción puede ser el entreno con pesas.

En la bajada debemos esforzarnos en ir de manera relajada, dejando que el peso del cuerpo fluya hacia delante y sobre todo sin frenar con las piernas, ya que es la mejor manera para lesionar nuestros cuádriceps.

-Náuseas:

Es una causa frecuente de abandono. Sus causas son múltiples, aunque entre ellas destacan la deshidratación, el ir demasiado rápido para nuestras posibilidades, o simplemente el agotamiento. La náusea en sí es a veces un mecanismo de autodefensa de nuestro organismo, que protege a los órganos esenciales (corazón, hígado, riñones, etc.) de la deshidratación, disminuyendo la actividad del tracto digestivo.

Una manera de evitarlas, aparte de ir bien preparados para la carrera y no sobrepasar nuestros límites, sería tomar sólidos ya desde el principio de la carrera. Después reducir el ritmo cuando notemos las primeras molestias. Otras medidas posibles son: chupar un cubito de hielo, comer algo blando como una rebanada de pan, tomar agua con gas, etc. Si eructamos, es señal que el estómago empieza a reaccionar.

Si llegamos a vomitar, podemos reposar un rato pero manteniéndonos en movimiento. Una vez recuperados debemos reponer líquidos y sólidos lo antes posible, pues suelen quedar después de vaciar el estómago, únicamente reservas para un par de horas.

-Agotamiento:

Usualmente se debe a una bajada de azucar en sangre y puede corregirse comiendo y bebiendo. Sin embargo debemos evitar tomar azucar directamente, porque nos recuperaremos rápidamente pero al cabo de media hora volveremos a sentirnos mal. Es preferible por lo tanto tomar azúcares complejos en forma de geles o barras energéticas, o bien directamente comer pan, tomar sopa o ingerir cualquier alimento que nos apetezca.

-Falsas Expectativas:

Nuestro objetivo debe ser únicamente finalizar, nunca realizar una marca para la que no estemos suficientemente preparados. La primera mitad de la carrera es más física, la segunda parte es más mental. Si pasamos la primera parte de la carrera pensando en tiempos de paso o intentando alcanzar a un rival, sólo lograremos ir directos al fracaso. Debemos por el contrario hacer nuestra propia carrera sin preocuparnos de nada más. Sólo ir a nuestro ritmo y avituallarnos corectamente. Si así lo hacemos, comprobaremos más adelante como vamos pasando a otros competidores menos prudentes.

-Lesiones:

Muchos corredores deben abandonar a causa de una lesión, tanto aguda como crónica. Estas últimas se deben a sobrecagas sufridas durante los meses de entreno previo y a la costumbre tan extendida de continuar entrenando a pesar del dolor. Se dice entre corredores experimentados que siempre es mejor llegar a la línea de salida 'algo' desentrenado que 'algo' lesionado. Las lesiones agudas se reducen sobre todo a torceduras de tobillo o a rozaduras producidas en alguna caida, y deben ser valoradas en el siguiente puesto de control para saber si podemos o no seguir en carrera.

-Altitud:

En Trails a altitudes elevadas son frecuentes molestias tales como náuseas, zumbidos de oído y dolores de cabeza. Una forma de evitar estos problemas sería sencillamente llegar unos días antes de la prueba para habituarnos a la altura, y si ello no es posible ser prudentes durante la prueba e ir algo más lentos, sobre todo al inicio.

Si hay peligro de nieve, debemos adaptar nuestra ropa y sobre todo nuestro calzado a las características del terreno. En caso contrario tendremos un riesgo importante de caida y lesión. Al mismo tiempo correr sobre nieve provoca que las suelas de la zapatillas se endurezcan, disminuyendo por lo tanto la capacidad de amortiguación de las mismas.


Entrenamiento

Una buena cantidad de kilómetros sería la mitad del kilometraje de la carrera prevista. En el caso de las 100 millas Trail, serían unos 80 kilómetros semanales. También deberemos realizar una salida larga semanal que nos vaya habituando a la larga distancia, pero sin llegar al punto de ruptura. Pensemos que el entreno se reduce a dos palabras, carga y reposo. Todos poseemos un punto específico de ruptura, que en muchos Ultrafondistas llega a las 6 horas de entreno continuado, así que nuestros entrenos no deberían sobrepasar estos límites salvo en contadas ocasiones.
El kilometraje debe ser progresivo a lo largo de los meses. Idealmente y para una prueba importante, necesitaríamos al menos 6 meses de entreno. En los dos meses anteriores a la prueba, nuestro entreno podría incluir:

Lunes: 45 minutos suave
Martes: 60-90 minutos
Miércoles: 2-3 horas
Jueves: Descanso o 45 minutos
Viernes: 60-90 minutos
Sábado: 5-6 horas
Domingo: 1-3 horas muy lento

Añadiremos en los 4-6 meses anteriores a la carrera las siguientes sesiones:

- Salidas Ultralargas de 6 a 8 horas de duración sin importar el número de kilómetros cubiertos. Aquí podremos practicar ritmos de carrera, toma de líquidos y sólidos, etc. Antes y después de esta salida descansaremos un día completo o bien sólo realizaremos entreno cruzado muy suave. Efectuaremos pausas andando, por ejemplo andar dos minutos cada diez minutos de carrera. Este entreno lo efecturemos a lo sumo una vez al mes y siempre como mínimo 3-4 semanas antes de laprueba. Para iniciarse en este entreno, comenzaremos con 2-3 horas, y cada sesión iremos aumentando unos 15-30 minutos hasta llegar al tiempo deseado.

- Fin de Semana de entreno largo. Por ejemplo el sábado correr 3-4 horas y el domingo otras 3-4 horas, siempre a ritmos muy suaves y realizando pausas andando. Aquí tendremos especial cuidado en una correcta hidratación y en una toma suficiente de hidratos de carbono (barras energéticas, etc.). Podemos realizar este entreno una vez al mes, y la última vez unas 3-4 semanas antes de la carrera.

- Entrenos Nocturnos a practicar una vez al mes y de duracion larga (2-3 horas). Ocasionalmente ultralargos (hasta 4 horas).

Podremos también tomar parte en competiciones de menor distancia durante la fase de entreno y como parte del mismo. En ellas nunca forzaremos al máximo, sinó que las tomaremos como una sesión de entreno normal, corriéndola aproximadamente al ritmo que pensamos mantener en la primera mitad del 100 millas. Así un maratón de vez en cuando sustituirá a una sesión ultralarga, con la ventaja de un mayor ambiente que en nuestras salidas solos, y de unos avituallamientos bien adaptados. La última competición se realizará como mínimo un mes antes del 100 millas.

En caso de querer realizar un 100 millas con mucho desnivel, entrenaremos cuestas y haremos las salidas largas en terreno ondulado. De esta manera simularemos las condiciones de la carrera y nos adaptaremos mejor a ellas.

A parte de ello, entrenaremos la marcha, pues según las condiciones de la carrera andaremos de 10 a 50 millas, y adaptando nuestro organismo a ella ganaremos mucho tiempo. No significa que practiquemos racewalking, pero una buena técnica de marcha nos ayudará en gran medida.

La finalidad de la salida larga es permanecer un tiempo prolongado en movimiento. Podremos prolongar su duración si incorporamos pausas andando a nuestro entreno. La duración y frecuencia de éstas es un tema muy debatido, pero sus beneficios son numerosos, entre ellos la mejor recuperación, la disminución del número de lesiones e incluso y aunque parezca paradójico la consecución de mejores marcas, ya que así alejaremos el umbral de agotamiento y seguiremos en buenas condiciones mucho más tiempo.

Las pausas las podemos realizar por tiempo o por distancia, demostrando la experiencia de muchos competidores que la mejor proporción suele ser de 4-5 a 1. Una vez establecida la proporción es importante conocer que resulta mucho más beneficioso para nuestras articulaciones hacer muchas pausas de poco tiempo, que pocas de mucho. Es decir que es preferible correr cinco minutos y andar uno, que correr veinte y andar cinco.

Otra posibilidad es usar el relieve del terreno para tomar las pausas. Siguiendo este sistema andaremos durante las subidas, y correremos en las bajadas. De la misma manera y en el caso anterior podemos disminuir en la subida el tiempo corriendo y en la bajada el tiempo andando. Asimismo siempre podemos ir variando durante el mismo entreno la duración y la frecuencia de las pausas si las circunstancias así lo requieren.



Hidratación

Todo el mundo ha oido hablar de deshidratación y de la necesidad de tomar agua durante un ultra, pero menos son los que conocen la importancia de los Electrólitos. Los Electrólitos son sales que juegan un importante papel en los procesos bioquímicos y fisiológicos del cuerpo humano. Aunque la deshidratación es un serio problema, existen también muchas casusas de abandono en un Ultras (DNF-Did not Finish) debidos a alteraciones del equilibrio electrolítico. Durante un Ultra este líquido se pierde por el sudor principalmente pero también a través de la respiración, la orina y la defecación (diarrea sobre todo). Los Electrólitos se pierden igualmente por todas estas vias excepto por la respiración. Las pérdidas durante la competción oscilan entre 3/4 y 2 litros por hora dependiendo del calor y la humedad del ambiente, y también del ritmo de carrera y de la aclimatación personal a dichas condiciones.
Cuando la pérdida de Sodio se hace importante (hiponatremia) aparecen calambres, dolores de cabeza, debilidad, desorientación, etc. El cuerpo cuenta con mecanismos para retener sodio pero a veces no son suficientes para impedir el desequilibrio electrolítico.

También varía la situación dependiendo de cada uno. Muchos beben poca agua durante la prueba y se deshidratan, otros demasiada (los que ocupan las últimas posiciones y van a un ritmo mucho menor por lo que pierden menos agua y sales). Algunos toman suficiente agua pero pocos Electrólitos, otros los toman en exceso. Finalmente algunos beben demasiada agua sin minerales después de la prueba. Por todo ello las situaciones de desequilibrio pueden ser muy distintas.

¿Como podemos prevenir la deshidratación? En primer lugar reducir la tendencia a perder Sodio. Eso se logra en la vida normal disminuyendo la toma de sal, que provoca una elevación del nivel de Aldosterona la cual facilita que nuestro organismo retenga mejor el Sodio. También aumentar el consumo de potasio (abundante en frutas y vegetales).

En caso de competiciones en tiempo caluroso es preciso aclimatarse con anterioridad a las condiones climáticas (entreno, etc.), lo que reduce las pérdidas por sudor.

Durante el Ultra permanecer tranquilo (dismunye la sudoración), vestir ropa adecuada, mantener mojada la camiseta y la gorra. Y sobre todo tomar bebidas electrolíticas o bien sal. Ésta la podemos ingerir con alimentos salados (patatas chips, cacahuetes), en forma de tabletas o simplemente con sal común).

Aparte necesitamos beber sin esperar a que la sed aparezca, porque los mecanismos de defensa del organismo aparecen cuando ya es demasiado tarde. En resumen todo se reduce al adagio: 'Comer antes de tener hambre, beber antes de tener sed'.



Estrategia de carrera


La clave para finalizar un Ultra es recordar que tenemos todo el día por delante, asi que ¿Porqué tener prisa?. Muchas carreras se arruinan más por impaciencia en los primeros 30 kilómetros que por falta de entreno en los 30 últimos. Hay que olvidar la manera en la que corremos un maratón, es decir con tiempos de paso que debemos mantener. Nuestra única idea debe ser finalizar. No debemos seguir en los primeros compases de la prueba a corredores que van más rápidos, aunque los podamos seguir, porque ello nos perjudicaría más adelante.

Fijarse sólo en acabar es más importante de lo que parece, pués así nos olvidamos de cuan rápidos vamos. Debemos correr o marchar de la manera más relajada posible, mirando el reloj únicamente para clacular cuando debemos caminar o cuando beber.

Puede parecer extraño empezar a caminar a sólo pocos minutos de iniciada la prueba, pero luego lo agradeceremos. Sólo un par de minutos de caminar puede hacer que nuestra musculatura resista mucho más tiempo de lo que lo hubiera hecho en caso de no hacerlo.

No es importante la frecuencia de las pausas. De todas formas a lo largo de la prueba podemos variarla según las circunstancias. Lo importante es caminar a menudo y desde el principio. Si hacemos pausas, seguro que en los kilómetros finales de la prueba empezaremos a pasar a otros participantes menos prudentes y que se encuentran agotados.

El único lugar donde no debemos perder tiempo es en los avituallamientos, Sólo debemos permanecer ahí lo suficiente para tomar el líquido o el sólido que necesitemos. Si nos sentamos, rellenamos el bidón, nos ajustamos los cordones y descansamos unos instantes, pueden pasar sin darnos cuenta 10 minutos, que multiplicados por el número de paradas que efectuamos representan casi dos horas perdidas. Además, el levantarnos puede ser dificultoso si nos hemos enfriado excesivamente. Por lo tanto, en los controles beberemos lo que precisemos, tomaremos el alimento sólido necesario y nos lo comeremos andando.

Conclusión

Os dejo este fárrafo sacado del libro "Born To Run" , en el cual Eric le dice esto al autor del libro justo antes de comenzar una carrera de 50 millas:

"-Mira, tengo malas noticias. No vas a ganar. Sin importar lo que hagas, vas a estar ahí fuera todo el día. Así que lo mejor será que te relajes, te tomes tu tiempo y lo disfrutes. Quedate con esto en la cabeza: si sientes que requiere demasiado esfuerzo, es que estas esforzándote más de la cuenta.-"

Creo que no hacen falta mas explicaciones, sal a correr con una sonrisa y regresa con ella, si no es así, toda nuestra pasión por correr no tiene sentido. Suerte!!

Fuentes:
Adaptaciones de escritos de : Peter Gagarin, Bill Johnson y John Medinguer, entre otros, colgados por Santiago Seguí en la web "Ultrawalking & Ultramarathon"
La selección de los temas y la conclusión corren de mi cuenta.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Christopher McDougall y el retorno a los origenes.


A pocas páginas de acabar de leer el mejor libro que ha pasado por mis manos en mucho tiempo, "Nacidos para correr" de Christopher McDougall, dejo esta entrevista publicada en el diario ABC, en la que se muestra una pizca del tesoro que esconde McDougall en las páginas de su libro. De momento solo quiero recomendar, a cualquiera que visite este blog, que lea el libro, no se arrepentirá.

Entrevista a Christopher McDougall:

Buscando un modo de correr sin que le doliera nada, el periodista Christopher McDougall (Filadelfia, 1962) se topó con la increíble tribu de los tarahumaras, habitantes de las escarpadas y recónditas Barracas del Cobre, en México: corren cientos de kilómetros sin descanso ni dolor; no conocen el cáncer, ni la diabetes, ni las peleas. Encontró también estudios de la universidades de Harvard y Newcastle (Australia), entre otras, que le decían que lo que debía hacer era correr descalzo. Y también aprendió que el homo erectus triunfó en la guerra evolutiva precisamente por su capacidad para correr largas distancias, lo que le permitía acabar con las presas por el refinado método de perseguirlas pacientemente hasta agotarlas. «Y todo lo demás se deriva de esa capacidad», dice.




—Pero ahora que no cazamos, ya no lo necesitamos más. ¿O sí?


—No como medio de transporte. Pero mire lo que nos pasa: sufrimos nuevas enfermedades, como la diabetes, el colesterol, las depresiones, el cáncer. Sin embargo, los grupos de personas que todavía corren, como los tarahumara, no tienen ninguno de estos problemas. Así que quizá sea una paradoja moderna: no necesitamos correr, pero realmente lo necesitamos.

—¿Correr nos salvaría de eso?

—En el zoo, los tigres o los pandas, alejados de su ambiente natural, sufren problemas de alimentación, de ánimo, reproductivos. Si se aparta a un animal de sus habilidades naturales, se empieza a descomponer. Y eso es lo que nos pasa a nosotros.

—¿Las ciudades son nuestro zoo?

—Si coge un pájaro y lo mete en una jaula, donde no puede volar, ¿qué sucede? Empiezan a caérsele las plumas, se pone triste. A mí también me pasa: si no puedo salir a jugar, me pongo mustio y se me caen las plumas.

—Hay mucha gente a la que lo que no le gusta es correr.


—Yo era así. Odiaba correr. Y siempre me lesionaba. Es difícil encontrar un niño al que no le guste correr. Si a mi hija de 7 años le pido que me traiga algo, viene corriendo. Le encanta.

—¿Qué pasa luego?

—En algún momento de nuestra vida, correr deja de ser divertido y se convierte en un castigo. Nos obligan a estar sentados todo el día. Y cuando hacemos ejercicio está organizado y controlado, y es competitivo. Ya no es juego, sino trabajo.

—En el libro cuenta que también ha visto felicidad en el sufrimiento, en el de los ultramaratonianos, por ejemplo.

—Pero es al revés: no es que encuentren la felicidad en el dolor; es que si no fuera divertido no podrían correr esas distancias. Quienes son capaces correr estas distancias tan largas, se relajan, levantan la cabeza, miran el paisaje, respiran aire fresco. Es algo placentero.

—Suena bastante mejor que la cinta de gimnasio.

—Estuve en Boston este invierno para conocer al doctor Lieberman, de Harvard. Antes de ir a su laboratorio, salimos a correr juntos. Había caído una nevada increíble y hacía mucho frío, pero nos lo estábamos pasando bien: haciendo bolas de nieve, deslizándonos... Entonces pasamos al lado de un gimnasio enorme con una cristalera, y todo el mundo nos miraba. Era exactamente como estar en el zoo: nosotros estábamos fuera jugando y toda esa gente, encerrada en el gimnasio.

—Una de las cosas que le contó Lieberman es que las zapatillas son la causa de muchas lesiones. Usted escribe que Nike lo sabe hace tiempo. ¿Lo saben también otras marcas?


—Mantienen un silencio absoluto y guardan en secreto todas las investigaciones que han realizado en los últimos 30 años. Nadie sabe qué saben ni cuándo lo han sabido. Voy a darles el beneficio de la duda y decir que pensaban que estaban haciendo productos que creían que iban a ayudar.

—¿No es así?


—No hay ninguna prueba de que las zapatillas ayuden algo. Pero existen bastantes de que provocan daños. Y cuando los estudios empezaron a decir que provocaban lesiones, los fabricantes parece que no hicieron nada.



—¿Deberíamos correr descalzos?


—Bill Rodgers, un gran maratoniano (triunfó a finales de la década de 1970) que además tiene una tienda de zapatillas, dice: «La mejor zapatilla para ti es aquella que permite al pie hacer lo que quiere hacer».

—¿Usted corre descalzo?

—Intento hacerlo descalzo siempre que puedo. Si voy por un sitio con piedras o gravilla, me pongo zapatillas, pero trato de que sean lo más finas y ligeras posible.

—¿Han mejorado así sus lesiones?

—Desde que empecé a correr descalzo hace unos años, no he vuelto a perderme un día por culpa de una lesión.

—¿Sólo con eso?

—Sucede otra cosa. Antes, si me proponía correr cinco millas, corría cinco millas como fuera. Incluso si me sentía fatal o me dolían las piernas. Ahora, si no me siento bien, me paro y me voy a casa. Los niños juegan hasta que dejan de divertirse.

—Últimamente ha viajado mucho. ¿Cuál es su sitio preferido para correr?

—Es curioso. Es cierto que en los últimos tres o cuatro años he tenido la oportunidad de correr en sitios fantásticos: California, México, Arizona, África, Portugal... Pero mi sitio favorito para correr son los alrededores de mi casa. Y tengo la impresión de que casi todo el mundo diría lo mismo. Aunque mi segundo sitio favorito es la Casa de Campo de Madrid, donde viví hace unos 20 años [trabajando para la agencia AP].http://www.blogger.com/img/blank.gif

—¿Por qué cree que se prefiere un sitio tan conocido?


—Es un instinto que tiene todo el mundo: nos gusta el sitio en el que hemos crecido. Creo que a todos nos gusta jugar en nuestro patio.

—¿Correr es como viajar, que se hace para regresar a casa?

Sí, como al explorar. Nadie quiere hacerlo si no tiene un hogar al que volver. Como los niños. Todos quieren explorar el barrio, pero siempre terminan volviendo a casa.





Fuente: www.ABC.es

jueves, 15 de septiembre de 2011

Entrevista a Anton Krupicka


Sólo hace falta ver una imagen de Anton Krupicka para darse cuenta de que no es un corredor normal. Suele correr sin camiseta ni mochila, lo que unido a su pelo largo y poblada barba, lo convierte en uno de los corredores más fácilmente reconocibles.

Pero lo que muchos expertos destacan de Anton es su filosofía deportiva, buscando en el deporte una conexión más íntima con la naturaleza, una relación que mantiene desde que nació en una granja familiar en la Nebraska rural. Cómo él mismo predica, el trail running es “un contacto con la naturaleza para poder apreciarla más en profundidad en términos de aventura, desafío, inspiración y crecimiento personal”.

¿Cuándo comenzó tu pasión por las carreras de montaña?
Mi amor por los espacios exteriores comenzó como consecuencia de crecer en la parte más rural de Nebraska, en la granja de mi familia. Vivíamos en un estilo de autoabastecimiento y muy en contacto con la naturaleza. Todo lo que hacíamos estaba relacionado con la naturaleza y de ahí viene mi compromiso con el medio ambiente. Esto se reforzó con los campamentos de verano a los que iba, en los que recorríamos montañas, desiertos y costas. El hecho de vivir en una zona rural, hizo que siempre fuera un corredor de montaña, ya que siempre estaba corriendo por las colinas y los pastos cercanos a mi casa.

¿Qué es lo que te hace salir de casa cada mañana para correr tantos kilómetros?
Las montañas en sí son mi gran fuente de inspiración. Nada me satisface más que la sensación de correr a través de un paisaje natural. También me inspiran aquellas personas que aprecian la naturaleza e interactúan con ella en el modo correcto y persiguen un cierto crecimiento personal a través de ello. Me refiero a personas como Reinhold Messner, Ueli Steck, y Steve House, pero también personas anónimas que tratan a la naturaleza con sinceridad y pureza.

"El hecho de vivir en una zona rural, hizo que siempre fuera un corredor de montaña, ya que siempre estaba corriendo por las colinas y los pastos cercanos a mi casa."

Sueles decir que te gusta correr sólo con el material más esencial ¿Ha sido siempre así?
No creo ni que lo haya elegido ni que lo haya descubierto. Correr con lo mínimo es la única forma en la que correr tiene sentido para mí. Cuando comencé, ni siquiera me llevaba una botella de agua porque no me gustaba ese sobrepeso. Lo de correr sin camiseta sólo lo hago si tengo calor. Cuando comencé a competir, simplemente seguí con ese concepto de poco material que, por otra parte, siempre me ha parecido el más lógico.

En los últimos años te hemos podido ver en carreras más largas, de hasta 100 millas. ¿Cómo ha sido dar ese paso?
Para mí, las carreras de 100 millas tratan sobre simplicidad, resolución de problemas, perseverancia e incluso algo de terquedad. Por supuesto que es necesario estar en buena forma, pero yo creo que es muy importante escuchar lo que mi cuerpo me dice. Luego, en las primeras 60 millas, lo importante es no cometer ningún error estúpido, como no hidratarse o llevar un ritmo inadecuado; en el resto del recorrido, hay que ser algo testarudo y estar dispuesto a seguir tirando, incluso si es necesario rebajar tus objetivos.


"Me inspiran aquellas personas que aprecian la naturaleza e interactúan con ella en el modo correcto y persiguen un cierto crecimiento personal a través de ello."

En estas carreras, es necesario aceptar las duras circunstancias que te esperan y ser capaz de seguir luchando para superar todos estos problemas que surgen. Mi carrera perfecta es aquella en la que soy capaz de resolver todos aquellos contratiempos que, tarde o temprano, aparecen en unas “100 millas”.

¿Cambias tu estilo de correr cuando compites contra otros corredores de élite o simplemente sigues las mismas directrices?
Mi filosofía no cambia en las competiciones de élite, sobre todo porque no compito muy a menudo. Eso sí, cuando lo hago, me gusta que sea una carrera en la que compitan los mejores corredores. No concibo competir si no doy todo lo que tengo dentro, así que no concibo una carrera como un entrenamiento. De todas formas, me gusta estar con confianza en la línea de salida gracias a mi entrenamiento y a mi habilidad como corredor. La confianza en uno mismo es muy importante en las carreras y tenerla marca la diferencia en cualquier deporte. Sin esa confianza, no vería posible competir en ninguna carrera.

¿Cómo compaginas los entrenamientos con el descanso necesario para el cuerpo?

Normalmente escucho lo que mi cuerpo me dice e intento saber qué es lo que mi cuerpo puede o no puede hacer en cada momento. Creo que mucha gente trata de correr muy rápido cada día. Mucho de mi entrenamiento lo realizo a ritmos bajos y, si me siento muy cansado, no me importa subir la montaña andando. Por otro lado, si siento mi cuerpo fuerte, dejo que vuele en algunos entrenamientos.

"Mi carrera perfecta es aquella en la que soy capaz de resolver todos aquellos contratiempos que, tarde o temprano, aparecen en unas “100 millas”."

En muchas fotos sales corriendo sin mochila de líquidos. ¿Cómo te mantienes hidratado?
La verdad es que suelo acabar de correr algo deshidratado, pero no veo la montaña como un lugar para estar lo más cómodo posible todo el tiempo. Si quisiera eso, me quedaría tumbado en el sofá. La mayoría de veces suelo correr con unas zapatillas y un pantalón, ya que no me gusta cargar con material, sino que me gusta que haya lo menos posible entre la montaña y yo. Además, me gusta esa sensación de acabar mi entrenamiento un poco agotado; por ello, no me importa acabar algo deshidratado tras mis dos o tres horas de entrenamiento.

¿Y en carreras más largas qué sistema utilizas?

Suelo llevar una botella en la mano y unos 10 geles en el pantalón, lo cual es suficiente para una carrera larga. La botella que llevo suele ser pequeña y la voy rellenando en los ríos que me encuentro por el camino. Si la carrera va a ser muy larga o la temperatura es muy alta, entonces llevo dos botellas o bebo mucho antes de comenzar la carrera. Como cualquier corredor, bebo y como durante las carreras, simplemente, lo hago un poco por debajo de la media.



"La confianza en uno mismo es muy importante en las carreras y tenerla marca la diferencia en cualquier deporte. Sin esa confianza, no vería posible competir en ninguna carrera."

¿Qué carrera te gustaría competir y ganar?

Sin duda el Ultra Trail Mont Blanc. Es una carrera bastante joven, pero está en Los Alpes y es de las pocas carreras que han logrado tener atención en los Estados Unidos. Tiene uno de los mejores recorridos y los aficionados son excepcionales. Además, atrae a los mejores corredores del mundo y, en mi opinión, es el Campeonato del Mundo oficioso.

Para terminar, ¿qué les dirías a los jóvenes que quieran comenzar a correr por montaña?
Lo primero es que, si quieren mejorar, deben ser muy consistentes en sus entrenamientos diarios. Desarrollando una rutina, ésta se convierte en hábito y entonces correr es algo de lo que es difícil prescindir, y a mí eso me parece algo muy positivo. Lo segundo es que vea el trail running como algo más que un deporte, como un contacto con la naturaleza para poder apreciarla más en profundidad en términos de aventura, desafío, inspiración y crecimiento personal.

Fuente Desnivel.com

sábado, 3 de septiembre de 2011

Inventando las carreras de 100 millas


Hace tres o cuatro meses, encontré en internet la crónica de Gordy Ainsleigh sobre aquel histórico día en que corrió 100 millas en una prueba organizada para jinetes y caballos. La Tevis Cup, era su prueba de resistencia a caballo favorita, pero ese año su caballo estaba lesionado, y para no perderse la aventura decidió participar solo con la ayuda de sus piernas. Con el boom del "footing" de los años setenta en Estados Unidos, mucha gente se tiró a la calle a correr como locos, formando grupos de amigos, clubs, asociaciones, y dando origen a gran cantidad de carreras populares y maratones en casi todas las grandes ciudades. Gordy ya había corrido algún maratón, y utilizaba la carrera a pié como entrenamiento para estar en forma para sus largas competiciones a caballo. Así que, ni corto ni perezoso, con la ilusión de volver a ver a sus amigos jinetes de todos los años en la Tevis Cup, decidió intentar completar el recorrido junto a los caballos. El resto es historia.

Mi pega era que el texto estaba en ingles, y los traductores automáticos son una chapuza, ya que no son capaces de dar forma a ciertas expresiones o jerga que usamos los corredores. Así que, a ratos, he ido traduciendo y dando forma al texto original, moldeando a mi estilo y recortando algunos parrafos carentes de interes, bajo mi punto de vista. Espero que os guste el resultado.

INVENTANDO LAS CARRERAS DE 100 MILLAS
Por Gordy Ainsleigh

Hay momentos decisivos en la vida de una persona, cuando se debe decidir entre ser sensible y hacer cosas razonables o embarcarse en un peligroso viaje a través de una niebla de incertidumbres e incógnitas ,mas atractivo, pero donde no podemos conocer su potencial riesgo. Frente a esta situación, elegimos nuestra respuesta, ya sea volver atrás o seguir adelante.

Los que deciden adentrarse en la niebla, a menudo llegan a ocultas orillas y participan en grandes aventuras, llegando incluso a hacerse famosos por ello.
Para mí, la tarde del 3 de agosto de 1974, fue uno de esos momentos decisivos.

Un mal comienzo

Como suele ocurrir con los acontecimientos que marcan la vida de una persona, el día comenzó de la manera mas sencilla. Diez minutos antes de las 5 de la madrugada, hora de salida de la principal competición de resistencia a caballo del mundo, las Wetern States 100 millas en 24h cabalgando, me acerqué a Betty Veal, la secretaria del jefe de veterinarios, y a Ralph y Betty Dever, que ultimaban los preparativos para la salida del gran evento.

-“Bueno, creo que es hora de que salga “, les dije.
-“Buena suerte Gordy”, contestaron ellos.

Y entonces, desparecí en la oscuridad, antes de que amaneciera, un jinete sin caballo, pero con una dosis de talento para correr y algo de experiencia. Inactivo durante un año por culpa de la cojera de mi caballo, pero dispuesto a disfrutar de un día y una noche de aventuras junto a mis compañeros jinetes de otras ediciones.

Los entrenamientos junto a Jim Larimer ,para su participación en la Levi´s Ride & Tie, carrera a caballo que ya habíamos ganado anteriormente, me habían dejado en excelentes condiciones para participar en una carrera a pié de 50 km. Sobre esa base, hice un entrenamiento específico para correr junto a los caballos en la Western States. Seguí con mis entrenamientos regulares, pero también corría desde Michigan Bluff hasta Auburn ( 70km de terreno plagado de colinas) cada 9 o 10 días.

Amaneció el día 3 de Agosto, y conforme avanzaba la mañana , compartía los senderos con mi gente favorita y sus extraordinarias bestias. Corría con vigor, a menudo compitiendo con los caballos, sintiéndome feliz de estar vivo y de formar parte de aquello (aunque sin caballo), sobre todo después de tener que retirarme el año pasado en Robinson Flat (milla 30) por lesión de mi caballo.

Pronto en problemas

No es una sorpresa que al mediodía estuviera cansado y deshidratado. Pero aún tenía mucha aventura por delante, subiendo para salir de Deep Canyon, atravesando los montes hacia Dusty Corners (milla 40) y Last Chance (milla 43).
El intenso calor siempre ha sido nuestro compañero en esta carrera, cada fin de semana de Luna llena de finales de Julio o principios de Agosto. Esta tarde en particular el termómetro marcaba 42º C.

En esta parte del camino, despues de Deep Canyon, donde hoy día corre el viento entre pinos enormes, esa tarde el sol lanzaba su radiación sobre la tierra, que al calentarse desprendía un tremendo calor que contagiaba al aire. Aquel día, a consecuencia de un incendio reciente, la vegetación consistía en algunos pequeños arbustos.

Ya sea por la cocción de mi cuerpo, la de mi cerebro, o por ambas, cada paso parecía ser el último, no lograba enfocar mi mirada en el camino polvoriento. Desesperado, revisé mi estado físico. Mi energía se había ido deteriorando progresivamente, quizas había sido demasiado engreido, pegando el salto desde mi humilde preparación para un maratón hasta este desafío sin precedentes.

Una decisión sencilla

Teniendo en cuenta lo mal que me sentía, y mi ritmo lento, tuve que hacerme la gran pregunta: ¿Había algúna posibilidad de que yo pudiera recorrer los 93km que me separaban aún de Auburn, antes de que se cumpliera el plazo de 24 horas ? Teniendo en cuenta mi bajada de forma en los últimos 30km la respuesta era: no hay manera!
Ni siquiera veía posible llegar a Michigan Bluff, la milla 55 de carrera.
Entonces ¿que debía hacer? ¿abandonar? mi mente gritaba "no puedo abandonar!", la idea de retirarme me aterraba, así que solo me quedaba otra pregunta ¿que podía hacer? y la respuesta brotó del fondo de mi alma, aún podía poner un pié delante del otro ¿no? , por una vez la respuesta fué positiva, SI!!

Este fué el momento decisivo, el que marcó lo que era el antes, y lo que despues cambió para siempre. Y como suele ser tantas veces en la vida, fué un instante simple. La decisión se formó en mi mente y yo hice un compromiso firme, poner un pié delante de otro hasta no poder mas. No hacía falta ser un genio, solo bastaba con comprometerme conmigo mismo, y hacerlo de manera completa y total.

Hoy en día, desde nuestro conocimiento, podríamos catalogar mi decisión de casi-suicidio. Hoy en día, cualquier médico o director de carrera, me habría impedido continuar, pero hay que pensar que aquello era un experimento, y que no sabíamos claramente donde me metía. Y ademas, yo tenía 27 años y me creía inmortal!!

Conoce el miedo

Una vez tomada la decisión de continuar, lo único que hace falta es que la providencia te deje tener exito. Pero antes de que la providencia me echara una mano, tenía un obstáculo de 600 metros de profundidad en el interior de un cañon.
A medida que corría hacia el largo puente colgante que atraviesa el American River, veía a un grupo de jinetes luchando deseperadamente en el agua con un caballo gris que yacía derrumbado sin fuerzas. Así que decidí dar un giro y bajar ,por un empinado sendero ,a ayudar a arrastrar al caballo fuera del agua. Mi cuerpo seguía fallando, y mis piernas sufrian espasmos. Conseguimos sacar al caballo, y me dí media vuelta para subir hasta el puente y arrastrarme de nuevo por los caminos en dirección a Devil´s Thumb, "El pulgar del Diablo".

Mas tarde me enteré de que el caballo gris, a pesar de nuestro esfuerzo y el de los veterinarios, acabó muriendo en el fondo del cañon.

Mi mente no dejaba de pensar en el caballo gris, y en su fatal desenlace. Si los caballos estaban muriendo a causa del calor y del esfuerzo, ¿que podría hacer un ser humano mucho menos adaptado geneticamente para estas situaciones?

Reuniendome con mis angeles

Muy asustado y delirando un poco, me tambaleaba hacia Devil´s Thumb, habiendo decidido que me retiraría antes que acabar como aquel caballo gris en el fondo del cañon. Pero mi destino ya se había decidido, y llegando al "Pulgar del Diablo" me encontré con mis angeles.
Diane Marquard y Paige Harper, dos de mis mas firmes y experimentados amigos entre los jinetes de resistencia, me esperaban para darme la bienvenida en ese control, despues de que sus caballos se lastimaran y decidieran abandonar en ese punto, o al menos ese era el pretexto.

Paige murió unos años mas tarde, así que nunca hemos sido capaces de saber su opinión sobre todo esto. Pero para Diane y para mí, parece claro que yo fuí puesto en la tierra con una misión: marcar la huella del ultrafondo a pie, para que un monton de bichos raros no sean condenados a vivir deacuerdo a las aberraciones del ser humano, respirando el humo de los coches al mismo tiempo.
Y está tambien claro que Diane y Page fueron puestos aquella tarde en Devil´s Thumb para calmar mi espiritu doliente, para espantar mis miedos, para darme de comer tabletas de sal, para sentirme querido, para dar un masaje a mis maltrechas piernas, para renovar mi interes por los vigores de la vida, y para enviarme de nuevo a mi camino, feliz por hacer lo que estaba haciendo, feliz por estar tan humanamente vivo. Ellos fueron mis angeles.

Un "paseo por el parque"

Despues de aquella reunión revitalizante, la segunda mitad de carrera es lo que hoy todos conocemos en la Wetern States 100 como el "paseo por el parque". Aunque aún me quedan algunas buenas historias por revivir.

Cow Mountain Clyde, un tipo alegre y de gran talento, que entrenaba corriendo en zonas dificiles, y se hidrataba con bastante cerveza, se ofreció a correr junto a mí desde Michigan Bluff hasta los rapidos de Rucky Chuky, donde nos encontraríamos con mi novia.

Ella decidió no dormir conmigo en la zona de salida en Squaw Valley, y por el contrario se fué con unos amigos a Auburn a las carreras el viernes por la noche.
Me había sorprendido que ella no quisiera estar junto a mi en la oscuridad de la salida del evento mas importante de mi vida, pero supongo que ella pensó que era un momento que debería disfrutar yo solo (ella me dejó al poco tiempo por otro tipo que no era capaz de ver mas allá de su nariz).

Clyde muerde el polvo

Clyde comenzó a quedarse atrás cuando llevabamos cerca de dos tercios del camino hasta la parte superior del otro lado de la barranca, en dirección a las colinas. Cuando llegamos a Hecho Hills, la milla 82 ( km 132), entramos en el control y cada uno se fué para un lado para ser atendidos por los voluntarios. Cuando estaba listo para continuar grité buscando a Clyde, y cual fué mi sorpresa al verlo sujetado por dos hombres para impedir que cayera al suelo agotado. Clyde seguía sonriendo y gritando, como siempre, "¡ eres increible Gordy ! ¡ A por ello ! lamento decir que no podré acompañarte el resto del camino, Dios! si hubiera sabido que era tan duro habría descansado mas ".
Un gran corredor reducido a un invalido en tan solo 20 millas.

Destinos redirigidos

A partir de este punto acompañé a un caballo cuyo jinete era una hermosa mujer, a la que traté de impresionar el resto del camino hasta Auburn. Al fin y al cabo, que necesitaba una mujer cuya idea de una noche romantica era una competición de resistencia a caballo.
Muchos destinos fueron redirigidos ese caluroso dia de agosto de 1974. Por un lado estaba obsesionado con la imagen de aquel caballo gris muerto. Así que hablé con el director de carrera para que al año siguiente me dejara en el control de Last Chance y así poder descalificar a cualquier caballo que no tuviera aspecto de poder llegar en buenas condiciones a Devil´s Thumb.
Mucho a cambiado en el recorrido desde entonces, con zonas mas dificiles, pero tambien con otras mas faciles a las de aquel año.
Hoy los corredores se quejan del calor, tratan de mantener sus camisetas mojadas, ponen hielo en sus pañuelos. En aquellos comienzos nuestra temperatura corporal era extremadamente alta, y nuestro contenido de agua corporal increiblemente bajo, y ese sufrimiento era parte de la diversión.
Me duele ver a los corredores modernos perdiendo toda esa diversión que teníamos en los viejos tiempos. Pero aún queda esperanza, aún en la era moderna, y seguiremos esperando a esas noches de junio en la Sierra Nevada y al sufrimiento de esos epicos dias de 41ºC. Ah!......los viejos tiempos.



jueves, 1 de septiembre de 2011

UTMB 2011: video resumen en Eurosport

Video espectacular producido por Eurosport.