sábado, 4 de febrero de 2017

CORRER ES DE COBARDES



Correr es de cobardes, no hay duda. Te lo repiten una y otra vez, casi te lo escupen en la cara. La frase salta de sus bocas como un resorte, como algo automático, como un acto involuntario.
Podrían decir "huir es de cobardes", pero entonces perderían el recurso de llamarte cobarde por el mero hecho de correr.

Te llama cobarde un señor que practica el valeroso arte de sentarse a ver fútbol en la tele. Su actividad es frenética, mientras observa a unos veinteañeros engreidos jugar a la pelota, el se deshace en insultos y aspavientos. Le sube el pulso cuando su estrella es pateada con maldad por un contrario, y cuando el acto es a la inversa, lo disfruta y acompaña con un "más fuerte le tenía que haber dado".
Levantarse del sillón le cuesta encadenar una secuencia de dos tiempos, pero el esfuerzo merece la pena, todo con tal de ir a recochinearle al vecino un "hemos ganado", como si hubiese aportado algo a la victoria.

Te llama cobarde un señor que practica el valeroso arte de la caza. Apostado y camuflado en su sillita, espera a cualquier víctima que se ofrezca a pasar por allí. En un acto de indiscutible valor, disparará con su rifle de precisión al desafortunado animal. Si no acierta, culpará al viento o a un ruido provocado por su camarada, y si logra abatir a la pieza, se pavoneará como si de un gran guerrero se tratase.



Te llama cobarde un señor que disfruta con el arte taurino. El tipo entiende de toros, y es muy crítico y purista. No se trata de matar a un animal tras la tortura, se trata de hacerlo con arte, y solo el sabe cuando se ha hecho bien. El "matador", profesional de matar como su nombre indica, es un señor que entrena a diario para esquivar y ser certero en el daño, pero que puede no hacerlo al gusto del señor entendido. El animal, un monstruo perverso equipado con cuernos, merece ser encerrado en el recinto,ya que ha nacido para ese noble fin. Un equipo de profesionales le van a punzar, lancear, humillar y acuchillar hasta que muera, en uno de los mayores actos de valor que ha diseñado la maquinaria del entretenimiento........y como es una tradición, se respeta y punto.



Te llaman cobarde los amigotes del bar. Ellos tienen valor de sobra, correrían, pero habiendo coches no tiene sentido. A correr no, pero te retan a lo que sea.....a lo que sea, pero que no canse. A andar, a eso si, un día de estos se van contigo a ver si les aguantas caminando.......un día de estos, ahora no, que esta semana están muy liados. A ellos no eres capaz de aguantarles a chupitos, o a entrarle a las tías, porque para eso hacen falta huevos, y tu no eres más que un cobarde.

En un mundo plagado de tipos duros, no tiene cabida un esmirriado con sus mallitas, sudando como un iluso, sin un motivo de peso, sin una causa convincente.

Vuelve a salir en las noticias el bombazo, alguien ha muerto mientras corría. La masa se sonríe, se autoafirma, se afianza en su estatus de sedentaria, o de simple "odia-corredores".
Cobardes destinados a morir mientras corren, eso es lo que somos. El resto morirá de lo que sea, pero con la cabeza muy alta, respaldados por su conducta valerosa, y su inteligencia superior.

Correr es de cobardes, leer es de peleles, trabajar es de pobres, estudiar es de pardillos, soñar es de ilusos.......Lo siento, pero es lo que te queda por escuchar cientos de veces, es lo que te llevas por vivir en una sociedad en la que te han colocado el cartel de bicho raro.

 Por mi parte, ya son catorce años haciendo el cobarde, y de momento no pienso dejar de hacerlo. (Dejo el cutre-vídeo que hice cuando llevaba diez años de cobardía)

 

4 comentarios:

azarias trailruning dijo...

Me encanta ser cobarde y cada día mas............
Tu cutre vídeo contiene un mensaje MUY IMPORTANTE, todos los cobardes somos MUY FELICES con lo que hacemos.

SIGUE SIENDO COBARDE Y ESCRIBIENDO ASÍ DE BIEN.

UN ABRAZO.

Lucecita dijo...

Mientras mis piernas me dejen, seguiré siendo una cobarde, es una de las cosas que me hacen más feliz.
Y tú, como ya te han dicho, sigue escribiendo así de bien para seguir haciéndonos disfrutar.
Besazo!

Javier G. Martín dijo...

Un año amigo, casi 365 días siendo "valiente" por culpa de mi rodilla, esa que irremediablemente tendrá que visitar el quirófano. Un año siendo un valiente a la fuerza, pero volveré a ser cobarde no tengo la más mínima duda de ello, aunque tenga que esperar otro año más. No cambio esa "valentía" por mis trotes por mi querida y añorada montaña. Sí, yo también Soy cobarde y lo seré siempre, por que los cobardes que corremos no se hacen... NACEN...
un fuerte abrazo Livan

Livan dijo...

Mucho ánimo Javier. Verse forzado a parar es frustrante, y nadie, excepto otro "cobarde", sabe lo mal que se pasa, y la envidia sana que se siente al ver a los demás disfrutando del correr. Espero y deseo que regreses pronto. Mucha fuerza.

Lucecita y Azarias, muchas gracias y un besote.