Mostrando entradas con la etiqueta ultramaratón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ultramaratón. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de mayo de 2015

Miles de zancadas siempre acaban en dolor



Se acabó el estado de trance, la sonrisa en el rostro, la agradable charla con el otro. Hace unos minutos que apareció, quizás con aviso previo, o de manera súbita, quizás de menos a mas, o de un repentino latigazo. Miles de zancadas siempre acaban en dolor.

Amar duele. Correr duele. Amar correr te condena al dolor. Como ese invitado a la fiesta que se pasa la velada apartado en un rincón, pasando desapercibido durante toda la noche, y que acaba metiendo la pata, cuando ya nadie se acordaba de el.

De manera inconsciente tratamos de evitarlo. Al comprar tus zapatillas siempre piensas en dolor. Al comprar tu vestimenta, tu mochila, tu chaqueta impermeable..........el dolor está presente, inherente, ya sea como lo opuesto a la comodidad, o como la escasez  de protección.

Entrenar no es mas que evitar el dolor. Llegar mas lejos, mas rápido, mas tiempo......retardando la aparición del dolor.........un dolor que siempre llega.

Todo gesto repetitivo acaba en dolor, por desgaste, inflamación, aumento de temperatura, fricción, perdida de lubricación, rotura, consumo de recursos energéticos, tensión......Miles de zancadas siempre acaban en dolor.



Hace rato que ya no disfrutas. Tu ritmo ha bajado considerablemente. El contenido de tu estómago ha subido hasta tu boca un par de veces.
Tus piernas pesan, tus pies arden, y ya has tropezado tres veces.
Sientes un profundo pinchazo en la espalda que te hace inclinarte y correr arqueado.
Se acabó la poesía, la banda sonora, la belleza del entorno. Ya solo queda el animal herido, la piltrafa en movimiento, una sombra de ti jodida hasta los huesos.

El dolor no es silencioso. Suena el arrastre de tus zapatillas. Suena tu respiración forzada. Suenan tus airadas maldiciones. Suena tu patada a esa piedra, y el adiós a otra uña. Suena tu arcada al borde del camino.
Miles de zancadas siempre acaban en dolor.

Una explosión de líquido en el calcetín, proveniente de una ampolla. Una serie de repetidos calambres. Un musculo atormentado por siniestros espasmos. Un doloroso escozor en el tracto urinario. Una lanzada en el costado asestada por los gases.
Vives en la "milla verde", en el corredor de la muerte, esperando tu fatídico destino, que no es otro que el dolor.



Crees haber escapado indemne, ya has parado de correr, y el dolor no ha aparecido.
Tu temperatura corporal desciende, tu sudor se enfría, tu barbilla tiembla, tu anatomía se agita sin control.
El agua de la ducha descubre rozaduras que ignorabas, y lo hace en forma de escozor. Tratas de frotar la suciedad de tus tobillos, pero no consigues llegar. Miles de roturas en las fibras musculares de tus cuadriceps, suponen un calvario a la hora de salir de la bañera.
Tu cuello, achicharrado por el Sol, roza dolorosamente con la funda de la almohada.
Tumbado en la cama, sientes los latidos del corazón en las piernas, sientes como arden, sientes punzadas de dolor, y no consigues conciliar el sueño.....en toda la noche.

Miles de zancadas siempre acaban en dolor, lo sabes bien, pero acudes a su encuentro.

domingo, 15 de septiembre de 2013

FAT DOG ULTRA TRAIL 120 MILES



 
Fernando González Fernandez (o también conocido como Fer "Californiagym" en los foros), es uno de esos locos inquietos corremontes que conozco a través de  internet desde el año 2005. Ya por entonces habíamos coincidido, sin saberlo, en alguna prueba, como aquel pionero Trail de los Castillos de Ávila, o mi primer UTMB en 2006. Fer, atesora un extenso currículum ultra, que puede ser la envidia de cualquiera. Pero lo que mas llama la atención es su pasión por Picos de Europa, y esa cantidad de horas que pasa cabalgando sus montañas a pie, en MTB o sobre sus skis.
Hace unos días, Fernando participaba en la Fat Dog Ultra Trail 120 millas, y nos ponía los dientes largos ,una y otra vez, colgando fotos impresionantes de su aventura por tierras canadienses. Así que le pedí que, si hacía una crónica sobre la carrera, me la pasara para poder colgarla en el blog, y no lo dudó un instante.
Dejo a continuación su relato, y le vuelvo a dar las gracias por compartirlo y la enhorabuena por su extraordinario resultado en la prueba.


Recién finalizada la prueba deportiva más grande de mi vida, EL TOR DES GEANTS, surgen preguntas sobre lo que hacer el año próximo… ¿Repetir en el TOR?
Seguro que no… lo que fui a buscar en esa carrera, lo encontré. Y me hizo FELIZ.
Escribiendo hoy esta crónica, justo un año después…
 Tal día como hoy llegaba pletórico a la meta en Courmayeur.
Tras ser GIGANTE en el TDG, nada vuelve a ser lo mismo.
En fin, volviendo a lo que nos toca. Una vez más nos planteamos cruzar el charco en busca de nuevas experiencias, esta vez soñamos con Canadá y sus magníficas MONTAÑAS ROCOSAS.
Me planteo, como proyecto personal, correr y hacer montaña en los cinco Parques Nacionales más bonitos del país.

- REVELSTOKE.
- GLACIER.
- YOHO.
- BANFF.
- JASPER.

Situados en los impresionantes estados de La Columbia Británica y Alberta.
A mitad de viaje participaría en una hermosa prueba, la “FAT DOG ULTRA TRAIL 120 MILES”, unos 200 Km de recorrido con casi 9000 metros de desnivel positivo, lo suficientemente larga para una vez más pasar unas cuantas horas en el planeta ULTRA y disfrutar…
Tras volar a Vancouver y realizar buenos entrenos por el Stanley Park, uno de los parques urbanos más grandes, salvajes y bonitos del mundo con ¡¡200 km de senderos!! Nos subimos a nuestro coche y emprendemos nuestro periplo.
PARQUE NACIONAL REVELSTOKE, poco conocido pero encantador, buena introducción a las “CANADIAN ROCKIES”, flora impresionante y bonitas montañas y lagos.
PARQUE NACIONAL GLACIER, también poco conocido y muy salvaje, donde respiramos la alta montaña ya en su plenitud, ascensiones ya más técnicas en un ambiente alpino repleto de glaciares.
PARQUE NACIONAL YOHO, estupenda zona, no me planteé rutas demasiado exigentes ya que el comienzo de la prueba era inminente…
Un par de días de coche rumbo al sur, con parada en las magníficas playas de los Lagos del Valle de Okanagan y su cálido clima semidesértico y llegamos al MANNING PROVINCIAL PARK lugar que acogerá el “meollo” de la FAT DOG.
Lo primero, más de uno se preguntará el porqué del nombre de esta carrera… (Perro gordo)
 Sencillo, por la zona discurre el Fat Dog Creek un riachuelo que le da el nombre a esta.


Llega la hora de la entrega de dorsales y los chicos de “Mountain Madness Trail Running”, los organizadores, me reciben como una gran familia.
Enseguida reconozco caras conocidas de las fotos vistas en la web de la prueba entre ellas a mi futuro amigo Hassan Lofti-Pur, SAM. Recordman y ganador del 2012. Un gran tipo, estupendo corredor pero aún mejor persona.
Las horas pasan rápido y toca despedirse de la familia ya que esa misma tarde nos subimos al autobús de la organización para en un trayecto de unos 100 km ir a dormir a Keremeos, un pueblecito con encanto del oeste americano, ya bastante cerca de la línea de salida del día siguiente.
Llueve a mares, acudo a la informal reunión informativa de la carrera y tras la cena paso buena noche en el motel. Tras unos cuantos días de camping, echaba de menos una buena cama.



Despierto y salgo a desayunar. Es el gran día. A las nueve control de material y de nuevo al autobús para llevarnos a la línea de salida en Cathedral Provincial Park a unos 20 km.
De camino veo un estupendo Oso Grizzli retozando en una pradera y a pocos metros de mí… FANTÁSTICO.
Ya en la línea de salida nos reunimos con un montón de corredores que ya habían viajado hasta allí por sus medios.
Hace buen tiempo y hay ganas de empezar, mientras estiramos charlo con los compañeros.
 3, 2, 1… ¡Haya vamos!
La salida se da desde un puente en el fondo del valle y nada más empezar ya tenemos por delante 1500 metros de desnivel positivo en duro ascenso, salgo entre los 20 primeros y me siento eufórico, corremos por unas zetas en las que adelanto por el medio a cuatro patas… jajaja
En lo alto ya estoy entre  los 10 primeros pero mi ritmo es el que llevaría para una carrera de no más de 40 km y aquí nos enfrentamos a 200…
Me estabilizo y me centro en la montaña, las subidas y bajadas se suceden, los avituallamientos son muy buenos y los voluntarios ejemplares.
Va pasando el día el terreno es más trabajoso de lo que pensaba, raíces, vegetación, zonas húmedas…

Cada poco rato toca hundir las zapatillas en el fango por lo que los pies van mojados todo el rato, incluso cruzamos un caudaloso río ayudados por cuerdas y con el agua por la cintura.
No me cambio en ningún momento ni siquiera de calcetines, total sería para volver a mojarlos al momento.
Corro unas horas con un compañero estadounidense, un tipo de gran fortaleza física, al llegar la noche me dice que se encuentra bien pero que mentalmente no puede seguir.


Extraño mundo este de las ULTRAS en el que hay que combinar un gran poderío físico con la mentalidad oriental de un yogui.
Afronto la noche en séptimo puesto y en soledad, son las nueve de la noche y acabo de perderme por lo que hago una media hora de más hasta que vuelvo al trazado.
En las horas sucesivas gano unos puestos y al amanecer voy en cuarto lugar… ¡FANTÁSTICO!
Ni en mis mejores sueños pensaba en algo así.
Cumplidas las primeras 24 horas de carrera y ya con la salida del sol corro con energías renovadas, desayuno un par de sándwiches y a correr de nuevo. Poco después huyo de los mosquitos, que hoy quieren unirse a la fiesta, como una nube me rodean durante horas, un buen incentivo para no pararse mucho, la imagen de ir corriendo y a la vez ir espantándolos con una rama tendría que ser cuanto menos cómica.
Encuentro de esta guisa al tercer clasificado y además va cojo…
Nos saludamos, charlamos un rato y sigo adelante que aún queda un buen trecho.


Por momentos el correr tantos kilómetros rodeado de árboles me hace sentir cierta sensación de claustrofobia, pero al salir del bosque en lo alto y ver esos paisajes tan impresionantes, mi alma se queda en paz.
Ya llevo cinco de los seis tramos de los que se divide esta ruta calificada por la organización como “The MOST scenic ultra in Canada”
Dejo atrás tres de los más bellos Parques Provinciales de la Columbia Británica cuando afronto el último tramo, el llamado SKYLINE  de algo más de 30 kilómetros y a la postre uno de los más bellos.
Me comentan que se trata de subir y bajar seis cumbres antes de hacer una bajada que te lleva a meta en el Lightning Lake de Manning Park, afronto decidido este y subo como una moto… ya apetece llegar al final y a ser posible de día para no enfrentarse a una nueva noche.
Voy contando “cumbres” cuatro… cinco… seis… ¡Toca bajar!
Llego a un pequeño avituallamiento y me dicen que hay que subir y bajar seis cumbres antes de llegar a meta…
 ¡Me quedo a cuadros, parece que estoy viviendo la película del “Día de la Marmota” en un bucle sin fin! Jajaja
¡Adelante!
Estas sí que cuentan, terreno estupendo y magníficas vistas a grandiosas montañas desde la cumbre de otras no menos grandiosas.
Ultima cumbre, se que algo se acaba, aprovecho para sentarme y sacar una piedrecilla disfrutando del atardecer en soledad. Por delante una estupenda bajada, senderillo roto y disfrutón de los que me gustan para bajar fuerte y ponerle la guinda al pastel, bajo feliz, ligero y con la energía de quién le mueve la ilusión de un sueño cumplido y soñado tantas veces durante este último año.
Ya veo el lago al fondo, oigo la megafonía, música, aplausos, la familia… borracho de sensaciones entro en meta aún de día.
Son las ocho de la tarde y llevo corriendo 34 horas y 9 minutos. He entrado el 3º en la clasificación general masculina tras el Canadiense Hassan Lofti-Pur con un tiempo estratosférico y el Estadounidense Jeffrey Humble tan solo 5 minutos delante de mí…
Pódium y entrega de premios, al día siguiente subo al coche ilusionado para hacer otros 1000 km y volver a la montaña en el corazón de las Rocosas del Estado de Alberta en los Parques Nacionales de Banff y Jasper.
¡Aún quedaban un montón de buenos momentos en montaña por vivir en Canadá!
Pero esa es otra historia…

miércoles, 13 de marzo de 2013

Documental "Dancing The Bear 100"



En el año 2007 compré por internet (en Amazon para ser exactos) el DVD original de este documental. No es nada espectacular, una organización muy "familiar", unos buenos paisajes, y gente corriente enfrentándose a 100 millas, en las antiguas tierras donde habitaban los indios nativos americanos.
 Pero lo que si resalta es el lado humano, sencillamente, las emociones y sentimientos de un grupo de personas con una meta en común.
Con el boom de las redes sociales, cada día veo mas egocentrismo, mas gente que solo habla de "yo,yo mismo y yo". Incluso yo peco a veces de poner lo que he entrenado el fin de semana, y me doy cuenta cuando la gente pincha en "me gusta", o hace comentarios del tipo: ¡ que máquina !, ¡ increíble !....y otras memeces que me hacen sentir como un idiota que busca la admiración de los demás.
Y que decir de las aplicaciones tipo Endomondo, que en tiempo real trasladan a las redes sociales las variantes de distancia y ritmo de los entrenamientos de sus usuarios. Si a esto sumamos la avalancha de fotos de "cuerpos Danone", y de "mira donde estoy".....la cosa acaba empalagando bastante.
Correr ha pasado de la "busqueda interior", y de disfrutar del medio natural, a una terapia basada en publicar cada zancada, como aquel que decía : "Yo, es que, si follo y no lo cuento, es como si no hubiera follado" (y perdón por el lenguaje).

viernes, 18 de noviembre de 2011

El Zen del correr



Hoy traigo un libro. Escrito por Fred Rohé en pleno "Boom" del correr en los setenta, con todo el espíritu "hippie" que se pueda otorgar al arte de correr. Es corto, fácil de leer, sin tecnicismos, llevándonos a una conclusión : no salgas a correr sin más, sal a disfrutar.

Dejo la versión traducida al castellano, y un enlace donde podeis descargar el original en inglés. Muchas páginas son fotos en blanco y negro, pero no las pongo para ahorrar espacio. Las fotos, al que le interesen, puede verlas en el enlace al libro original en inglés, al final de la entrada.
Espero que os guste.

EL ZEN DEL CORRER

Las 4 primeras pag son de fotos, en blanco y negro, y presentación de la editorial.

pag.5

En el invierno 1969, después de aproximadamente nueve meses de carreras regulares, yo visitaba a mi amigo Reps, un escritor de libros poeticos sobre la vida (Zen Carne, Zen Huesos; Diez Modos de Meditar; Los Nuevos Usos del Instrumento Humano).


-" Quizá deberia escribir un libro sobre running" -- le dije.
-" Quizá deberias esperar" -- contestó.
-"OK. No he ganado el derecho de escribir tal libro aún. Debería esperar unos tres años. "

Pero lo hice. Escribí la primera versión esa tarde, allí en la isla de Hawai, delante de la ventana de Reps mirando montaña abajo hacia los verdes campos de caña de azúcar hasta el azul Pacífico, utilizando el alfeizar de la ventana como mesa.


Ahora es el otoño 1973 y he sido un corredor regular durante más de cuatro años. El libro ha sido aumentado por varias explosiones creativas cortas, intensas, después de unos particulares e inspiradores paseos sobre mi pista de correr favorita, la playa del océano de San Francisco. Parece que he ganado el derecho de presentar El Zen de la Carrera. Esto realmente expresa la alegría de la carrera.

pag6 foto

pag7

Esta experiencia es una forma recién descubierta de meditación o un camino más, para que te descubras a tí mismo, así que te sugiero que alegremente, exhultantemente, realices una carrera corta. ( Corto podría ser 10 yardas ó 10 bloques - eso lo decides tú.)

pag 8

Realiza tu carrera en la zona donde más aire limpio que puedas encontrar. Ve con tan poca ropa como te sea posible, para que te repongas bañado por el sol y el aire.


pag 9 foto

pag 10

Si hay una playa o un parque sin mucho cristal roto, corre con los pies desnudos. Esto te da un masaje en el pie que estimula todos las terminaciones nerviosas en las plantas de tus pies, que a su vez estimulan todos los órganos de tu cuerpo. Al ir con los pies desnudos también te conectas con la tierra, este contacto directo con la Gran Madre Tierra implica que se establece un equilibrio eléctrico entre tú y el planeta.


pag 11

En esta danza de júbilo que es tu carrera, aspira profundamente por la nariz y suelta el aire poco a poco por la boca.


Podrías hacer 4 pasos inspirando, y sueltas el aire en el quinto paso. La forma de contar es RITMICA - no sería de 4/1, sino 2/1 ó 5/3 - TU ritmo.


(Por otra parte, podrías sentir que echar el aire por la nariz te va mejor que hacerlo por la boca, si es así, hazlo de esa manera, nadie mejor que tú te puede decir lo que tienes que hacer.)


pag 12 foto

pag13

Al principio puedes jadear abruptamente con cada paso. ¿y qué?corre un poco más, ritmicamente como si bailaras, alegremente, disfrutando de este regalo que nos han dado y poco a poco a la par que tu carrera se alarga, tu respiración también lo hará.


pag 14 foto

pag15

No te sobrepases, infra-pásate, no estás corriendo porque tengas prisa por llegar a alguna parte.


pag16

Serás capaz de correr incansablemente si sigues esta simple regla :
corre dentro de tu respiración, no corras delante de tu respiración.
(tienes que correr para descubrir lo que esto significa)

pag 17

Cada vez que corres creas la calidad de tu propia experiencia. Los corredores a menudo hablan de dolor, y desde luego si quieres puedes tener todo el que quieras simplemente llevandote más allá de tus propios límites cada vez que corras. Es tu decisión correr para castigarte o para disfrutar de tus sensaciones. Si como yo, eliges la última opción, cada carrera puede ser gozosa. Las palabras clave son “¡Tómalo con calma!” conviertete en corredor, gradualmente, pacientemente, relajadamente.

Pag 18 foto

Pag 19

Puedes ser víctima de tu imaginación si te imaginas asombrando a tu gente con tu progreso y poderio. Conocemos a este mecanismo como Ego. Llamamos a este estado Ambición. Ser Grandes Corredores no es el logro que necesitamos, es el autocontrol. Sin él, el ego nos fuerza a la ambición y el precio de ambición es el dolor. No seamos egocéntricos. Tomémoslo con calma.



Pag 20

Reconvertirte en corredor será un placer cuando progreses corriendo menos. La clave del método “progresar con menos” consiste en hacer menos de lo que piensas que puedes. Si piensas que puedes galopar, simplemente pasea. Si piensas que puedes correr alrededor del bloque, simplemente corre hasta la esquina.

Pag 21

Tienes el resto de tu vida para progresar en la carrera de larga distancia. ¿Para qué la tensión? ¿Para qué el dolor? ¿Por qué no correr relajado y tranquilo como si fuera un baile? Cuando comiences a hacerlo así verás que correr ya es suficientemente duro por si mismo sin que le añadas dureza extra por tu cuenta.

Pag 22

Así que podrías preguntar desde el punto de vista práctico, ¿qué distancia debería correr? Y yo te contestaría diciéndote que tú tienes la respuesta. Verás, la cuestión de la distancia es una cosa bastante relativa e individual. ¿Cuántos años tienes? ¿Cuánto miden tus piernas? ¿Cuánto pesas? ¿Con qué distancia imaginaria te sientes a gusto?

Pag 23

Como la idiosincrasia individual hace imposible generalizar sobre la distancia de modo que sea saludable para todos, es únicamente una cuestión de tiempo. ¿A qué distancia te llevan tus piernas en, digamos, 5 ó 50 minutos? Deberías correr lo bastante lejos para hacerte sentir como un dandy, si no te sientes así es que has llegado demasiado lejos.



Pag 24


Podrias preguntar ¿A qué velocidad deberia correr? La velocidad, también, tiene relación con un montón de consideraciones: puede que seas bajito y pesado, puede que seas alto y delgado, puede que no hayas dejado de fumar, puede que realmente quieras ser rápido, puede que te importe un pepino.., Deberías correr lo suficientemente rápido para hacerte respirar rápido y sudar libremente. Si estás corriendo lo suficientemente rápido para jadear y sudar, es que estás corriendo demasiado rápido. (Pero por supuesto estás viviendo tu vida, así que si quieres correr contra el crono, recuerda que ese es tu juego—recuerda que tu decides la reglas a seguir.)


Pag25



Podrias preguntar: ¿con qué frecuencia debería correr?

El objetivo es aumentar la fuerza y la resistencia hasta el punto de ser capaz de correr sin esfuerzo, comparado con lo que experimentaste cuando realizaste tu primera carrera. Así que corre lo que creas conveniente, lo mismo da que sea a diario o cuatro dias a la semana, ha de ser lo suficiente para aumentar y mantener la fuerza y la resistencia pero no lo bastante a menudo para que se convierta en servidumbre. Después de un tiempo corriendo regularmente te sentirás mejor corriendo que sin correr. y elegirás de forma natural la frecuencia que mejor te conviene para hacerte sentir mejor, y será bastante a menudo.

Pag 26

La gente me pregunta: ¿Qué debería comer un corredor? Si tu no sabes lo que deberias comer tampoco lo sé yo. Si lo supiera te haría un favor no diciéndotelo, permitiéndote la aventura independiente de que descubras lo que tienes que comer. La comida debería ayudarte a sentirte ligero, limpio, con la mente despejada y fuerte. Así que te recomendaria los simples principios que yo llamo el XYZ de la comida:


X- come comida sana e integral

Y- simplemente come, de acuerdo con tu apetito

Z- come despacio, degustando la comida y con alegria.

Pag 27

Aunque no deberias permitir que nadie te diga cómo correr, y nadie más que tú pueda decirte como vivir tu vida, hay un principio útil a todo aquel que corre: ¡Corre tan erguido como te sea posible!

Pag 28

Visto de perfil tu espalda deberia ser perpendicular con el suelo: si te curvas hacia adelante mientras corres, cuelgas el peso de tu torso sobre las piernas cuando se elevan, tu pierna adelantada actúa como una abrazadera, impidiendo que te caigas de bruces lo que hace más duro elevar la pierna para dar la siguiente zancada, frenandote y haciendo que te canses.

Corriendo erguidamente - hombros, pecho, abdomen, caderas, como en una línea de plomada - tus piernas se elevan fácilmente, y las rodillas se elevan y empujan libremente.

Pag 29 foto

Pag30

Los problemas que he visto en otros libros sobre el running son dos:

1-tienen un acercamiento mecánico, diciéndonos cuán lejos correr, cuán rápido, cuán a menudo, como si todos fuéramos iguales, como una flota de sedanes de dos puertas

y 2- convirtiéndolo en una práctica mecánica se pierde el espíritu --¡No hay diversión!


Pag31

Mi amigo Reps dice: "Si no es divertido no lo hagas". Recuerda: creamos nuestro(s) mundo(s) con nuestra(s) mente(s), así que deja que tu mente diga: "corro y todos los corredores hacen este baile hermoso, cada zancada un salto a través del espacio - ¡jo! ¡qué diversión! "

Pag32

Una vez que descubras que correr es otra forma de diversión, establecerás tu velocidad de carrera, tiempo, distancia y regularidad de acuerdo con lo que te conviene.


Pag 33

Convertirse en un corredor regular quiere decir que ciertas recompensas físicas comienzan a aparecer: - el músculo del corazón se refuerza, reduciendo la marcha del pulso, incrementando el potencial de longevidad, - aumenta la capacidad y elasticidad pulmonar y el aire en las fosas nasales pasa limpiamente, - el equilibrio entre la entrada y la salida se establece y se mantiene de forma natural el peso ideal, -los pies y las piernas se vuelven fuertes y firmes, - la piel y los ojos brillan con vitalidad. Pero si la danza de la carrera no es divertida, entonces descubres otra danza, porque sin diversión lo bueno que hay en correr no aparece y un sufriente corredor abandona tarde o temprano.

Pag 34

Te darás cuenta que tu danzante carrera no te cansa, sino que te da energía. Externamente: cómo tus músculos se refuerzan, tus pulmones se amplían y tu circulación va más rápida, más profunda. La oxigenación al inspirar y la eliminación de toxinas al espirar, se hace más cuidadosa, más completa. Además, los movimientos bruscos y fuertes de tus músculos abdominales masajean tus intestinos y los llevan a funcionar mejor, mientras que la apertura de tus poros con el flujo del sudor completa la limpieza. Y sutilmente: Al correr dentro de tu respiración, almacenas un plus de "prana", una palabra Sánscrita que quiere decir la Energía Absoluta, el impulso vital invisible que suministra la motivación principal para cada forma de actividad.



Pag 35 foto
Pag36 foto

Pag 37

Puedes querer correr con un amigo o un amante, pero la carrera no es extasiante a no ser que sea embellecido por su propio paso natural. Con un compañero de carreras cuyo paso se ajuste al tuyo puedes correr paso a paso, zancada a zancada, los pies golpeando el suelo como si fuérais uno, dos respiraciones como una, balilando la unidad del ser humano.


Pag38

Puedes escapar de tus problemas tan rápido como corras.
Yo lo tomo con calma,
haciendo mi carrera más cada dia un poco más larga,
haciéndome más fuerte poco a poco,
hasta que un dia tan libre me sentí
que yo ya más no fui
sino él,
y él habia ganado su fuerza
que parecía como ligereza,
y cambió su corta carrera
en una kilométrica
después cambió su larga carrera
por esta danza de pura belleza ---


Pag 39

Experimentar la carrera como una danza, requiere una atención especial. Ten cuidado con tu cabeza: debería flotar sobre tu cuello - ( fija tu mirada en un objeto;
se quedará en ese nivel, no salta arriba y abajo.) Tu cuello debería estar flojo, tus hombros deberían colgar sin esfuerzo. Nota tus brazos --su movimiento debería ir pegado a tu costado, no necesitas llevar los puños fuertemente apretados, sino suavemente cerrados. Siente tus pies, del talón a los dedos, de los dedos al talón, el talón que amortigua tu vuelta a la tierra, los dedos que te elevan otra vez.


Pag40

Ten en cuenta los detalles de tu carrera, porque te lleva a economizar energía, llevándote al movimiento puro-- corriendo libre y despreocupado, suavemente y ligero -- ¡bailando!


Pag 41 foto
Pag42 foto

Pag 43

A medida que te hagas más fuerte, ganarás impulso en tu zancada, habrá dias en que tu baile te de la impresión de que vuelas porque, mira, es volar -- entre cada zancada tu flotas por un instante en el aire, antes de que toques el suelo y te impulses con la siguiente zancada.


Pag 44 foto

Pag 45

Por favor, recuerda que el objetivo de tu carrera es ser feliz, más sano y completamente tú. Considera también acompañar tu respiración con una oración (del estilo a "gracias a Dios"), o un mantra (como "Amor"), o una pregunta (como "¿quien soy?")-- o lo que quieras, es tu affair privado, respirando hacia dentro y hacia afuera en tu ritmo propio de carrera (pero recuerda que éste es tu descubrimiento)

Pag 46

¿Qué quiero decir al llamar a esta forma de carrera “una nueva forma de meditación?” ¿No es meditación estar sentado en el suelo con las piernas cruzadas y los ojos cerrados?

Pag47foto


Pag 48


Quiero decir que meditación es un estado de conciencia, no una posición física. Yo corro en un estado que es meditativo, quizá incluso más que cuando estoy sentado tipo Buda.

Pag 49foto

Pag 50


De la experiencia de correr meditativamente he aprendido que potencialmente mi vida entera puedo vivirla meditativamente, y me parece que debería aprender a vivirla así. Para mi esto significa que estaré más calmado, con valor, alerta, inteligente, energéticamente presente en cada momento de mi vida, hasta que la vida se me extinga.

Así que uno de los aspectos de correr meditando es la alegria consciente de correr, otro aspecto es el proceso de aprendizaje que utiliza la carrera como una metáfora para el resto de mi vida.


Pag 51foto

Pag52

Independientemente de lo que haces con tu carrera, sólo te engañas a ti mismo por empujarte, presionarte, competir. No hay ninguna norma y ninguna victoria posible excepto la alegría que vives bailando tu carrera.¡Cualquier alegría de la vida sólo se conoce en este momento -- ¡ahora! Así que siente como fluye tu danza y comprende que no estás corriendo para una recompensa futura – ¡la recompensa auténtica es ahora!

En la carrera, en el correr, ---- ahora --- ¿por qué no empiezas ahora?

Pag 53
foto
pag54 foto

Pag 55


Justo antes de empezar a escribir esta línea me tomé el pulso, mi corazón bombeaba 48 veces por minuto. Observo el cuerpo en el que vivo y veo que es delgado y fuerte, los ojos son claros y la piel resplandece. Correr es, obviamente, un maravilloso tónico para este cuerpo. Y lo que es bueno para el cuerpo es bueno para el hombre entero. Nuestro espíritu no se separa de nuestro cuerpo del mismo modo que el agua no se separa de la corriente. El agua es la corriente.

Pag 56

Cierta dama de la que estuve enamorado y por la que siento un inmenso respeto, leyó lo que he escrito y dijo que es hermoso, pero, añadió que le faltaba algo. ¿Crees realmente, añadió, que siempre es agradable, siempre divertido?. No, no lo es. ¿Qué hago cuándo no me siento como cuando corro, cuando me siento como tumbado? Eso mismo hago algunas veces, me tumbo y me observo. Pero, luego, algunas veces me empujo a salir y a correr, incluso cuando el sentimiento predominante es que no tengo ganas de hacerlo. Y observo eso sobre mi mismo, porque hay más de una cara en este grupo llamado “yo mismo”. No hay un único “yo” permanentemente, sino que hay muchos. Un “yo” quiere abandonar. Generalmente sigo corriendo porque es el camino más corto para regresar a dónde empecé. De cualquier modo, el “yo” que quería correr aparecerá pronto de nuevo.




Pag 58


Hablando de mi mismo, digo, yo, o mí, o yo mismo, oscureciendo el hecho de que yo no soy uno sino muchos. Hay un lado verdaderamente significante de “mi” que ama correr, pero yo no he corrido durante semanas, diciendo sí a mis otros lados.

Mi objetivo en la vida no es correr sino estar despierto.

Ser CONSCIENTE requiere OBSERVAR --- comenzando por abrirte a lo que tú eres.


Pag59foto

Pag 60

Ten por seguro que la gente es perezosa, yo también lo soy. Trato muy duramente de verme con claridad y claramente hay un lado perezoso en mí mismo. La mayoría de las veces, simplemente decido no seguir a mi lado perezoso. La herramienta que utilizo para doblegarlo es la disciplina. La disciplina es un aspecto más de nuestro yoga corriendo. (Sí, es una forma de yoga también, y el yoga siempre requiere disciplina.)


Pag 61

Pero tu lado perezoso, no tiene por qué ser igual al mio, así que tu disciplina es tu responsabilidad de inventar. No te asustes por eso: la disciplina es buena para nosotros también.

Pag 62

Todo lo que he escrito sobre correr es mi verdad, proviene de una parte importante de mí mismo, proviene de mi deseo de dar. No todo es extasiante en correr, no todo es positivo. Algunas veces correr es sufrir intencionadamente por el placer de observar. Algunas veces correr es cansarse y sufrir sin intención, porque así es la naturaleza humana. No hagamos de nuestra carrera una fantasía, hagamos que nuestra carrera sea real.

Pag 63foto

Pag 64

Estoy aquí sentado recordando una carrera de hace unos dias. Recuerdo que quería capturar esta esencia con estas palabras --- Estoy corriendo libre y ligero, mi respiración llenandome al entrar y purificandome a la salida, completamente presente en la experiencia de este momento actual, la mente allí, en ese instante.

Pag 65

Cuando corro puedo sentir mi cara llegando al éxtasis.

Así que tú también puedes.


Pag 66



Si te parece bien escríbeme, diciéndome lo que es bueno para ti.

(FIN)

Enlace a la versión original:

The Zen Of Running

jueves, 10 de marzo de 2011

SPARTATHLON




He tenido la ocasión de coincidir con Joan Compte un par de veces en mi vida, las dos en las 24h de Barcelona, y las dos veces lo he visto emocionarse al llegar al final de la prueba. Mi primera impresión fué: "este hombre es una buena persona", la segunda impresión fué la misma, y la tercera, y la cuarta.... Joan es una buena persona, siempre una sonrisa ,para cualquiera, a cada vuelta a la pista una palabra de ánimo, para quien sea. Joan disfruta de las 24h, de cabo a rabo, se le nota, Joan ha superado los 200km, las dos veces que hemos coincidido.
En 2009 nos comentó su deseo de correr la Spartathlon, su sueño tenía fecha, Septiembre de 2010, y en ese mismo instante pensé en silencio: "este tio lo consigue a la primera".

Os dejo la crónica que escribió Joan sobre su vivencia en la Spartathlon:



(En homenaje al capitán, mi capitán, Pau Oller)

Justificación

Me piden una crónica de una carrera. Me parece totalmente inútil que se muestre lo que he hecho como las hazañas de personajes como Puyol, Messi o Gasol. Pero si este texto hace que una sola persona vea conveniente y oportuno practicar actividad física (deporte individual o de equipo, caminatas, bolos o petanca) de forma moderada y constante cada semana, por favor, seguid leyendo.

Trasfondo

Hace 2500 años Herodoto se disponía a leer en público sus historias. En aquel tiempo, los veteranos de las guerras persas le escuchaban, de modo que si falseaba la verdad sería abucheado delante de todos. Y, entre otras crónicas, precisa una cuanto menos inquietante: “Fidípides, el hemeròdromo ateniense, fue enviado a Esparta a pedir ayuda. Y llegó a Esparta al día siguiente de haber partido de la ciudad de Atenas … ”

Que un militar, de profesión mensajero, pueda llegar a pie a una ciudad a unos 250 km. de distancia en un día y medio o dos es un hecho singular, casi insólito. En realidad, se consideró un mito hasta hace bien poco: en 1982 tres corredores comprobaron que era posible y desde el año siguiente se celebra una de las carreras a pie más agotadoras: la Spartathlon.

Incertidumbre

Este año participo en el Spartathlon. Me he preparado, a conciencia, durante 15 meses. La familia me ha ayudado incondicionalmente. Y hoy (y mañana) es el día de la verdad. Nos hemos conjurado bajo el acrópolis un grupo de 351 corredores. La claridad de la alborada empieza a vislumbrar hacia levante mientras nos movemos entre la emoción y la esperanza. Todos tienen el deseo de terminar, pero también sabemos que cada año sólo llegan al final un tercio escaso de los inscritos.

A las siete, con la salida, Atenas se paraliza. La ciudad que dos horas antes ya comienza a hervir, forma procesiones más allá de sus límites. Y todo el mundo contempla boquiabierto los tres centenares largos de insensatos que pretenden desafiar el calor, el cansancio, la sed, el dolor y el frío. Grecia permite este evento porque es un homenaje a los valores universales de esfuerzo, de superación y también de hermandad entre pueblos que perviven desde la antigüedad clásica. Grecia es, pues, la madre, y eso es un motivo de orgullo para ellos.

Pero ahora que tengo la cabeza clara, me invade una sensación de incertidumbre abrumadora. Es una distancia incógnita aunque con unas variables también desconocidas. Por lo tanto, hay que instaurar, con los compañeros de carrera, un ritmo suave, asequible, tan lento, que incluso cueste seguir.

Porque luego las fuerzas las tendremos que extraer incluso del aire y del sol, y de la frescura de la lluvia y las estrellas de la noche. A la dureza de esta prueba se añade el hecho de terminarla en menos de 36 horas. Y que en cada uno de los 75 controles, se sancionará la llegada con retraso con la salida de carrera: hacia “el autobús de los muertos” (unfinished).



La compañía del sol

Mantenemos un paso comedido recorriendo la costa tortuosa del Ática. Por encima de los astilleros de Skaramangas y hacia la ciudad de Megara, la frescura de la mañana nos empuja con más facilidad de la esperada: la meteorología nos obsequia con un día parcialmente nublado y el aire, que corre con nosotros, bastante benigno.

La gente griega es amable con nosotros y sacan botellas de agua fría que nos obsequian cordialmente. Pero empezamos a encontrar corredores ralentizando el paso, que avanzamos con facilidad. Al mediodía el sol pierde la clemencia y cae a plomo. Y bastantes corredores más caen con él. Los grupos de corredores se estiran y cada vez se encuentran más de descolgados que serán recogidos sin misericordia.

La región mítica

Nos acercamos al istmo por excelencia, el de Corinto y el pueblo de Isthmia. El canal es magnífico y las oscuras aguas verdes contrastan con los tonos ocres de las paredes excavadas a mano.

Primer gran control 81 km.: Me encuentro el americano del bigote charlando sentado. Me dice que se ha retirado en el km. 50 y me pregunta si he llegado corriendo. Al constestar afirmativamente él responde: “Going to Sparti will be a piece of cake for you” (Para ti, ir a Esparta será coser y cantar). En este punto pierdo la incertidumbre. Ya llevo unos 40 minutos de ventaja en el saco y me siento lleno de fuerza. Claro que faltan unos 160 km. pero cada paso me acerca más. Adelante, adelante. Mucha gente, en casa, me sigue las huellas y no quiero desilusionarlos. Dejamos la carretera principal y por la campiña nos acercamos a Corinto. En el control, mientras me nutro, observo el templo. Me fascina la proporción de los capiteles. Y al arrancar de nuevo, me hierve la paradoja: ¿por qué el templo de Corinto es de estilo dórico (y no corintio)?



Media carrera

No es tiempo de divagaciones y nos acercamos al km.100. El sol se prepara para ir a la cama y permite correr bien, pero las mismas piernas ponen freno.

Normalmente establezco una conversación con el cuerpo. Procuro escucharlo y darle lo que necesita. A cambio, yo le exijo, si no es desmesura. Las carreterillas van trepando por márgenes y el crepúsculo va desapareciendo para dar paso al manto negro de la noche. En la noche voy cazando luciérnagas (corredores con frontal) que caminan sin disimular. Mi paso es bueno y hago vía hasta Nemea. La ciudad del león se encuentra en la mitad de la carrera. Y efectivamente, habrá un antes y un después. Me parece que las piernas se merecen que les hagan un regalo y pido que un masajista haga su trabajo lo mejor sepa. Sé que parece suicida, pero al retomar el camino, las piernas lo agradecen. Poco después del pueblo se cumple el vaticinio: descarga un aguacero de proporciones descomunales. Entramos en uno de los pocos caminos de tierra y el agua baja a todo lo ancho, como un torrente. Los corredores se detienen o caminan. Yo procuro evitarlo y huyo hacia adelante, acompañado de un finlandés.

Lucha encarnizada

Ahora ya no valen las medias tintas. Entre él y yo hay una complicidad tácita. Estamos agotando las fuerzas, pero avanzamos corredores y, lo que es mejor, forzamos un paso de hierro. En un momento dado, el finlandés se va. Y me encuentro entre la oscuridad, en medio de ningún lugar.

Adelante, Tomoaki, adelante!

A los 150 km. el monte Parthenio nos observa desafiante. No hay que ceder, porque cada paso nuestro, mina la resistencia del gigante. Cazo otro corredor, Tomoaki, de Japón. Su paso, de desertor, no parece una buena compañía. Pero después de hablar con él, extraemos fuerzas de donde no hay y atacamos la falda y más tarde la cima.

¡Adelante Tomoaki! ¡Sin desmayo! ¡Tu estoicismo es invencible! ¡No te detengas! ¡Mira hasta dónde has llegado! ¡Adelante, adelante! Ambos lo podemos conseguir! ¡Solos no somos nada, pero juntos somos invencibles! ¡Es unidos que lo haremos! ¡No me dejes solo, Tomoaki!

Y él me sigue, obediente.

Poco más tarde, la cima nos sonríe, mientras nos muestra el camino de bajada.

Adiós, Tomoaki. Hasta siempre, Tomoaki!

Abajo en la aldea de Sangas él se queda para que le hagan un masaje. Yo le digo que seguiré adelante, pero que me lo llevaré en mi corazón. La chica del control se pone a llorar emocionada mientras se despiden los guerreros.

La llanura de Arcadia

He pasado página a la parte más complicada. Pero ahora tengo por delante, metafóricamente hablando, un desierto. Un desierto porque estoy solo, y todo depende de mí. Pero es de noche y el fresquito me reaviva. Al ser plano (ni subida ni bajada) los músculos no sufren, pero la energía se agota inexorablemente y paulatinamente. Los pueblos van pasando poco a poco, y el sol viene a encontrarme de nuevo.

¡Alerta! ¡Amenaza inminente!

He cuidado la nutrición, el descanso y el ritmo, y las piernas me responden mucho mejor de lo que podía haber esperado. Pero, de repente, una punzada en el muslo, sobre la rodilla, hace encender todas las señales de alarma. ¡No puede ser! ¡Todo va tan bien! ¿Qué hago? ¿Sigo? ¿Me paro?

Soy duro de pelar, y creo que puedo forzar el paso y seguir corriendo. Pero esto sería un riesgo y, lo que es más importante, una deslealtad para con mi cuerpo. Había un pacto de no forzar más allá de la zona de peligro. Observo el reloj: llevo casi una hora y cuarenta minutos de ventaja con el tiempo de eliminación. Soy radical: ¡A caminar a con todas mis fuerzas! En realidad llevo un paso de unos 6 km/h que me permite mantener aquel tiempo en cada control. ¡Si no pierdo la cabeza y mantengo el ritmo durante ocho horas más, lo habré conseguido! ¿Ocho horas más? ¡Debo de estar loco!



Donde Fidípides encontró al dios Pan

Y pasado Tegea (léase “Teyea”), retomamos las subidas, esta vez por carretera. Es una buena ocasión para observar el patrón automovilístico griego. Subiendo por estos cerros rocosos, la carretera serpentea haciendo giros constantes. Las autoridades han pintado doble raya continua y ha puesto tacos gruesos sobre ellas. Pues bien, en un momento dado un coche es adelantado por otros dos (tres coches en paralelo) mientras viene uno en sentido contrario. Tengo suerte y es lo suficientemente hábil para esquivarlos a ellos y a mí. No me extraña que haya tantos centenares de capillas junto a la carretera en recuerdo de los difuntos accidentados.
Y sigo solo, en el desierto del roquedal y con el tiempo que no acaba de transcurrir. Por suerte está medio nublado, aunque la piel nos recordará más adelante la acción de los rayos ultravioletas. ¡Qué calor! Ahora empiezo a dudar de que Fidípides encontrara el dios Pan. No será que cogió una pájara como un piano?

¡Esparta! ¡Hacia Esparta!


En la bruma de media tarde, el resol escalda. Pero Esparta se acerca -¿o soy yo?- sin paliativos. Mantengo el tiempo extra de ventaja. ¡Bien! Y como hasta Esparta es de bajada, intento correr un poco. ¡Uau! ¡Qué pinzada en el muslo! Tengo que volver a la marcha. Pero sin saltar mucho, mi paso se acelera y puedo correr. ¡Puedo correr otra vez!

Voy llegando: ya se ven las casas; atravieso por el puente sobre el río Evrotas; voy por la calle principal (¡que larga!) Y giro a derecha y derecha otra vez. Llevo casi dos horas de ventaja: corro más de lo que pensaba. Estoy en el paseo y unos muchachos en bicicleta me siguen hasta que los detiene un policía. En ese momento, un griterío ensordecedor me empuja hacia adelante. La emoción me embarga y las lágrimas no me dejan ver la estatua de Leónidas. Salto los escalones y me planto delante de ella. Pongo los cuatro dedos en el corazón, los beso y con ellos toco los pies de la estatua: ¡He llegado! ¡He completado la Spartathlon!




Epílogo

Y con ello se resumen 34 horas de lucha y 15 meses de preparación.

Alguien podría cuestionar: “¿Ha valido la pena, tanto esfuerzo?” Pues, en resumidas cuentas, yo tenía un reto delante de mí; me he esforzado, he reunido a un puñado de gente a mi alrededor; nos hemos conjurado para conseguir un objetivo, hemos superado un sinfín de dificultades y al final hemos logrado lo que nos proponíamos (y yo también).

¿Vosotros preferiríais sentaros en el sofá o bien lucharíais como guerreros?


"No sé mucho, y de pocas cosas. Por eso soy un maestrillo de escuela. Me gustaría terminar un reloj de madera que empecé. ¡Ah, sí! Corro. A veces menos (100 km), a veces más, (24 horas - 204 km - Spartathlon -245,3 km). Por pura necesidad mística: según como mi ángel de la guarda me acompaña, pero a veces me deja solo."

Trailer - Spartathlon 2009 from NGM Design on Vimeo.

domingo, 20 de febrero de 2011

miércoles, 2 de junio de 2010

Running America: Trailer oficial

En 2008 Charlie Engle y Marshall Ulrich se propusieron correr desde San Francisco hasta Nueva York en tan solo 47 dias, a una media de 70 millas diarias.
Mañana dia 3 de Junio se proyectará el documental en Huston (Texas). El DVD ya está a la venta en http://www.runningamerica08.com/